|
Inauguran hoy la nueva cárcel de Cacheuta
El gobernador Cobos y el ministro de Justicia de la Nación, Alberto Iribarne, presidirán la inauguración del presidio.La unidad carcelaria cuenta con espcios para diferentes deportes, enfermerías, salas para internación, laboratorio de análisis y otras salas equipadas con última tecnología.
El gobernador Julio Cobos y el ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, Alberto Iribarne, presidirán la inauguración del complejo penitenciario Almafuerte, que albergará a 938 internos en una superficie cubierta de 22.945 metros cuadrados (se accede por la Ruta Provincial Nº84, en Luján de Cuyo) y demandó una inversión de 57.213.353,83 pesos.
Los funcionarios estarán acompañados por el ministro de Gobierno, Sergio Marinelli; los subsecretarios de Infraestructura, Carlos Santilli, y de Justicia y Derechos Humanos, Gustavo Castiñeira de Dios; los directores de Administración de Contratos y Obras Públicas, Rubén Dinnocenzo, y del Servicio Penitenciario Provincial, Félix Ayub, y el titular de Almafuerte, Oscar Dragneff, entre otras autoridades.
El acto comenzará con el descubrimiento de placas y la bendición de las instalaciones, a la entrada del complejo; seguirá con una recorrida de los invitados por las instalaciones y culminará con los discursos de Cobos, Iribarne y Marinelli en el salón de usos múltiples.
La Unidad Penal tiene 23 hectáreas. Actualmente 179 internos la están ocupando pero las instalaciones permiten la reclusión de más de 900.
Almafuerte cuenta con cinco módulos de cuatro pabellones cada uno. Las alas de máxima seguridad tienen celdas para sólo un presidiario, mientras que las de media seguridad poseen celdas con capacidad para tres personas. En este penal se alojarán sólo los condenados.
La seguridad de la cárcel se basa en un doble cierre perimetral; en espacios enrejados con barrotes, que en su interior poseen tres hierros macizos más, perros policías y en una gran cantidad de efectivos policiales (gendarmes, policías federales, Grupo especial de la cárcel -GEO- y policías provinciales).
Cada preso se dirigirá a las diferentes salas por conductos de circulación (pasillos alambrados, con diferentes cabinas de control, donde se encuentra personal policial y donde, en un futuro, habrá sensores detectores de metales). Por estos pasajes el interno circulará siempre custodiado por un policía.
Cada pabellón será grabado durante las 24 horas por 3 cámaras (una en el patio externo de cada ala y dos más en el interno). En total la Unidad Penal dispondrá de 100 filmadoras.
Los internos contarán con una escuela de nivel primario y otra de nivel secundario y con diferentes talleres de oficio, a cargo del Ministerio de Educación. La escuela de laborterapia, según en Dragneff, están destinadas para que “en un principio el interno aprenda a trabajar y así, en un futuro podrá vender su labor. Ese dinero será depositado en una caja de ahorro y él tendrá aportes jubilatorios, ART; y demás beneficios como los de cualquier empleado".
En tanto, en la cocina hay tres hornos para cien raciones de comida cada uno y tres cámaras frigoríficas (una de carnes, otra de pollo y otra de verdura). De la alimentación de los internos se encargarán dos nutricionistas. En tanto, de la preparación de las comidas lo harán cinco cocineros y un chef. Todos los alimentos se prepararán con productos de primeras marcas.
Por otro lado, la enfermería contará con una farmacia, un laboratorio de análisis, equipos de rayos x, un consultorio odontológico y 8 camas de internación, para enfermemos derivados a terapia intermedia y a sala común.
La seguridad de la cárcel se basa en un doble cierre perimetral; en espacios enrejados con barrotes, que en su interior poseen tres hierros macizos más, perros policías y en una gran cantidad de efectivos policiales (gendarmes, policías federales, Grupo especial de la cárcel -GEO- y policías provinciales).
Cada preso se dirigirá a las diferentes salas por conductos de circulación (pasillos alambrados, con diferentes cabinas de control, donde se encuentra personal policial y donde, en un futuro, habrá sensores detectores de metales). Por estos pasajes el interno circulará siempre custodiado por un policía.
Cada pabellón será grabado durante las 24 horas por 3 cámaras (una en el patio externo de cada ala y dos más en el interno). En total la Unidad Penal dispondrá de 100 filmadoras.
Los internos contarán con una escuela de nivel primario y otra de nivel secundario y con diferentes talleres de oficio, a cargo del Ministerio de Educación. La escuela de laborterapia, según en Dragneff, están destinadas para que “en un principio el interno aprenda a trabajar y así, en un futuro podrá vender su labor. Ese dinero será depositado en una caja de ahorro y él tendrá aportes jubilatorios, ART; y demás beneficios como los de cualquier empleado".
En tanto, en la cocina hay tres hornos para cien raciones de comida cada uno y tres cámaras frigoríficas (una de carnes, otra de pollo y otra de verdura). De la alimentación de los internos se encargarán dos nutricionistas. En tanto, de la preparación de las comidas lo harán cinco cocineros y un chef. Todos los alimentos se prepararán con productos de primeras marcas.
Por otro lado, la enfermería contará con una farmacia, un laboratorio de análisis, equipos de rayos x, un consultorio odontológico y 8 camas de internación, para enfermemos derivados a terapia intermedia y a sala común.