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Todas los detalles de Cook & Jazz: un hipnótico y cool viaje al pasado

Park Hyatt Mendoza, junto a banco Supervielle y bodega Monteviejo celebraron dos noches que quedarán en la historia del incónico hotel. ¿La estrella? el copado Gillespi. El menú, los videos, los que dieron la mala nota, las fotos y más.
Foto: Fede Croce / MDZ
Foto: Fede Croce / MDZ

El histórico salón del cinco estrellas albergó un evento de inigualables características: Cook & Jazz - Live at Park Hyatt Mendoza.

La cita se vivió durante dos días seguidos, el Jueves 27 y Viernes 28 de Julio, en el Salón de los Espejos. "Fue muy especial. Además junto al hotel se unieron empresas de primera, como Supervielle Identité y Bodega Monteviejo. La verdad es que creo que ha sido uno de los eventos más elegantes y exclusivos de este año", comentó una de las primeras en llegar el día jueves.

"En la búsqueda por revivir experiencias ligadas a la historia del hotel y aggiornadas al presente, nos vimos inspirados en el disco Cookin' del reconocido trompetista Miles Davis, para crear esta noche con un aire de antaño que combina glamour, buena música, y hasta permite viajar un poquito en el tiempo", dicen desde el hotel.

El menú 

Abnsolutamente inspiradas por el jazz, la chef Montserrat Martiarena de Park Hyatt Mendoza y Nadia Harón, chef invitada de lujo, prepararon un servicio de 4 pasos:

La primera estación se denominó Saint Louis, ciudad donde se forma el jazzista Miles Davis. El plato fue un brick de queso camembert con cebollas caramelizadas al Chardonnay (plato absolutamente apto para celíacos y vegetarianos). El maridaje elegido fue Lindaflor Chardonnay 2015, de Bodega Monteviejo.

Luego llegó el turno de homenajear a Chicago, en donde importantes músicos de jazz migran a la ciudad del viento para grabar sus primeros discos. La delicia elegida en este momento fue sopa de rabo de buey, un plato que Nadia Harón cuenta como una de sus especialidades. En esta ocasión, se maridó con una primicia presentada: un Gillespi Malbec 2015, de Marcelo Pelleriti Wines.

El plato principal fue inspirado en New Orleans, la ciudad considerada cuna del jazz. Fue una bondiola braseada en bourbon sobre camote y avellanas que despertó elogios. Se sirvió con un Lindaflor Malbec 2010, también de bodega Monteviejo.

New York, la Gran Manzana, esa ciudad luz en la que grandes artistas de jazz forjaron su reputación, fue la ciudad jazzera que con música y delicias dulces cerró las evocaciones. Un sabrosísimo cheesecake de vainilla, espuma de frutillas y crocantes de chocolate junto a Petite Fleur Torrontés 2015, de Monteviejo, fue el plato y el vino del final.

En cuanto a la musicalización, DJ Agustina Antonini, la más sofisticada y cool integrante mendocina de Grupo Sarapura, acompañó con sus sets. Por su parte, Gillespi, el reconocido trompetista y jazzista argentino, junto a su banda, fue sin lugar a dudas la nota de la noche; brindando a los participantes del evento un concierto íntimo y único.

La distinción, de la mano de Supervielle

Banco Supervielle fue Main Sponsor del evento, acercando importantes beneficios a sus clientes Identité. En este caso, varios comensales fueron invitados especialmente por Supervielle y tuvieron un denominador común: fueron los más elegantes de la noche.

La perla negra

Lamentablemente, la mala nota la dieron algunos mendocinos que dijeron presente en el evento pero con un look absolutamente informal, que en algunos casos rayó el descuido. A pesar de que al momento en que se compraba la entrada se avisaba que el dress code era elegante, muchos y muchas aparecieron desgarbados, desprolijos y con aire de entrecasa.

"Se trata de educación. Creo que no estamos acostumbrados a vestirnos para salir, a estar elegantes. Lo bueno es que Hyatt, entre otras empresas, están apostando a eventos de estilo y con un charme diferente y especial... y de a poco, confío en que iremos cambiando y animándonos a más", comentó una diseñadora de interiores presente.

"Yo creo que los menducos nos tenemos que animar a jugar, a disfrutar. Todo varón tiene un traje guardado, o un saco lindo... y toda mujer tiene un vestido precioso o alguna amiga a quien pedirle asesoramiento. Hay que desterrar el jean, tan cómodo en algunos casos, para estas ocasiones", opinó otra.

¡Vamos mendocinos! ¡Que no cuesta nada ponerse lindos!

Colaboración periodística: Muriel del Barco