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Noche violenta en Capital: hubo dos asaltos con heridos

Uno de los robos sucedió en una casa de calles Regalado Olguín y Champagnat, donde el dueño de la vivienda recibió un balazo en la pierna y su mujer hirió con un cuchillo a uno de los atacantes.  En el otro hecho, en la Sexta Sección, un joven fue golpeado en la cabeza por dos malvivientes, quienes le sustrajeron 4.500 pesos.
Dos asaltos con altas dosis de violencia fueron denunciados entre la noche de ayer y esta madrugada. En ambos casos las víctimas terminaron heridas y debieron recibir asistencia médica. La modalidad usada por los delincuentes corresponde a lo que se conoce como asalto domiciliario: tomar a los dueños de casa como rehenes para poder actuar impunemente adentro de las viviendas.

El primer hecho sucedió minutos antes de las 23 en Regalado Olguín a metros de la Avenida Champagnat. Una pareja fue sorprendida por dos hombres armados que irrumpieron en el domicilio y exigieron que no se movieran, que entregaran el dinero que tenían y los electrodomésticos.

Lejos de tomar una actitud pasiva y sumisa frente a la amenaza de los delincuentes, para pareja se resistió y comenzó a luchar contra los asaltantes. Al ver que estaban perdiendo el control de la situación, uno de los malhechores comenzó a disparar sin puntería ni dirección para ver si podía volver a amedrentar a las víctimas.

Una de las balas hirió al dueño de casa en una de las piernas. Mientras esto sucedía, la mujer tomó un cuchillo y atacó al segundo delincuente, que, hasta donde se sabe, escapó dejando un rastro de gotas de sangre.

Los asaltantes huyeron sin poder llevarse nada y la víctima debió ser trasladada al hospital Lagomaggiore, donde constataron que la herida no era de gravedad.

En la Sexta Sección

Tres horas más tarde, en la Oficina Fiscal 2 recibieron otra denuncia por un robo agravado. Esta vez la víctima era un joven que fue atacado por dos sujetos armados. Se le abalanzaron cuando estaba por entrar a su casa de Aristóbulo del Valle al 700, le pegaron un cachazo en la cabeza y le dijeron que si no los dejaba entrar con él lo matarían. Frente a opciones tan opuestas, el hombre optó por la primera.

Los ladrones le quitaron, primero, 700 pesos y luego exigieron que su prisionero les dijera dónde guardaba sus ahorros. Para los investigadores, la forma de actuar de los maleantes no fue al azar. Sabían muy bien cuánto dinero iban a buscar, y por eso llevaron a hombre bajo amenaza de muerte hasta su dormitorio, donde tuvo que entregar 3.800 pesos más.

Una vez que se aseguraron que ese era todo el efectivo, se subieron a una motito y escaparon. Cuando la policía llegó al lugar encontró al joven con la cabeza ensangrentada por el golpe recibido, pero fuera de peligro.