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Piñeyro dice que siguen habiendo fallas graves en la aeronáutica

El ex piloto y director de cine dialogó con MDZ al cumplirse ocho años de la tragedia de Lapa. Afirmó que " para que esta situación cambie las autoriddaes aeronaúticas deberían dejar de ser corruptas". También dijo que el aeropuerto de Mendoza estaba en una situación "horripilante" hasta hace algunos años.

Hoy se cumplen ocho años del fatal accidente en el que 65 personas perdieron la vida luego de que el vuelo de la empresa LAPA que debía llevarlos desde Aeroparque a Córdoba, se estrellara sobre una estación de servicio justo en el momento del despegue.
Las heridas siguen abiertas y todavía no hay fecha para el juicio a los ex funcionarios y de los ex dueños de la ya desaparecida empresa.
Dialogamos con Enrique  Piñeyro, ex piloto de la aerolínea y uno de los primeros en denunciar la inseguridad de los aviones de Lapa y de los aeropuertos argentinos.

“Estamos peor que antes, dijo Piñeyro con bronca, porque lo que ocurrió con los radares no tiene nombre, fue mucho peor de todo que lo que pasó nunca. Por otra parte, las fallas en el sistema que provocaron el accidente siguen estando, es decir que si no volvió a pasar un accidente como el de Lapa, solo fue de milagro”.

¿En cualquier momento podría volver a pasar otro accidente como el de Lapa?

Tranquilamente, porque la inacción ha sido brutal. Ahora parece que van a anunciar un acuerdo con  Oaci (Organización Internacional de Aviación Civil) después de un año de haber anunciado que se iniciaba el traspaso. Recién ahora van a firmar un papelito e iniciar un cronograma. Es realmente dantesco lo que está pasando.

Recordemos que Piñeyro ingresó a LAPA en los comienzos de la década del noventa y renunció en 1999. En su paso por esta aerolínea denunció el mal estado operacional de la misma y de sus aeronaves, las que sufrían graves falencias e irregularidades.

En referencia al aeropuerto de nuestra provincia, el ex piloto nos contó que en el mes de diciembre del año 1997 vino a Mendoza para realizar un allanamiento y la situación “era horripilante”. “Yo fui como perito del juez en ese momento y lo que encontramos fue desesperante. Era todo un desastre, los bomberos no tenían espuma, no tenían equipo anti incendio, no tenían máscaras, no tenían aire, no tenían trajes protectores, no tenían herramientas para abrir los fuselajes desde afuera. No había cerco perimetral, por lo cual entraban y salían animales, jinetes, y gente que cruzaba la pista. Un grado de descontrol… los generadores de emergencia no entraban en línea, por lo tanto si se cortaba la luz y vos estabas a 10 metros del piso, aterrizabas en una pista a oscuras. Era todo una catástrofe”, aseguró el ex piloto.
Sin embargo nos explicó que esta situación cambió ya  que un juez,  le dio 60 días para hacer el cerco perimetral y para realizar los cambios correspondientes. Piñeyro aseguró que no sabe cómo es la situación actual de la Aeroestación Francisco Gabrielli.
También señaló que hay algunos aeropuertos que son más difíciles por las mismas condiciones, como el de Comodoro Rivadavia y San Martín de los Andes, por ejemplo.

Respecto a la demora del juicio oral y público de la causa por el accidente del avión de Lapa, Piñeyro hizo referencia concreta al papel del abogado defensor Jorge Sandro. “Sandro es un experto en demoras, es el defensor de lo indefendible. Su gran defensa  consiste en embrollar la causa con medidas técnicas. Pero es el defensor de Grassi, de Gregorio Ríos, y así la lleva. Todos están juntos en el mismo club. Dime quién te defiende y te diré quien eres”, sentenció el cineasta.

Pero espera ansiosamente que el juicio sirva para algo. Específicamente desea  el cambio de carátula. “Este asunto de culposo no tiene nada. Espero duras condenas y que de una vez por todas se fijen  las fronteras entre la negligencia y el dolo, que son dos cosas bien distintas”.

¿Quién debería ir preso por este accidente?
Todos los procesados. Y también los del Ministerio de Defensa y arriba.

¿Y es posible que esto suceda?
No sé, los procesos siempre aparecen nuevas pruebas y  pueden aparecer nuevas imputaciones y cambios de carátula.

¿Sus reclamos como siguen?
Las denuncias que hice por los radares están dormidas, cajoneadas y durmiendo el sueño de los justos. Vamos a ver que pasa cuando salgan los fallos, se apelarán y veremos que camino sigue todo esto.

Una duda que nos queda por los dichos de Piñeyro, es que debería pasar para que los argentinos podamos volar seguros. En este sentido es implacable. “Tendríamos que tener una autoridad aeronáutica civil, profesional, no corrupta, competente. Y una ministra de defensa que entienda algo”.

¿Y lo ve posible o sólo una utopía?
No, veo que va a ser enjuague, que le van a sacar el uniforme al comodoro y no mucho más. Y lo van a dejar puesto ahí. Me temo que cambie muy poco.

¿Y qué se puede hacer?
No sé, yo hice todo lo posible. Hice denuncias, hice películas y no pasó nada. Todo lo demás que se me ocurre no es legal.
Voy a seguir las causas hasta el final, pero no creo que pase nada ahí tampoco.

¿A quién no le conviene que las cosas cambien?
A todos los que están lucrando con esto, a la Fuerza Aérea, al Ministerio de Defensa, a los negociados  que están dando vuelta por ahí. La sobrefacturación del tango 01, las valijas de Southern Winds, la aduana paralela, los depósitos fiscales, Usaer, la propia obra social, por ejemplo.

Enrique Piñeyro realizó dos películas relacionadas con la situación de la aviación en nuestro país. La primera "Whisky Romeo Zulu" en el año 2003, donde contó su versión de los hechos del trágico vuelo de LAPA y la realidad de dicha aerolínea, los controles de la Fuerza Aérea Argentina, la falta de radares y muchos otros aspectos de los vuelos de cabotaje de Argentina.

Tres años más tarde, estrenó Fuerza Aérea Sociedad Anónima, donde apuntó al control que ejercen las autoridades de dicha fuerza sobre la aviación civil y la corrupción reinante en las altas esferas de poder que creen vivir en la época de gobiernos de facto y que todavía poseen algún poder sobre los ciudadanos.

A raiz de la pésima situación por la que sigue atravesando la aviación argentina, le preguntamos si piensa seguir realizando películas para denunciar estos  problemas. Y su respuesta una vez más fue categórica: “No, ya más no se puede decir”.