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Con el "Madoff" local operaban un rotario y bancarios

Jesús Sarmiento, financista de un importante grupo de empresarios y personalidades de Mendoza, tiene o tenía (no se sabe) como socio a un integrante de alto nivel del Rotary y a dos empleados del Banco Patagonia. La Justicia se puso de lleno a investigar una posible estafa millonaria.
Jesús Sarmiento le dijo a un conocido que prepara una respuesta mediática. Foto: Gentileza
Jesús Sarmiento le dijo a un conocido que prepara una respuesta mediática. Foto: Gentileza

El caso del “Madoff” a la mendocina o nuevo “Max Gregorcic” generó un cimbronazo en distintos ámbitos: empresariales, judiciales y hasta familiares. Sucede que, al parecer, hay más personas que le entregaron dinero a Jesús Sarmiento para que éste lo ponga a “trabajar” y obtener así ganancias siderales en dólares, pero se han quedado con las manos vacías. El escándalo crece y aparecen socios del financista y empleados bancarios que tomaban dinero para él. Por otro lado, el negocio de la importación de informática tenía un "hermano": cheques voladores en Buenos Aires.

Tras la publicación de MDZ, el caso fue el tema de conversación entre empresarios (afectados o no), abogados, funcionarios judiciales y en los cafés y hogares de Mendoza. Los medios de comunicación locales también se hicieron eco al advertir que podría existir una estafa millonaria.

Este miércoles la fiscal de Capital que tiene a su cargo la investigación, Daniela Chaler, se comunicó con este diario. Ella tenía sólo una denuncia, la del empresario Federico Calveras, pero “desconocía la dimensión de los hechos. He adjuntado la publicación de MDZ al expediente para obtener más pruebas, aunque esto no signifique que haya existido un delito”.

Mientras que la Justicia comenzaba una investigación sobre el escándalo millonario, aparecieron más damnificados, quienes le habrían entregado dinero a Jesús Sarmiento y no lo han recuperado. Algunos de éstos también se pusieron en contacto con MDZ y brindaron más detalles. Este diario recibió ayer no menos de veinte comunicaciones de posibles afectados interesados en contar su historia.

Algunos de los pormenores aportados porque quienes dicen haber sido estafados, señalan que “le entregaron dinero a dos hombres que trabajan en la sucursal del Banco Patagonia de la Plaza Godoy Cruz. Éstos eran tomadores de dinero de Sarmiento, pero nunca hacíamos la operación en el interior de la entidad; salían a la calle, nos íbamos hasta la esquina y les dábamos el efectivo”.

Aparentemente, estos bancarios recibían del “Madoff” local un porcentaje por la operación realizada, aunque uno de ellos (Andrés P.) también puso algunos billetes suyos a trabajar en esa burbuja de ilusión.

Sin embargo, uno de los inversores más afectados, que también era amigo de Jesús Sarmiento, contribuyó a completar la historia que parece no tener fin.

“La importación de tecnología incluye cheques voladores como bien salió en ‘El Quincho de Julián’. Cuando vos le preguntabas (a los financistas) qué hacían con la plata, te decían que la reinvertían en Buenos Aires, que tenían contactos buenos y un millón de promesas”, comenzó contando un joven que perdió $300.000, y su apellido es muy conocido en Mendoza.

Pero al continuar su relato, aparecieron algunas sorpresas: “Somos muchos los estafados, muchos más de lo que suponen. Muchos de nosotros representamos empresas y puestos de jerarquía y por eso el hermetismo”, agregó. “Conozco a la mayoría de los estafados, muchos éramos amigos, y amigos de Sarmiento ¿cómo no íbamos a confiar en él? Hoy nos conocemos más ya que hemos formado un grupo. Nos juntamos mínimo una vez a la semana, a veces solos, otras con nuestros abogados para resolver esta situación”, relató el damnificado que conoce en profundidad el caso.

No sólo tiene conocimiento por haber sido inversor, también porque “nos cagaron a muchos, porque además de ser buenos vendedores éramos muy amigos. Era gente con la que salíamos, nos íbamos de vacaciones. Para entenderlo hay que estar en nuestra situación”, aclaró.

Esta nueva fuente es una de las personalidades que dice haber sido estafadas, y pidió reserva en su identidad debido a que no quieren entorpecer sus acciones legales por hacer público su nombre y apellido, como se dijo, muy conocido en la provincia.

Luego, el damnificado continuó con su relato: La mayoría fuimos abrochados por Pablo Jalil. Él lo conoció a Sarmiento, se metió en el negocio y empezó a buscarle clientes. Sarmiento era el 'pretendiente' de su hermana, después novio y hoy casi marido, de no ser porque avisamos que si hacían la fiesta armaríamos un quilombo grosso”. Esta fue la razón por la cual Sarmiento debió suspender su boda pautada para el 29 de marzo pasado.

El nuevo “Max Gregorcic”, como asegura la fuente, es inteligente y buen vendedor. Para continuar con la operación buscó a finales del año pasado un socio respetable. “Sarmiento conocía a Franco Gallina del rugby y siempre habían querido hacer negocios juntos. Lo llamó para blanquear la guita y para armar Punto Q y Q media”, detalló. (foto) 

Franco es diseñador gráfico y junto a su madre se dedican a la producción y venta de regalos empresariales. “Dentro de todo este entuerto aparece también su padre, el ingeniero Gallina, quien se encargaba de arreglar las oficinas de estos muchachos” asegura.

Según el joven ejecutivo, los cabecillas de la operación son Sarmiento, Jalil y Gallina. “Uno armó el negocio, el otro buscaba los clientes y el tercero blanqueba la guita. Hace unos días viendo que se venia el quilombo, Franco Gallina se abrió”.

Lo sorprendente aún no llegaba y quizá el diseñador gráfico tampoco sabe lo que espera. “Gallina tiene el apoyo de Rotary. Nos enteramos que dentro de una semana será el presidente de la conferencia de los rotarios, supuestamente una reunión muy importante en el auditorio Ángel Bustelo. Como él no daba la cara ni buscaba clientes muy pocos lo conocen. Pediremos que se suspenda la conferencia y que lo saquen por ladrón”, amenazó la fuente.

Evidentemente, Sarmiento y sus socios están metidos en un verdadero problema, aunque no hayan cometido un delito y, por lo tanto, no sean imputados por la Justicia. Incluso, como hay gente muy pero muy enojada, les han enviado 'emisarios' poco amables para cobrarles.

Por otro lado, el caso “Madoff” a la mendocina también generó simpatías. Una gran cantidad de lectores le brindó su apoyo, y lo aplaudió por haberle sacado el dinero a quienes lo pusieron a trabajar en negro. Una actitud francamente incomprensible.

Realmente en esta historia hay situaciones oscuras. La última, conocida ayer, fue que Sarmiento le dijo a algunos conocidos que prepara junto a su abogado una respuesta mediática. ¿Y quién es su asesor letrado?, de no creer. El representante legal es un conocido abogado penalista, pero lo extraño es que también es el padre de uno de los "estafados", quien perdió unos $150.000 y tuvo que suspender su casamiento.