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El drama de un hombre de Godoy Cruz al que asaltaron nada menos que 29 veces
Luis es un comerciante que está harto de sufrir robos en su casa y en su negocio. Dice que está lleno de deudas y que sus hijos tuvieron que ir al psicólogo. Conocé su historia en un video.
“Mis hijos (de 16, 14 y 12 años) lloraban anoche cuando entraron a la casa y encontraron todo revuelto, es muy difícil vivir así”. Estas fueron las palabras de Luis Zaruba, quien sufrió este jueves por la noche un saqueo en su casa del barrio Supe, de Godoy Cruz.
El hombre tiene un minimarket en la calle Mármol al 1.300 del mismo departamento, donde también ha sido asaltado, incluso secuestrado. “Una noche me asaltaron y me llevaron en un auto hasta el Parque. Me iban pegando con el caño del arma en la cabeza. Cuando pararon salí corriendo. Todas estas situaciones ya no las puedo soportar más”, se quejó Luis detrás del mostrador de su local.
Este pequeño comerciante dio detalles sobre los estragos que produjo la inseguridad en su estado de ánimo, en sus finanzas y en su familia.
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Luego de cada frase en la que decía "no puedo pagar esto o aquello", miraba a su hijo de 12 años como pidiéndole perdón. Gesticulaba mucho producto de los nervios porque apenas unas horas antes "me desvalijaron mi casa", dijo.
Este jueves por la noche robaron en su casa de calle Puente del Inca del barrio Supe. “Llegué como a las 22.30 y cuando entré estaba todo revuelto, habían entrado por el patio y rompieron la reja de la ventana del cuarto de mi hija”, contó el comerciante, quien luego habló de sus hijos: “Es muy triste ver a mis hijos llorando por cómo habían dejado la casa. Ellos ya no quieren vivir más ahí”.
A los niños han tenido que atenderlos psicólogos, sobre todo al más pequeño, que cuando tenía diez años sufrió un asalto cuando estaba sólo con su madre. Los ladrones lo dejaron encerrado en el baño. El chico contó que lloraba mientras los ladrones desvalijaban su casa y después, durante varios días, no podía dormir.
La víctima de 29 asaltos pide mayor protección y una audiciencia con el ministro de Seguridad, Carlos Ciurca. Además, fue extraño escucharlo decir que ya no puede tener abierto su negocio porque con cada robo se endeuda y "quieron que me den un trabajo en cualquier parte; así ya no puedo vivir".
En este último robo les llevaron el reproductor de DVD, una guitarra acústica de la hija, ropa, un equipo de música, un celular y hasta las zapatillas de los adolescentes. “Ahora tengo que salir a comprarles calzados nuevos y no tengo con qué”, manifestó con algunas lágrimas en los ojos.
Con esa misma sensación contó que hace unos días tuvo que llevar a uno de sus hijos al médico, y debió hacerlo a un hospital público. "No puedo decir nada de la atención, porque fue excelente. ¡Pero cómo es posible que después de tener medicina pre paga de alta calidad, ahora no pueda pagarla porque vivo repondiendo lo que me roban y ya ni siquiera tengo una obra social!", se lamentó Luis pero protestando por el modo en que su vida ha cambiado por ser una repetida víctima de la inseguridad de Mendoza.
A los niños han tenido que atenderlos psicólogos, sobre todo al más pequeño, que cuando tenía diez años sufrió un asalto cuando estaba sólo con su madre. Los ladrones lo dejaron encerrado en el baño. El chico contó que lloraba mientras los ladrones desvalijaban su casa y después, durante varios días, no podía dormir.
La víctima de 29 asaltos pide mayor protección y una audiciencia con el ministro de Seguridad, Carlos Ciurca. Además, fue extraño escucharlo decir que ya no puede tener abierto su negocio porque con cada robo se endeuda y "quieron que me den un trabajo en cualquier parte; así ya no puedo vivir".
En este último robo les llevaron el reproductor de DVD, una guitarra acústica de la hija, ropa, un equipo de música, un celular y hasta las zapatillas de los adolescentes. “Ahora tengo que salir a comprarles calzados nuevos y no tengo con qué”, manifestó con algunas lágrimas en los ojos.
Con esa misma sensación contó que hace unos días tuvo que llevar a uno de sus hijos al médico, y debió hacerlo a un hospital público. "No puedo decir nada de la atención, porque fue excelente. ¡Pero cómo es posible que después de tener medicina pre paga de alta calidad, ahora no pueda pagarla porque vivo repondiendo lo que me roban y ya ni siquiera tengo una obra social!", se lamentó Luis pero protestando por el modo en que su vida ha cambiado por ser una repetida víctima de la inseguridad de Mendoza.
Mirá el video en el que Luis Zaruba cuenta cómo vive la inseguridad.