Ya hay un detenido por el robo en el Banco Galicia de Luján
Héctor Mateluna (35) es cabo de la Policía de Mendoza y quedó imputado anoche por haber participado del jugoso golpe perpetrado el viernes pasado en una sucursal del Banco Galicia de Luján.
Héctor Gerardo Mateluna, cabo policial de 35 años, quedó detenido y fue imputado por robo poblado y en banda, agravado por el uso de arma de fuego en actitud de disparo y por ser miembro de la fuerza policial.
Mateluna llegó a Tribunales pasadas las 21.30, donde se le efectuó la imputación y, tras negarse a declarar, fue trasladado a la Unidad 6 de caballería, donde permanecen detenidos los uniformados.
El efectivo está imputado por haber colaborado con un grupo de delincuentes que el viernes último perpetraron un mega golpe en la sucursal del Banco Galicia ubicada en calles San Martín y Belgrano, de Luján.
En la ocasión, los delincuentes se llevaron 480.000 pesos en efectivo y otros 10.000 dólares, también en efectivo, aunque luego olvidaron 70.000 pesos en la huída. El cabo les habría facilitado información precisa, incluyendo mapas y croquis dibujados por él mismo, que les habría simplificado el trabajo a los delincuentes. “Justo ese día él había pedido licencia por enfermedad. Pero era en el horario en que fue el robo cuando a él le correspondía estar trabajando”, indicaron fuentes judiciales.
Mateluna también está sospechado de haber tenido relación con otro robo de similares características, ocurrido hace unos 4 meses en el mismo banco.
La detención
Cerca de las 15.30, en el momento en que Mateluna se encontraba prestando servicios extraordinarios en la mencionada entidad bancaria, personal policial y de Investigaciones llegó a la sede para detenerlo.
En simultáneo se efectuaron diversos allanamientos, uno en la vivienda del uniformado, donde encontraron documentación sospechosa. Por ejemplo, se encontraron papeles de la reciente compra de un Fiat Palio bordó –valuado en 22.500 pesos-, además de presupuestos de poco más de 40.000 pesos para la apertura de un comercio. “Estos papeles, estos valores no se condicen con el sueldo de un cabo, por lo que es probable que para su compra haya utilizado el dinero robado”, indicaron los investigadores.
Lo llamativo es que, pese a que el vehículo ha sido adquirido durante septiembre, es muy poco probable que lo haya comprado con la plata del asalto del viernes, sino que habría utilizado dinero del primer asalto en esa misma entidad.
Mateluna es, hasta el momento, el único detenido por este episodio aunque, según indicaron desde la Fiscalía de Luján-Maipú, están tras la pista de los otros partícipes y ya estarían identificados.
Por su parte, fuentes judiciales que intervienen en el hecho destacaron la labor y colaboración de la Unidad Investigativa de Luján, así como de los efectivos de Investigaciones.
El hecho
El viernes 21 de septiembre, cerca de las 15, cuatro sujetos llegaron al estacionamiento privado del banco, que da hacia la calle Belgrano. Tras cortar y levantar los barrotes del portón, los ladrones se metieron al estacionamiento y luego, con un juego de llaves –que también habría sido facilitado por Mateluna- abrieron dos puertas y llegaron a la zona del tesoro del banco.
Justo en ese momento todo el dinero de la entidad estaba siendo retirado por lo que los delincuentes, luego de reducir a las ocho personas que estaban en el lugar –entre empleados y custodios-, se alzaron con el cuantioso botín que superaba los 500.000 pesos (480.000 en pesos y 10.000 en dólares).
En el momento de darse a la fuga, a raíz de la velocidad con la que actuaron, dejaron olvidado el juego de llaves en el interior del local. Por tal motivo no pudieron huir en el vehículo en el que habían llegado.
Desesperados se fueron a la estación de servicio que se encuentra a unos metros y, tras apuntarle con un arma a un hombre, le robaron su vehículo y allí emprendieron la fuga. Cuando escapaban abrieron fuego contra dos custodios del banco que habían salido a su encuentro, aunque no hirieron a nadie.
En la desesperación, los delincuentes olvidaron 70.000 pesos en el vehículo.
La detención
Cerca de las 15.30, en el momento en que Mateluna se encontraba prestando servicios extraordinarios en la mencionada entidad bancaria, personal policial y de Investigaciones llegó a la sede para detenerlo.
En simultáneo se efectuaron diversos allanamientos, uno en la vivienda del uniformado, donde encontraron documentación sospechosa. Por ejemplo, se encontraron papeles de la reciente compra de un Fiat Palio bordó –valuado en 22.500 pesos-, además de presupuestos de poco más de 40.000 pesos para la apertura de un comercio. “Estos papeles, estos valores no se condicen con el sueldo de un cabo, por lo que es probable que para su compra haya utilizado el dinero robado”, indicaron los investigadores.
Lo llamativo es que, pese a que el vehículo ha sido adquirido durante septiembre, es muy poco probable que lo haya comprado con la plata del asalto del viernes, sino que habría utilizado dinero del primer asalto en esa misma entidad.
Mateluna es, hasta el momento, el único detenido por este episodio aunque, según indicaron desde la Fiscalía de Luján-Maipú, están tras la pista de los otros partícipes y ya estarían identificados.
Por su parte, fuentes judiciales que intervienen en el hecho destacaron la labor y colaboración de la Unidad Investigativa de Luján, así como de los efectivos de Investigaciones.
El hecho
El viernes 21 de septiembre, cerca de las 15, cuatro sujetos llegaron al estacionamiento privado del banco, que da hacia la calle Belgrano. Tras cortar y levantar los barrotes del portón, los ladrones se metieron al estacionamiento y luego, con un juego de llaves –que también habría sido facilitado por Mateluna- abrieron dos puertas y llegaron a la zona del tesoro del banco.
Justo en ese momento todo el dinero de la entidad estaba siendo retirado por lo que los delincuentes, luego de reducir a las ocho personas que estaban en el lugar –entre empleados y custodios-, se alzaron con el cuantioso botín que superaba los 500.000 pesos (480.000 en pesos y 10.000 en dólares).
En el momento de darse a la fuga, a raíz de la velocidad con la que actuaron, dejaron olvidado el juego de llaves en el interior del local. Por tal motivo no pudieron huir en el vehículo en el que habían llegado.
Desesperados se fueron a la estación de servicio que se encuentra a unos metros y, tras apuntarle con un arma a un hombre, le robaron su vehículo y allí emprendieron la fuga. Cuando escapaban abrieron fuego contra dos custodios del banco que habían salido a su encuentro, aunque no hirieron a nadie.
En la desesperación, los delincuentes olvidaron 70.000 pesos en el vehículo.


