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¡Inolvidable! Un día exquisito y "first class" en el Valle de Uco

El día fuera de competencia del Mundial de Sommeliers Argentina 2016 tuvo su jornada plena de glamour: la comitiva e invitados especiales disfrutaron de un día completo en diferentes bodegas con actividades que deslumbraron. ¡No te pierdas los videos y las fotos!
Foto: Gentileza
Foto: Gentileza

Una jornada idílica y absolutamente premium se vivió en el marco del Mundial de Sommeliers Argentina 2016, pues la comitiva e invitados especiales disfrutaron, el único día que fue absolutamente social -es decir, sin competencia- de una visita al Valle de Uco. 

El recorrido comenzó en Vista Flores, con la visita a Clos de los Siete, emprendimiento que inició el enológo francés Michel Rolland y al que se sumaron 4 familias francesas con tradición vitícola. En la impactante Bodega Diamandes, los visitantes disfrutaron de una cata magistral. Posteriormente, ya en el escenario de Monteviejo, degustaron los vinos argentinos y franceses que producen estas bodegas en ambos continentes.

El itinerario continuó en Altamira, San Carlos; en la recientemente inaugurada Bodega Zuccardi Wines. Allí se presentaron los vinos que componen todas las líneas de la bodega, acompañados por un menú especialmente diseñado por el chef Matías Aldasoro.

Finalmente, los invitados se dirigieron a Bodega Rutini, para disfrutar de una cena inolvidable, en un marco perfecto, y comandada por Francis Mallman.

"Estamos totalmente coordinados. Desde Hon Travel tuvimos la titánica tarea de armar la logística y organizar los traslados, además nuestro personal ha estado atento a cada pasajero, con asistencia personalizada. El desafío fue grande, pero estamos felices: ¡nada de horario mendocino! ¡nos movemos con tiempos alemanes!", nos comentó Marcelo Navarro, responsable de esta empresa.

"Los traslados han sido en colectivos premium, y los estamos estrenando. Y en mi caso, los años de experiencia en el rubro del Turismo me permiten afirmar que es un orgullo que Mendoza sea centro de escena en la prensa internacional del mundo vitivinícola. Creo que muchos empresarios todavía no se han dado cuenta la envergadura y la fuerza que tiene esta competencia para posicionar a la provincia", cerró Marsus Navarro.

Desde temprano, en Clos de los Siete

A las 10 de la mañana, todos puntualmente se sentaron a disfrutar de una degustación técnica que se realizó en bodega Diamandes, con la presencia de los dueños de las bodegas del grupo. Cada uno contó y dio las consideraciones y notas de cata de cada uno de sus vinos. Estuvieron presentes todos los vinos que se hacen en Clos.

En las terrazas de bodega Monteviejo se realizó, luego, una especie de amuse bouche (entremeses o pequeñas "picadas" para "entretener la boca" hasta la hora del almuerzo) con una gran variedad de quesos, frutos secos, dulces y delicatessen al estilo francés.

"Desde Clos de los Siete, la idea de las bodegas que integran este grupo fue desde un principio resaltar el paisaje impresionante del Valle de Uco, pues todas poseen bellas terrazas y miradores. Desde ellos pueden apreciarse las hectáreas y hectáreas de viñedos, que verdaderamente impactan", comentó Valentina Mussuto, de Branda Eventos, empresa que tuvo a cargo la organización de diferentes eventos sociales del lugar.


"Una curiosidad: en la feria de degustación de Monteviejo, cada mesa en donde se ubicaban los vinos tenía como fondo el paisaje y la bodega de la cual provenía.¡Así de impresionante es la vista! ¡Podía apreciarse el paisaje mendocino desde los cuatro puntos cardinales!", siguió Valentina.

"Yo no sé si esto alguna vez va a volver a repetirse en Argentina. Con suerte, quizás nuestros nietos lo vean. Para mí ha sido emocionante compartir palabras frente a gente con tanta sensibilidad, y todos juntos. El sommelier es una persona que tiene todos los sentidos a flor de piel. Que este evento se haya hecho en Mendoza significa que Argentina es alguien en el mundo del vino", consideró Marcelo Pelleriti, director general de Clos de los Siete y enólogo de bodega Monteviejo. 

"El sommelier forma parte de un equipo al igual que el viñatero, el cosechador, el enólogo, el ingeniero, el bodeguero, el comunicador... todos debemos 'tirar de la soga' para que el mundo y la magia del vino se produzca. El sommelier tiene una función importantísima para mí: la educación", finalizó Pelleriti. 

Un distendido y especial almuerzo en Zuccardi

La siguiente estación fue Zuccardi Wines, y la protagonista absoluta fue la flamante bodega, ubicada en el Paraje Altamira, de San Carlos. Los asistentes fueron sorprendidos con un recorrido por las instalaciones y un bello espectáculo de Tango en plena sala de producción, que encantó a todos.

Luego un cuarteto de cuerdas también brindó su música, para dar paso a la zona del nuevo restaurante, que recibió en su sala y en una carpa especialmente preparada al efecto a los comensales con un evento súper descontracturado.

"¡Llegamos a Zuccardi, y salió el sol! Realmente espectacular este día en el Valle de Uco", comentó Michele Chantome, secretaria general de la ASI. 

"Este concurso es muy importante para el vino argentino. Aquí hay gente de 60 países que está descubriendo nuestra provincia y nuestros vinos. Esta gente va a comunicar nuestro vino en el mundo. Y por supuesto, todos sabemos que no se compra lo que no se conoce: que todos estos visitantes se lleven en sus ojos y en su paladar nuestro vinos y paisajes, es la mejor manera de que lo esparzan por el mundo y nos traigan compradores y turistas. Esto es un empujón para el vino argentino en muchos mercados", opinó José Zuccardi. 

El chef Matías Aldasoro -que justo ese día fue papá de una hermosa nena- preparó, junto con su amigo y colega Nicolás Bedorrou, un especial menú degustación que se llevó las palmas de todos.

Estaciones de fiambres y quesos, escabeche de conejo con ensaladita de escarola, ceviche de trucha con mousse de palta, mini omitos con cebolla confitada brie y mostaza, mini choripanes, sandwich de vacío a la llama con chimichurri, empanadas de chivito braseado con salsa criolla, cazuela de cordero, montadito de provoleta de cabra con morcilla y cebolla y chop suey de pollo al disco fueron algunos de las delicias que sorprendieron los paladares.

Para el momento del postre, hubo tarta de ricota de cabra con oleaginosas, marsmallow de frambuesa y sal, cremoso de lavanda y granola casera, pie de chocolate y banana caramelizada, zapallo a las brasas con helado de chocolate blanco y oliva y estaciones de frutas y dulces regionales con quesos.

La cena: elegancia extrema en Rutini

La última estación, previo a una reparadora siesta en el colectivo premium, fue en Rutini Wines, ubicada en Gualtallary - Tupungato.

Al llegar, todos fueron recibidos con espumantes y jugos de frutas, más un tentempié preparado por el equipo de Francis Mallmann, que también se hizo cargo de la cena.    

Una nueva degustación, con los vinos más importantes de la bodega y la música del excelente violinista Rodolfo Castagnolo fue el paso siguiente.

Pero todos quedaron estupefactos al recibir la última indicación: para cenar, debían adentrarse en los viñedos... ¡en plena noche! Lo que muchos no sabían, es que allí los esperaba una carpa de 60 metros de largo totalmente transparente, que permitía la ilusión de estar sentados disfrutando de la cena literalmente, entre las uvas y las viñas.

Dentro de la carpa, dos mesas lineales de 50 metros cada una con lugares especialmente determinados para los comensales fueron ubicadas. Flores, velas y una delicada decoración se sumó a una iluminación especial entre los viñedos, que creó un ambiente absolutamente mágico.