Viktor Orbán, quién es el controvertido amigo húngaro del presidente Milei
Javier Milei nunca ocultó su simpatía por el mandamás de Hungría Viktor Orbán, quien acaba de crispar a los líderes de Europa por "ayudar" a Putin en Ucrania.
El hombre fuerte de Hungría Viktor Orbán consolida relación con Milei. Nos lo une el espanto, sino el amor.
En un mapa de la política internacional contemporánea el siempre coherente presidente de Hungría Viktor Orbán está a la derecha de la ultra derecha clásica, una amistad que el presidente de Argentina Javier Milei cultiva sin rubores, pese a que el húngaro es funcional a los planes de Putin.
Ayer, la semana pasada, el invierno pasado. Resumamos: cuando el Kremlin lo dispone ahí siempre está Orbán.
Viktor Orbán
Viktor Orbán es un político que conoció muy de cerca el delirio extremo de la Alemania nazi y su impacto en la economía de Europa. Pero, sin embargo, nada de eso le bastó para abrazar las ideas de la libertad del pueblo ario, por encima del resto de los mortales.
La gravitación de Hungría hoy en Europa es de medio para bajísimo. Esto descarta que la dupla entre Orbán y Milei sea una necesidad que reclama la economía.
Vamos a los números, que demuestran en el comercio bilateral una relación asimétrica y deficitaria para Argentina. La balanza comercial actualizada a marzo de 2026 consolida el déficit comercial crónico con el país europeo.
Javier Milei
En enero de este año, Argentina exportó a Hungría menos de un millón de dólares (830 mil dólares). A cambio, importó por un valor de 23,4 millones de dólares. El balance negativo en un solo mes fue de 22,5 millones de dólares. Si desean amargarse consulten la balanza comercial del 2024.
¿Qué le vendemos a Hungría? La gran mayoría proviene de la agroindustria, lo que de valor agregado poco y nada.
El producto estrella argentino en Budapest es el maní: las ventas representan casi el 80% de los envíos.
También carne, desde junio de 2024, con el ingreso de los primeros cortes bovinos refrigerados para el sector gastronómico de lujo de Budapest.
En el listado se incluye vinos y mostos, en muy pequeña proporción. Y órganos de animales como subproductos para uso industrial o farmacéutico.
Hungría
¿Qué le vende Hungría a la Argentina? Es un proveedor de manufacturas de origen industrial y tecnología de precisión para garantizar nuestra cadena productiva.
En el listado, anoten:
- Motores de combustión (es el rubro principal con un valor de aproximadamente 5,5 millones de dólares, en enero 2026.
- Automóviles y Autopartes.
- Maquinaria especializada: equipos de calefacción industrial e instrumentos médicos de alta complejidad.
Hungría II
Algunos libertarios de MIlei están alimentando la narrativa (o forzándola, quién sabe) acerca del Hub Logístico Hungría.
Los mismos personeros del oficialiamo aseguran que el punto se está posicionando como la "puerta de entrada" para productos argentinos hacia Europa Central y del Este.
Y en susurros destacan la ubicación estratégica del país de Viktor Orbán en el corazón del continente.
Lo que sí omiten en la narrativa oficial es exponer el déficit estructural en la bilateralidad. Y esto no es chamuyo: mientras Argentina exporta commodities con precios volátiles, importa tecnología con precios más rígidos.
Es la forma más genial de asegurarnos el rojo en casa (no hablo de comunistas, sino del saldo comercial).
Putin
En la cumbre de la UE celebrada el jueves en Bruselas, el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, bloqueó miles de millones de euros en ayuda financiera para Ucrania, lo que provocó la indignación de varios políticos europeos destacados.
Uno de ellos fue el presidente del Consejo Europeo, António Costa, quien admitió el viernes que el desembolso de los fondos, que ascienden a 90.000 millones de euros, no será posible en un futuro próximo.
El dinero estaba destinado a cubrir las necesidades financieras más urgentes de Ucrania hasta finales de 2027 y permitirle continuar su lucha contra Rusia.
Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE condenaron la resistencia "inaceptable" de Hungría, declaró Costa. "Debemos cumplir nuestra palabra. Y nadie puede chantajear al Consejo Europeo", continuó Costa.
Orbán vetó una decisión necesaria para su implementación solo después de que se interrumpieran los suministros de petróleo ruso a través del oleoducto Druzhba.
En plena campaña electoral húngara, de la cual también participa el presidente argentino Javier MIlei, Orbán acusa a Ucrania de impedir que el oleoducto vuelva a estar operativo por motivos políticos. Orbán solo levantará el bloqueo cuando el petróleo ruso vuelva a fluir hacia Hungría.
Ucrania rechaza las acusaciones y subraya que el oleoducto se encuentra actualmente inutilizable debido a los efectos de los ataques aéreos rusos.
En Moscú el silencio de los estrategas acompaña el brindis con vodka. Siguen intactos los planes de Putin para avanzar sobre Europa.
Argentina
El presidente argentino ha demostrado que su entusiasmo a veces es más definitivo que su premura. Y así llegó a la Casa Rosada. Y en estas horas acompaña a Viktor Orbán en el tramo final de la campaña que lo llevaría a un nuevo ejercicio como primer ministro de Hungría.
Ayer, el semanario alemán Die Zeit, reconocido por su línea editorial liberal, independiente y de análisis profundo, y una referencia en el debate de la agenda pública, podría dejar a MIlei deshilachado y sumando una derrota totalmente ajena e innecesaria. Esto en caso que se cumpla lo publicado hace horas, apenas.
"El sistema Orbán llega a su fin. Bajo el mandato de Viktor Orbán, Hungría se ha convertido en un Estado fallido. Durante mucho tiempo, Europa fue incapaz de detenerlo. Pero en estas elecciones, es probable que su abuso de poder se vuelva en su contra", anuncia desde el principio.
Es un extenso artículo. De gran nivel, además, como para considerarlo una operación política. Sin mencionar el prestigio y seriedad, que a este medio de comunicación le sobra.
Márton Gergely es el articulista, redactor jefe del semanario húngaro «HVG», una de las últimas redacciones independientes del país. Durante doce años trabajó para el diario de mayor tirada, «Népszabadság», donde ocupó el cargo de subdirector, hasta que el periódico dejó de publicarse en 2016.
Podrá equivocarse el articulista de Die Zeit, pero jamás mentiría o se prestaría a una operación: quebraría la base de su negocio.
Y si se concreta lo que analiza el artículo, el por qué no sera reelegido Orbán en Hungría, el presidente de Argentina estaría rompiendo un verdadero récord, pero a contramano.
No les vendemos casi nada, nos venden de todo, les llevamos dólares, son íntimos amigos de los que serían nuestros enemigos, los vamos a saludar, los festejamos, y, encima, en la final del Gran Premio el caballo ganador se manca en la gatera.
Si Dios es argentino, el Diablo también.






