Presenta:

Caso Hunau: nuevo cuestionamiento a los dichos de una testigo

La más relevante fue la de la jueza Miriam Moltó, a quien Patricia Rodríguez (la testigo arrepentida) recurrió cuando decidió hablar con el juez de la causa. El juicio continúa esta tarde a las 16.
En una nueva jornada de declaraciones en el juicio por el crimen del asesor de gobierno, Alejo Hunau, el testimonio más importante fue el de la jueza del primer juzgado Correccional de San Martín, Miriam Moltó.

Patricia Rodríguez, la testigo arrepentida, recurrió a Moltó para pedirle asesoramiento sobre si debía o no declarar en esta causa porque tenía información que aportar.

“Ella me llamó y me dijo que necesitaba entrevistarse conmigo porque no aguantaba más callar algo que sabía sobre el crimen de Hunau”, dijo. Y agregó: “fue a mi domicilio y comenzó a relatarme que vio a un amigo de su pareja (Antonio Giacondino) llegar muy alterado al negocio donde ellos (Giacondino y Rodríguez) trabajaban. Me habló también de que este hombre llevaba consigo una filmadora, un celular y no sé qué más.”

“Ella me dijo que se puso muy mal porque Antonio le había dado consejos sobre qué hacer con las cosas que había robado”, completó Moltó.

La jueza expresó que creyó los dichos de Patricia. “No parecía que estuviese mintiendo, parecía que contaba una verdadera vivencia. Pero sí se notaba que ponía mucho interés en que quería que Antonio fuese a la cárcel”, dijo.

La doctora Moltó relató también que Patricia Rodríguez le decía que estaba amenazada. “En una oportunidad me dijo incluso que Antonio la había obligado a  ir a un  estudio jurídico para ensayar el testimonio que debía declarar", sentenció.

Moltó agregó que, “yo le pregunté por qué Antonio se había enterado de que ella contaría lo que sabía, y Patricia respondió que su llamado al 101 (para denuncia lo que luego declaró) fue durante una discusión con su pareja, por lo cual él estaba presente”.

La jueza y la testigo se conocían porque Moltó es íntima amiga de una prima de Rodríguez. “Patricia no era una persona a la que pueden obligar a hacer algo que ella no quiere”, explicó.

Finalmente, la mujer comentó que cuando se enteró de que Rodríguez se había desdicho de su primera declaración (presentada en abril de 2005) no pensó jamás que fue porque estaba amenazada por Giacondino: “¿amenazada? si yo después los he visto juntos”, juzgó.

Por otro lado, también prestaron testimonio Clarisa Israel, una compañera de secundario de Hunau, con quien la víctima se encontró el mismo día de su muerte y  Pedro Nicoletti (alias “La Turca”),