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Murió la aborigen que pidió ayuda en una catedral por su desnutrición

Se trata de Rosa Molina, una aborigen que fue a una catedral de Resistencia, en Chaco, a pedir ayuda por su salud. La mujer tenía 56 años y pesaba 24 kilos, luego, al momento de su muerte, pesaba 30.
Rosa Molina, la aborigen de 56 años que pesaba sólo 24 kilogramos, falleció la semana pasada en La plata, como consecuencia de su deteriorado estado de salud, se informó hoy.

El fallecimiento de Molina, cuyo caso se conoció luego de que fue a pedir ayuda a la Catedral de Resistencia, en Chaco, se produjo en momentos en que la aborigen se encontraba rodeada de sus seres queridos.

La mujer vivía en el barrio Cacique Pelayo, de la localidad chaqueña de Fontana, donde sufría de problemas respiratorios crónicos, agravados por su cuadro de desnutrición.

La muerte de Molina es la número 15 que sufre la comunidad de aborígenes en el Chaco desde julio pasado, según denunció el titular del Centro de Estudios Nelson Mandela, Rolando Núñez.

Hace un tiempo, Núñez dio a conocer una de las estadísticas más crudas sobre aborígenes desnutridos y afectados por males endémicos como la tuberculosis.

Esta situación motivó el envío de una cuadrilla especial desde la Defensoría del Pueblo de la Nación para relevar las condiciones de vida en esa provincia.

La cuadrilla estuvo encargada de recopilar información sobre las condiciones de vida en general y enfermedades endémicas de la región, como la desnutrición, la tuberculosis y el Mal de Chagas.

La decisión fue tomada por el Defensor del Pueblo de la Nación, Eduardo Mondino, quien instruyó a un equipo de la institución para que recorra las comunidades más afectadas.

La mujer, de la etnia Toba, tenía 30 kilos cuando dejó de existir en La Plata, sin que la asistencia médica que recibió pudiera revertir su situación.

El 90 por ciento del resto de los indígenas fallecidos, sin embargo, pertenecen a las comunidades radicadas en tierras de "El Impenetrable".