Zona Fría: en su peor semana, Martín Menem le regaló una sonrisa a Javier Milei que no termina de resurgir
La modificación a la Ley de Zona Fría consiguió media sanción en Diputados. Cómo llegó el Gobierno a recuperar las victorias en el Congreso.
Martín Menem, el responsable de la última alegría libertaria.
N/ALa Libertad Avanza consiguió media sanción para la modificación de la Ley de Zona Fría, con 132 votos afirmativos y 105 negativos. Con el proyecto que le pasa la motosierra a 3,4 millones de hogares y dispara las tarifas de gas entre un 30% y un 50%, Martín Menem, en su peor semana desde que está en política, le devolvió una sonrisa al presidente Javier Milei y le dio un respiro al Gobierno que no termina de resurgir.
El riojano no lo logró sin la ayuda del ministro del Interior, Diego Santilli, que durante toda la jornada del miércoles desplegó el don de la seducción para asegurarse el voto de los gobernadores del norte que pidieron la creación de una "zona cálida". Y el Colo, solo con promesas, logró que los diputados que responden al gobernador Gustavo Sáenz —quien había despotricado contra el proyecto oficialista— votaran de forma afirmativa.
La promesa de la Casa Rosada para conseguir votos
Desde la Casa Rosada prometieron un nuevo sistema de bonificaciones y bloques adicionales de energía eléctrica subsidiada para las zonas más cálidas del país durante los meses de primavera y verano. Específicamente, el proyecto que llegó a manos de los gobernadores, pero que quedó en la nada, propone elevar los bloques de consumo subsidiado en noviembre y marzo: hasta 300 kWh para las zonas muy cálidas y hasta 200 kWh para las zonas cálidas.
Además de la ampliación de los bloques, la propuesta contempla un beneficio adicional de hasta 20 puntos porcentuales de bonificación durante los meses de mayor calor, en el marco de lo previsto por el decreto 943. El costo fiscal estimado de la iniciativa oscila entre 71 y 95 millones de dólares anuales.
Este beneficio sería para las provincias de Jujuy, Salta, Misiones, Tucumán, Santiago del Estero, Formosa, Corrientes y una parte de Santa Fe, Catamarca, La Rioja y Entre Ríos. La gran perdedora fue Córdoba, que se quedó sin la zona fría pero tampoco entró en la cálida.
Córdoba, la gran perdedora
Esto se materializó en el malestar del gobernador Martín Llaryora. "El proyecto nacional que modifica la Zona Fría, quitando subsidios al gas en Córdoba, pone en riesgo a unos 688.000 hogares y a más de 2,2 millones de cordobeses. Es decir, a más de la mitad de la población provincial", detalló. Y remarcó: "Se trata de un grave perjuicio económico y social para cientos de miles de vecinos. Afectaría directamente a familias trabajadoras, jubilados, sectores medios, hogares vulnerables, comercios, emprendedores, cooperativas, instituciones y comunidades".
Tanto fue así que los diputados que le responden de forma directa votaron todos en contra. Salvo el exgobernador Juan "El Gringo" Schiaretti, que volvió a ausentarse en una votación clave para la provincia. Se estima que en Córdoba 600.000 hogares perderían este beneficio.
Qué cambia con la nueva ley de zona fría
El principal cambio recae sobre la denominada "zona ampliada", donde hoy rige un subsidio automático del 30%. Esta área comprende gran parte del interior bonaerense —La Plata, Mar del Plata, Tandil y Bahía Blanca, entre otras—, el sur de Santa Fe, el centro y sur de Córdoba, casi toda San Luis y sectores de Mendoza, Salta, Jujuy, Catamarca, La Rioja, Tucumán y San Juan. En todas esas regiones, los usuarios de ingresos medios y altos dejarían de percibir el beneficio.
Las zonas de "efectiva severidad climática" —la Patagonia, el departamento mendocino de Malargüe y la región de la Puna— conservarían el subsidio pleno y sin filtro de ingresos. A diferencia del resto del país, los habitantes de esas áreas no necesitarían acreditar su situación económica para mantener el beneficio, dado que el clima extremo justifica, según el proyecto, un tratamiento diferenciado.
Con el nuevo sistema, los hogares de la zona ampliada perderían el acceso automático al beneficio y deberían demostrar vulnerabilidad económica para seguir recibiéndolo. La provincia de Buenos Aires sería la más perjudicada: la diputada opositora Jimena López advirtió que 1,3 millones de bonaerenses quedarían fuera del subsidio.
El proyecto crea el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), al que accederán únicamente quienes cumplan ciertos requisitos. Podrán inscribirse las familias con ingresos menores a tres canastas básicas —alrededor de $4,3 millones según el Indec—, los beneficiarios del Certificado de Vivienda Familiar (ReNaBaP), las personas con Certificado Único de Discapacidad y los veteranos de Malvinas. La diputada oficialista Silvana Giudici sostuvo que el 60% de los hogares actualmente subsidiados podría calificar dentro de este nuevo registro.
Ganadores y perdedores con la nueva ley de zona fría
Otro de los que se quedó con nada fue San Juan, que se había beneficiado con la ampliación del régimen de zona fría votada en 2021 y ahora no tendrá más el subsidio ni ingresa en el mapa de zona cálida. El dato llamativo es que hace cinco años el actual gobernador Marcelo Orrego era diputado y votó a favor de la ampliación de ese régimen, mientras que este miércoles les bajó la orden a sus diputados de votar a favor de la eliminación de lo que él mismo había impulsado.
Pero Orrego no fue el único caso. Lo propio hizo el gobernador de Mendoza Alfredo Cornejo, que en su momento era senador del radicalismo y votó a favor, ya que representaba a una de las provincias beneficiadas por esa ampliación. Este miércoles les ordenó a sus diputados votar por la eliminación de lo que él mismo había acompañado.
Este movimiento también dejó expuesta a Pamela Verasay, que hace cinco años era senadora y votó junto con Cornejo, pero ahora lo hizo en la dirección opuesta a lo que ella misma había expresado. Cabe destacar que Mendoza retuvo la zona de Malargüe dentro del área que seguirá recibiendo el subsidio al gas, algo que ayudó a evitar el pataleo mendocino que tanto molesta al Gobierno.
No solo eso. Cornejo viajó ese miércoles a Buenos Aires para reunirse con Luis "Toto" Caputo en el Palacio de Hacienda. Tras ese encuentro, se difundió una foto de ambos dirigentes sonrientes, con el foco puesto en el proyecto del Parque Solar El Quemado. "Representa más del 11% de toda la energía solar instalada en Argentina y es el parque solar más grande del país. Su puesta en marcha representa un paso más hacia una matriz energética moderna que va a contribuir a que la provincia y el país sigan creciendo", indicó Caputo ese mismo día.
Cornejo no fue el único gobernador que recibió Caputo. Un rato antes, por el mismo salón pasó el neuquino Rolando "Rolo" Figueroa. En ese encuentro participó Santilli, y el patagónico volvió a su provincia con un anuncio importante: acordaron las contragarantías de los financiamientos del Banco Mundial y del BID para distintas obras en las provincias.
"El primer programa permitirá desarrollar infraestructura, conectividad vial y la formalización de barrios populares. Beneficiará directamente a 23.100 hogares e indirectamente a más de 2 millones de personas. El segundo proyecto mejorará la infraestructura resiliente, permitirá generar empleo en turismo y responder eficazmente ante emergencias. Beneficiará directamente a 290.000 personas e indirectamente a aproximadamente 350.000 habitantes de la provincia", informaron desde el Ministerio de Hacienda.
Todos estos movimientos subterráneos le permitieron a Martín Menem dibujar una sonrisa en la cara del presidente Javier Milei, que en medio del temporal político que atraviesa desde marzo —con el escándalo de Manuel Adorni— no termina de resurgir.




