Los bares superaron la capacidad permitida
Los boliches no abrieron el viernes-sábado, como anticiparon sus dueños en la reunión que mantuvieron con integrantes del Ministerio de Salud. En esa cita manifestaron que los bares no iban a cumplir con la resolución que los instaba a que los locales no superaran el 50 por ciento de la ocupación permitida.
Los coordinadores se dividieron en grupos. Algunos salieron hacia el Este de la provincia, otros al Valle de Uco y otros recorrieron el Gran Mendoza. Todos eran dirigidos por la director de Juventud, Yamila Cerezo.
La recorrida comenzó en el centro; uno de los primeros bares visitados fue Gutiérrez. Estaba casi lleno y se le solicitó a los encargados que no dejen entrar más personas para que se desagote un poco el local.
Luego salieron hacia Godoy Cruz y uno de los primeros bares vistados fue Tork. En la puerta había unos veinte jóvenes esperando ingresar; adentro, estaban todas las mesas ocupadas y esto motivó que le labraran un acta.
Después de salir de este local, los inspectores municipales y de Diversión Nocturna llegaron hasta El Abasto. Allí le exigieron al dueño, Guillermo, que debe tener en los baños los elementos de higiene necesarios.
El empresario habló con MDZ sobre la situación que vive el sector de esparcimiento a causa de la Gripe y las restricciones. Se quejó que las medidas tomadas no son iguales para todos los comerciantes.
La recorrida continuó por calle San Martín Sur. La próxima parada fue "840". Muchos jóvenes divirtiéndose haciendo karaoke, pero el local estaba lleno. Los inspectores pasaron cuatro veces solicitándole a los encargados que hagan salir a algunas personas. Finalmente, cuando llegó la jefa de Diversión Nocturna, como por arte de magia el bar comenzó a vaciarse.
Inspectores municipales intercambiaron palabras con la funcionaria porque entendían, ellos, que en el local no superaba las 150 personas, siendo que tiene habilitación para 300.
En los siguientes dos videos está registrado el interior del bar y el diálogo entre municipales y Cerezo.
Hubo cumpleaños y casamientos que también fueron inspeccionados por los funcionarios del Ejecutivo. Por un handy los integrantes de Diversión Nocturna recibían novedades sobre locales en los que la gente bailaba, pero que cuando entraban los inspectores todos se sentaba.
En uno de estos sitios había un código: cada vez que el DJ pusiera el feliz cumpleaños era porque llegaban los inspectores y debían sentarse; así era imposible descubrir la falta.
Comerciantes duros algunos que permitieron el ingreso de más personas que las sugeridas por el Ministerio de Salud. Claro, viven ellos y sus familias de las ventas, pero que aún no han tomado, como sí lo hicieron los bolicheros, verdadera conciencia sobre las posibilidades de contagio de Gripe A.
Al final de la noche, alrededor de las 4.30, Yamila Cerezo realizó una evaluación de la recorrida. Mirá el video.