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La abeja reina "lava el cerebro" de las obreras para dominarlas

Científicos dijeron que encontraron el secreto del dominio de la abeja reina sobre el resto de la colmena: les lava el cerebro.

Las abejas reina expelen una sustancia química que actúa directamente en los cerebros de las abejas obreras, dijeron investigadores en un estudio que apareció en la edición del 20 de julio de la revista Science. Las obreras, el resto de las abejas hembras, no se reproducen, y atienden a la reina.
Anteriormente, los científicos sabían que la reina segregaba feromonas para influir en el comportamiento de las abejas obreras. Los nuevos hallazgos demuestran el vínculo entre las feromonas de la reina y las células cerebrales de las obreras. El descubrimiento llevará a un mejor entendimiento del cerebro de las abejas y, a la larga, de los humanos, dijeron los investigadores.
"Esto nos dice más sobre cómo funciona el cerebro", dijo en una entrevista telefónica Alison Mercer, profesora de zoología de la Universidad de Otago en Dunedin, Nueva Zelanda, y coautora del estudio. "Nos ayudará a entender cómo funciona el cerebro en organismos más grandes", agregó Mercer.
La feromona mandibular de la reina, o QMP por sus siglas en inglés, modera la capacidad de aprendizaje de las abejas obreras jóvenes, bloqueando su capacidad para descubrir y evitar peligros. Eso da a la reina más control sobre las abejas trabajadoras. Cuando se desgasta la QMP conforme las abejas crecen y pasan más tiempo fuera de la colmena, las obreras recuperan la capacidad de aprender a protegerse a sí mismas, con lo que sus posibilidades de supervivencia aumentan notablemente.
"Es muy fácil pensar que manipulan a las obreras jóvenes", dijo Mercer. "Es más bien una función de regulación".
En otro estudio, investigadores de Cornell University hallaron que las abejas reina son promiscuas: se aparean con muchos machos porque la diversidad genética resultante mejora la supervivencia de una colonia. Los científicos pudieron documentar estos comportamientos creando y comparando varias colonias genéticamente diversas y uniformes.
Fuente: Diario Clarín