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La respuesta social en Buenos Aires a un conflicto sin salida

El centro de Capital Federal se pobló este mediodía, de ciudadanos exigiendo justicia. Con cacerolas y banderas, los porteños se unieron en el reclamo por la liberación de Alfredo De Angeli, y el rechazo a cualquier accionar represivo. En esta nota, dos videos que reflejan el sentir popular. Mirá un video del cacerolazo y otro desgarrador de una mujer desesperada.

Buenos Aires, 14 de junio de 2008. La noticia se divulga en los distintos medios nacionales. El líder de la Federación Agraria entrerriana, Alfredo De Angeli, es detenido por Gendarmería mientras que ruralistas y transportistas asumen el enfrentamiento con esta fuerza de seguridad en Gualeguaychú.

Los incidentes se suceden y la gente reacciona. La mirada pasiva quedó para otro momento. Hay que salir a la calle; así lo sienten los ciudadanos de Capital Federal. Los edificios vuelven a exhibir la bandera argentina y sus habitantes toman la cacerola o cualquier otro elemento de cocina que “haga ruido”.

En las esquinas del centro porteño las bocinas acompañan la reacción de la gente que camina a las arterias principales para recibir el consenso del pueblo. En Santa Fe y Callao, cientas de personas de distintas edades y estratos socioeconómicos impiden el tránsito de vehículos y se unen en un cántico con saltos, que repite “Argentina” y más tarde, “Alfredo”.


La tensión es inexplicable, a tal punto, que la policía se acerca a “contener” las emociones y las ambulancias circulan para socorrer a algún que otro vecino de la zona. Una mujer desesperada le pide a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner su renuncia. El testimonio, de rodillas, es escalofriante y aparece en el siguiente video: