11-S: las historias de los cinco argentinos que murieron en las Torres Gemelas
Cinco ciudadanos argentinos perdieron la vida en Nueva York tras el atentado a las Torres Gemelas. Uno de ellos fue reconocido como argentino recién en 2009.
Guillermo, Pedro, Gabriela, Mario y Sergio fueron las víctimas argentinas en la tragedia del 11-S.
XEste viernes, se cumplen 25 años de los atentados a las Torres Gemelas, que tuvieron lugar el 11 de septiembre de 2001 y dejaron una cifra total de 2.996 muertos. Entre las víctimas hubo cinco argentinos cuyas historias quedaron vinculadas a lo ocurrido aquel día en Nueva York.
Mario Santoro, Sergio Villanueva, Gabriela Waisman, Pedro Grehan y Guillermo Alejandro Chalcoff fueron los argentinos que perdieron la vida en los ataques. Sus historias fueron diferentes: dos de ellos acudieron al World Trade Center para colaborar con las tareas de emergencia, uno trabajaba dentro del complejo y otros dos se encontraban allí por compromisos laborales.
Durante varios años se creyó que las víctimas argentinas eran cuatro. El quinto caso, el de Guillermo Alejandro Chalcoff, fue identificado en 2009 debido a que poco antes del atentado había obtenido la ciudadanía estadounidense y había sido registrado como una víctima de ese país.
Mario Santoro y Sergio Villanueva: fueron a las Torres Gemelas para ayudar
Mario Santoro era rosarino y vivía en Nueva York desde pequeño, cuando se instaló allí junto con sus padres, Alberto y María. Había formado una familia con su pareja estadounidense, Leonor, y su hija Sofía, que tenía dos años en 2001. Santoro trabajaba como paramédico y el día del atentado estaba de licencia. Tras escuchar el estruendo y observar desde el balcón de su casa una de las torres en llamas, decidió dirigirse hacia el lugar. “Voy para allá. Me van a necesitar”, le dijo a su mujer antes de salir.
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Sergio Villanueva, nacido en Bahía Blanca, también llegó a Estados Unidos junto con sus padres cuando tenía dos años. En 1992 ingresó al Departamento de Policía de Nueva York y siete años después pasó al Departamento de Bomberos. Estaba comprometido con Tanya Bejasa y era conocido entre sus allegados como “Big Daddy”.
El 11 de septiembre había terminado su turno a las 8 de la mañana, unos 45 minutos antes del impacto del primer avión contra la Torre Norte. Antes de abandonar el cuartel volvió a colocarse su indumentaria y salió para colaborar con el operativo.
Villanueva ingresó a la Torre Norte con la escalera 132, después del impacto del segundo avión contra la Torre Sur. Fue la última vez que testigos lo vieron con vida. La Universidad de Hofstra, en Nueva York, creó posteriormente la “Beca Villanueva”, destinada a ayudar a estudiantes-atletas a completar sus estudios universitarios.
Gabriela Waisman y Pedro Grehan: dos argentinos dentro del World Trade Center
Gabriela Waisman tenía 33 años y fue la primera argentina identificada entre las víctimas fatales. Había nacido en Caballito y se mudó con su familia a Nueva York a los seis años. Se recibió como psicóloga, aunque desarrolló su carrera profesional en la empresa de software Sybase, donde llegó a ocupar un puesto gerencial.
Waisman no trabajaba habitualmente en el World Trade Center. Su oficina estaba ubicada a unas nueve cuadras, pero aquella mañana se encontraba en el piso 106 de una de las torres por un evento de su empresa. Su familia le comunicó por teléfono que un avión había impactado contra el edificio. “Estaba asustada, decía que había mucho humo y que le costaba respirar”, relató posteriormente su padre, Armando. Después mantuvo otras comunicaciones con su marido. “En el último llamado, decía que ya no podía respirar. Lloraba mucho. No la volvimos a escuchar”, contó su padre.
Pedro Grehan, por su parte, había nacido en San Isidro en 1965. En 1997, casado y con tres hijos, se trasladó a Nueva York y posteriormente comenzó a trabajar como analista financiero para Cantor Fitzgerald. El 11 de septiembre llegó a su oficina poco después de las 6.30. Horas más tarde, el primer avión impactó en la Torre Norte, algunos pisos por debajo del lugar donde se encontraba. Su madre, Inés Oteiza, aseguró que reconoció a su hijo en una fotografía publicada por un diario estadounidense. El cuerpo de Grehan nunca fue encontrado.
Guillermo Chalcoff, el quinto argentino identificado años después
Durante varios años, Santoro, Villanueva, Waisman y Grehan fueron considerados los cuatro argentinos fallecidos en los ataques. Por ese motivo, el nombre de Guillermo Alejandro Chalcoff no fue incorporado a la placa que Néstor Kirchner descubrió en 2003 en el edificio del Consulado argentino en Nueva York en homenaje a las víctimas nacionales.
Chalcoff fue identificado como el quinto argentino en 2009. Tenía 41 años y había obtenido la ciudadanía estadounidense poco antes del atentado, por lo que inicialmente quedó registrado como una víctima local. Nacido en Barrio Norte, en la Ciudad de Buenos Aires, se había radicado en Estados Unidos junto con su esposa Mabel a mediados de la década de 1980.
Era presidente de Accutek Information Systems, una empresa contratista cuyas oficinas estaban ubicadas en otro sector de Nueva York. Por ese motivo, tampoco debía encontrarse habitualmente en las Torres Gemelas.
El 11 de septiembre había concurrido a una reunión en las oficinas de la consultora Marsh & McLennan, ubicadas en uno de los últimos pisos de la Torre Norte. Su cuerpo tampoco fue encontrado.
Santoro, Villanueva, Waisman, Grehan y Chalcoff conforman la lista de los cinco argentinos que perdieron la vida en los atentados del 11 de septiembre de 2001.