Mendoza en el corazón: MDZ Sociales te presenta un espacio para disfrutar
Se trata de un reducto novedoso y que vale la pena visitar con amigos, en pareja o con la familia. Es de esos lugares a los que uno entra, y de golpe siente una especie de enamoramiento, de calidez especial, y en donde la invitación a quedarse y disfrutar es instantánea.
Cuenta la historia que para concretar su campaña libertadora, y ante la falta de recursos, San Martín pidió ayuda a la sociedad cuyana y contó con apoyo y colaboración espontánea.
En nombre del bien común y el ideal independentista, un grupo de damas mendocinas decidió donarle sus joyas, actitud que fue imitada por puntanas y sanjuaninas. Las mujeres también colaboraron confeccionando los uniformes de los soldados y bordando la bandera del Ejército de los Andes.
Estas mujeres fueron: María de Fernández Blanco, Rosalía Galicha de Las Heras, Felipa Sosa, la refugiada chilena Dolores Prats de Huisi, Pepa de Olazábal; Mercedes Álvarez Morón de Segura, Laureana Ferrari de Olazábal, Mercedes Zapiola, Martina Silva, Margarita Corvalán y Dominga de Balcarce, entre otras.
Estoy cenando en @laspatriciasmza y ME MORÍ DE AMOR! Vengan! Pasó de los Andes 147 Ciudad%uD83C%uDDE6%uD83C%uDDF7%uD83C%uDDE6%uD83C%uDDF7%uD83C%uDDE6%uD83C%uDDF7%u2757%uFE0F pic.twitter.com/Hr5AIzcPOa
- Federico Croce (@FedericoCroce) 15 de julio de 2016
De hecho, en el Instituto Sanmartiniano se encuentra el siguiente fragmento, que explica el valor de el aporte de estas damas: "En el imponderable esfuerzo de preparar y ejecutar la campaña de los Andes y la liberación de Chile y del Perú, estuvo la inmanente presencia de la mujer patricia, con su contribución material y espiritual, concitada por el fervor y la abnegación ejemplares de San Martín. Lo mismo mestizas que mulatas, señoras o barraganas. La que no dio joyas y esclavos dio zapallos y tejió ponchos. La patria no es sólo de los hombres. Y aúnque en la hora decisiva de partir las mujeres quedan, el ejército lleva su sangre y su fe, el trabajo de sus manos y la angustia de su espera".
"Un espacio bien nuestro que hasta emociona"
Así describió Sofía, una joven abogada que se encontraba en una de las mesas de este flamante restó compartiendo la velada con tres amigas. "La verdad es que hay muy pocos lugares en nuestra provincia en donde uno verdaderamente sienta la identidad mendocina. Aquí realmente estoy probando comidas que solamente mi abuela me hacía. Siento una memoria emotiva que me recorre el cuerpo... es una sensación difícil de explicar", aseguró.
Es que esta cantina ubicada en Paso de Los Andes 147 de Ciudad transporta a todo aquel que la visita al núcleo mismo de la mendocinidad: las frases plasmadas en sus paredes, las bebidas, la música que se escucha y hasta las pinturas y por supuesto la carta están teñidas de la identidad de nuestra provincia.
"Ya me encantó que al llegar, te ofrecen una carta de tragos muy nuestra, con los históricos 'vermúes', una sangría, una ginebrita, una 'Hesperidina' o un rico sodeado. La carta de vinos, además, está muy buena", nos dijo Gonzalo, el primer comensal que MDZ Sociales captó en una de las mesas cercanas a la puerta de entrada.
Como ejemplo te contamos que, a precios totalmente accesibles, podés degustar como entrada una vizcacha y un pollo en escabeche sublimes, o empanadas y pasteles increíbles; y luego seguir con carne a la masa, osobuco al Malbec, milanesas a la napolitana para compartir, pollo al tomillo o estofado y tallarines como los que hacían las abuelas... pero también hay platos más "tranquilos" como una impresionante trucha, ensaladas, o risotto. Sorpresón en @laspatriciasmza %uD83C%uDDE6%uD83C%uDDF7%uD83D%uDC4F%uD83D%uDC4F%uD83D%uDC4F%uD83D%uDC4F%u2757%uFE0F pic.twitter.com/4IjeAcgSCG- Federico Croce (@FedericoCroce) 15 de julio de 2016
El día que fui, de golpe y sorpresa un grupo folclórico del Valle de Uco nos deleitó con un minirecital sorpresa.
"A la hora de los postres, me enamoré del flan casero con dulce de leche. Y mi marido, eligió el clásico postre 'vigilante', que es súper abundante", nos cuenta Cecilia, que vive cerca y asegura que se hará habitué.
"La gente puede venir a matear a la tarde, y disfrutar de sopaipillas al membrillo o medialunas; o los fines de semana al mediodía a comer una parrillada espectacular y compartirla", nos aporta Alberto Quiroga Arenas, experto en asados y chef.
Para conocer preguntar, reservar una mesa, o contactarte con quienes llevan a delante Cantina Las Patricias, podés visitar su página de Facebook, haciendo click aquí.


