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Intentos de robo fatales

Tirar piedras a un auto para hacerlo detener, y así, robarle, puede incluso hasta costarle la vida a los conductores.
A principios de año, este tipo de robos, se manifestó de forma aún más trágica que un simple robo. Dos personas murieron como consecuencia de impactos de piedras en los autos en que viajaban. Tal fue el caso de Lucio Barroso, un joven Down, de 18 años, que murió luego del ataque que sufrió el taxi que lo llevaba a su casa.

El otro caso, involucra a Débora Pérez, quién murió el 27 de enero pasado, cuando su Alfa Romeo impactó contra una columna de iluminación. Las autoridades dijeron que la chica había perdido el control del auto, aunque el resultado de los primeros peritajes (no oficiales y hechos por pedido de la familia) indicarían que el vehículo fue apedreado y que a la víctima le robaron sus pertenencias.

Estos accidentes, son producto de intentos de robo que salen más. Es decir, se apedrea el auto, pero quien maneja, no se detiene, sino que se asusta y pierde control del auto. O peor aún, la piedra golpea a un pasajero, y éste muere. En conclusión, ya no hay que solo temer el robo, también el intento de robo que puede provocar la muerte.