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Sexta Sección: un amante tuvo que escapar desnudo y recibió una paliza

La infidelidad de una mujer le costó varios golpes a su amante, pero no lanzados por el marido sino por un vecino. Cuando llegó el esposo de la mujer a su vivienda, ella estaba con el amante, quien intentó huir por el techo pero cayó en el patio de la vivienda contigua. El vecino escuchó ruidos, pensó que era un ladrón y le dio una fuerte golpiza.
Un hombre fue aprehendido por haber ingresado desnudo a una vivienda de la Sexta Sección. El dueño de la propiedad supuso que era un ladrón y le dio una paliza. Pero no era un delincuente y, además, por lo general los maleantes no entran a las casas para robar sin estar vestidos.

Es que no se trataba de un ladrón; era un hombre que debió escapar por los techos de una cuadra de calle Suipacha cuando llegó el esposo de su amante.

Él y la mujer estaban en su momento de placer en la madrugada del sábado. Ella lo había llamado para pasar la noche juntos, aprovechando que su marido le dijo que no volvería hasta la mañana siguiente.

Pero por alguna razón el plan del esposo cambió y regresó a su vivienda varias horas antes de lo previsto; al llegar se desató una situación de nervios y golpes.

Mientras la pareja estaba en la habitación matrimonial, ella escuchó que un vehículo se estacionó en la puerta de la casa. Miró por la ventana y le dijo a su amante: “Andate ya; es mi marido”.

El cariñoso amigo salió eyectado de la cama, tomó sus prendas y en el pasillo de las habitaciones comenzó a titubear. Es que no podía salir por la puerta principal, pues sería interceptado por el esposo de su querida. Entonces hizo lo lógico: salió corriendo hacia el patio, subió al techo del inmueble, con la intención de vestirse en las alturas y luego de alejarse unas cuantas casas, bajar a la vereda.

Pero esa madrugada todo le salió mal al amante. Cuando trataba de ponerse la ropa en el techo, trastabilló y cayó en la casa de un vecino del matrimonio.

Ese hombre escuchó ruidos en su patio; salió a ver qué sucedía y encontró a un sujeto semi desnudo; supuso que era un ladrón y lo golpeó.

El amante se cubría de las trompadas como podía mientras trataba de explicarle que no era un delincuente, pero no podía decirle por qué estaba en su patio.

Tras reducirlo, el dueño de casa llamó a la Policía y el amante quedó aprehendido, aunque a las pocas horas recuperó la libertad, debido a que relató todo lo que había sucedido, con lujo de detalles, en la comisaría Sexta, de Capital.

Por otro lado, el esposo de la mujer se habría enterado del engaño al que ella lo estaba sometiendo en su propia casa y en su propia cama. Pero qué sucedió en la pareja, es una incógnita. La fuente que informó sobre el caso solicitó la reserva de identidades, además de pedir que no trascienda la decisión de la pareja, debido a que se trata de una situación familiar, no policial, y no ha sido judicializada.