Condenas menores a las esperadas por el asesinato de un policía
En la etapa final del juicio contra Daniel Iracheta y Hugo León Maldonado por el asesinato del cabo primero de la policía científica, Víctor Carmona –ocurrido en 2005-, se hizo sentir el dolor, pero por sobre todo la resignación ante una pena que la querella asegura que es “insuficiente”.
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Si bien las pruebas los condenaban, el fiscal Óscar Giacomassy y la defensa de ambos imputados (a cargo de los abogados Pablo Cazabán y Martín Ríos), debatieron y acordaron que esta era la pena apropiada.
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“Pediremos el recurso extraordinario de casación, porque aquí no hubo forcejeo, si bien la muerte ocurrió luego del intento de robo, fue un homicidio directo, por lo que deberían otorgarles reclusión perpetua”, aseguró Civit.
El recurso de casación es un recurso extraordinario que tiene por objeto anular una sentencia judicial que contiene una incorrecta interpretación o aplicación de la ley o que ha sido dictada en un procedimiento que no ha cumplido las solemnidades legales.
Al conocerse la sentencia, a las 12.55, la familia de Carmona expresó su angustia y desconsuelo ante una pena “insignificante”, como ellos mismos la definieron. “¡Me han quitado a mi marido, pero a esas ratas las dejan libres! ¿Así le pagan a él 30 años de servicio a la policía? ¡No hay justicia en este país!”, vociferó una ahogada por lágrimas Cristina de Carmona, esposa de la víctima.
Aún se oían los gritos desconsolados por los corredores de la tercera Cámara de Justicia de Mendoza, cuando el querellante aseguró que “este caso demuestra que hay que modificar la ley para que la figura del querellante deje de ser una decorativa, nosotros pedimos que la Cámara aumentara la pena, pero no nos hicieron caso”.
Los hechos
El crimen tuvo lugar en la esquina de Pedro Molina y Panamá, en Guaymallén, en julio de 2005. Hoy, se acusó a Daniel Iracheta, quien apretó el gatillo contra la victima, de homicidio agravado y a su cómplice Hugo León Maldonado por tentativa de robo agravado.
La víctima, de 57 años, intentaba defender a su hija quien atendía el quiosco familiar por la noche. Hubo muy pocos testigos del hecho. Luego del fatal suceso, Carmona fue trasladado al hospital Central donde murió.
Al parecer, el fatídico desenlace se habría producido cuando Carmona, al percatarse de la situación, intentó sacar su arma reglamentaria. Fuentes aseguran que, si bien estaba fuera de servicio, la víctima también portaba un pulóver con insignias de la policía provincial.


