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Inimputables: chistes de borrachos para el fin de semana


Estaba un borracho caminando por la calle, cuando de pronto se encuentra con una monja con su vestido negro. El borracho se le acerca y sin pensarlo le cae a golpes, y la monja cae al suelo.  El borracho le dice: ¡Vamos Batman, levántate y lucha!

Estaba un borracho en una esquina, cuando una mujer pasa caminando, el borracho la observa y le dice: ¡Adiós fea! La mujer indignada se da media vuelta y le dice: ¡Borracho! El borracho con una sonrisa le dice: Sí, pero a mí, mañana se me pasa.

Erase una vez dos borrachos que se acuestan a dormir en una litera, y el borracho que está en la parte de arriba de la litera antes de dormirse comienza a rezar: Con Dios me acuesto, con Dios me levanto, la Virgen María, y el Espíritu Santo. En eso se cae la litera y el borracho que está en la parte de abajo dice: ¿Viste? ¡Eso pasa por estar durmiendo con tanta gente!

Se encuentra un borracho llorando frente a un letrero, y pasa un amigo y le pregunta:¿Por qué llora? El borracho indica el letrero y dice: Ya no hay verguenza en este país, ahí dice "Se vende madre sin sentimiento." El amigo le dice: ¡No sea bruto!, ahí lo que dice es "Se vende madera, zinc, cemento."

Iba caminando por la calle un borrachito y se encuentra con su compadre, y éste al ver que el borrachito tenía las orejas a carne viva le pregunta: Pero, ¿qué te ha pasado compadre?  Es que a mi esposa se le ocurrió dejar la plancha prendida, y sonó el teléfono y agarré la plancha por equivocación. Pero, ¿y la otra? Y el borrachito le contesta: El maldito imbécil volvió a llamar.

El borracho que llega tarde en la noche a su propia casa y empieza a gritar: Reinita, ábreme la puerta que le traigo flores a la mujer más linda. La mujer baja corriendo y abre la puerta y dice: ¿Dónde están las flores? El borrachito contesta: A ver, y dónde está la mujer más linda.

Un par de borrachos caminaban por la banqueta, cuando pasa junto a ellos una señora gorda muy gorda, y uno de ellos le dice al otro: ¡Mira, ahí va un tanque! La señora lo escuchó y le soltó un bolsazo en la boca, y el otro agrega: ¡Y es de guerra!