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"La directora me pidió que me quede callada", dijo la chica abusada en Rivadavia
La adolescente, que denunció a once compañeros por abuso sexual, manifestó durante una entrevista con MDZ que la directora le preguntó si se trató de un juego, ella respondió que no pero la docente le pidió que no asistiera más a clases. La DGE le brindará apoyo pedagógico en su domicilio para que no pierda el año.
La adolescente de 16 años que denunció haber sido abusada por once compañeros en la escuela Félix Pesce Scarso de Rivadavia, expresó que la directora le dijo que no volviera a clases hasta que investigara el incidente, y que se quedara callada. Su padre, Carlos, corroboró los dichos de su hija ya que a él, la docente, también le solicitó lo mismo.
La alumna denunciante dialogó telefónicamente con MDZ; su padre también lo hizo. Ambos se refirieron a la actitud tomada por Adriana Lauro, la directora de la escuela Félix Pesce Scarso quien fue separada de su cargo por la DGE; después de conocer esta medida, la mujer dijo que cree que la chica miente en cuanto al abuso cometido por sus compañeros.
Durante la entrevista, la denunciante lloró todo el tiempo aunque con su padre se había convenido no preguntarle —a la adolescente— detalles sobre el abuso.
Sobre la opinión de la directora, Adriana Lauro, la chica manifestó: “No sé por qué piensa eso. Fuimos con mi papá al otro día y ella me preguntó si había todo como un juego. Yo le dije que para mi eso no era un juego; y dijo que ella iba a tomar medidas pero que yo no me presentara a la escuela”.
Su padre fue más amplio: “La respuesta sobre si mi hija miente, está en los daños que tiene, de machucones, de violencia que fueron certificados por el médico forense y particular. Esas agresiones sucedieron adentro del establecimiento”.
Carlos continuó diciendo que “la directora tiene que defenderse de cualquier manera”. Y al respecto reflexionó: “Pero si mi hija miente, por qué no tomó las medidas (contra la chica) que debía tomar. Pero nos dijo a nosotros que nos quedáramos callados, que esto no trascendiera y que guardáramos el secreto para que no se hiciera público para preservar la identidad de la niña. También nos dijo que iba a solucionar esto reuniendo al Consejo pero nada de esto sucedió, entonces nos forzó a recurrir a la Justicia”, expresó el padre de la alumna.
Sobre la decisión de la Dirección General de Escuelas de enviar docentes a la casa de la chica para que pueda rendir libre y no perder el año, Carlos dijo que “es la primera respuesta (institucional) que obtienen, porque mi hija es una buena estudiante, no se lleva ninguna materia ni nada. Pero, lamentablemente, con lo que ha sucedido le han destruido los proyectos que tenía para estudiar; porque ahora hay que buscarle una escuela para el año que viene donde no sea escrachada”, se quejó.
La adolescente expresó que quiere ser “profesora de inglés porque de chiquita me gustó” y agregó estar contenta por recibir clases en su casa para terminar el año lectivo.
Pero de inmediato se refirió a los chicos que habrían abusado de ella y las amenazas recibidas. “Ellos eran mis compañeros, yo los conozco de otros años y de la primaria; ellos eran mis supuestos amigos o lo que yo creí que eran, porque vinieron a mi cumpleaños de 15 y estuvieron conmigo”.
Al final, la denunciante dijo que ha recibido amenaza de parte de algunos padres de los chicos denunciados: “Cuando íbamos por el centro recibimos amenazas de los mismos padres. Me dijeron que me cuidara porque me podía pasar cualquier cosa”, aseguró.
La escuela, sus alumnos, funcionarios de la DGE y hasta la misma denunciante están cuestionados, por la Justicia, por el gobierno escolar y por la opinión pública. Hasta el momento se han tomado dos medidas concretas: separar a la directora Lauro de su cargo y asegurar apoyo pedagógico a la chica para que termine el ciclo lectivo.
Carlos continuó diciendo que “la directora tiene que defenderse de cualquier manera”. Y al respecto reflexionó: “Pero si mi hija miente, por qué no tomó las medidas (contra la chica) que debía tomar. Pero nos dijo a nosotros que nos quedáramos callados, que esto no trascendiera y que guardáramos el secreto para que no se hiciera público para preservar la identidad de la niña. También nos dijo que iba a solucionar esto reuniendo al Consejo pero nada de esto sucedió, entonces nos forzó a recurrir a la Justicia”, expresó el padre de la alumna.
Sobre la decisión de la Dirección General de Escuelas de enviar docentes a la casa de la chica para que pueda rendir libre y no perder el año, Carlos dijo que “es la primera respuesta (institucional) que obtienen, porque mi hija es una buena estudiante, no se lleva ninguna materia ni nada. Pero, lamentablemente, con lo que ha sucedido le han destruido los proyectos que tenía para estudiar; porque ahora hay que buscarle una escuela para el año que viene donde no sea escrachada”, se quejó.
La adolescente expresó que quiere ser “profesora de inglés porque de chiquita me gustó” y agregó estar contenta por recibir clases en su casa para terminar el año lectivo.
Pero de inmediato se refirió a los chicos que habrían abusado de ella y las amenazas recibidas. “Ellos eran mis compañeros, yo los conozco de otros años y de la primaria; ellos eran mis supuestos amigos o lo que yo creí que eran, porque vinieron a mi cumpleaños de 15 y estuvieron conmigo”.
Al final, la denunciante dijo que ha recibido amenaza de parte de algunos padres de los chicos denunciados: “Cuando íbamos por el centro recibimos amenazas de los mismos padres. Me dijeron que me cuidara porque me podía pasar cualquier cosa”, aseguró.
La escuela, sus alumnos, funcionarios de la DGE y hasta la misma denunciante están cuestionados, por la Justicia, por el gobierno escolar y por la opinión pública. Hasta el momento se han tomado dos medidas concretas: separar a la directora Lauro de su cargo y asegurar apoyo pedagógico a la chica para que termine el ciclo lectivo.