ver más

Unidad y caridad: las claves de las duras palabras de la Iglesia a Javier Milei

En línea con la Doctrina Social de la Iglesia, monseñor Jorge Ignacio García Cuerva volvió a marcarle la cancha a Javier Milei.


El arzobispo Jorge Ignacio García Cuerva le dedicó un duro discurso al presidente Javier Milei en el tradicional Tedeum del 25 de mayo por el aniversario de la Revolución. La relación entre Gobierno e Iglesia se sigue tensando, profundizándose por la inacción ante las internas de Casa Rosada que detiene la toma de decisiones para la ciudadanía.

La tensa relación entre la Iglesia y el Gobierno

En este contexto y con la crisis económica que existe en el país, la Iglesia católica se ha pronunciado en reiteradas oportunidades contra determinadas acciones del Gobierno nacional, destacando principalmente la necesidad de atacar problemáticas en los sectores más vulnerables de la sociedad.

Mientras la Iglesia católica, y en particular el arzobispo porteño, ha pedido reiteradas veces dejar de lado las mezquindades políticas, Javier Milei dejó sin lugar a su vicepresidenta por una recurrente acusación de traición que nadie pudo explicar en concreto cuál fue.

Unos días después, Jesús volvió a Cafarnaúm y se difundió la noticia de que estaba en la casa. Se reunió tanta gente, que no había más lugar ni siquiera delante de la puerta, y él les anunciaba la Palabra. Le trajeron entonces a un paralítico, llevándolo entre cuatro hombres. Y como no podían acercarlo a él, a causa de la multitud, levantaron el techo sobre el lugar donde Jesús estaba, y haciendo un agujero descolgaron la camilla con el paralítico. Al ver la fe de esos hombres, Jesús dijo al paralítico: «Hijo, tus pecados te son perdonados». Unos escribas que estaban sentados allí pensaban en su interior: «¿Qué está diciendo este hombre? ¡Está blasfemando! ¿Quién puede perdonar los pecados, sino sólo Dios? Jesús, advirtiendo en seguida que pensaban así, les dijo: «¿Qué están pensando? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: "Tus pecados te son perdonados", o "Levántate, toma tu camilla y camina"? Para que ustedes sepan que el Hijo de hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados –dijo al paralítico– yo te lo mando, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa». Él se levantó en seguida, tomó su camilla y salió a la vista de todos. La gente quedó asombrada y glorificaba a Dios, diciendo: «Nunca hemos visto nada igual». Marcos 2, 1-12. Unos días después, Jesús volvió a Cafarnaúm y se difundió la noticia de que estaba en la casa. Se reunió tanta gente, que no había más lugar ni siquiera delante de la puerta, y él les anunciaba la Palabra. Le trajeron entonces a un paralítico, llevándolo entre cuatro hombres. Y como no podían acercarlo a él, a causa de la multitud, levantaron el techo sobre el lugar donde Jesús estaba, y haciendo un agujero descolgaron la camilla con el paralítico. Al ver la fe de esos hombres, Jesús dijo al paralítico: «Hijo, tus pecados te son perdonados». Unos escribas que estaban sentados allí pensaban en su interior: «¿Qué está diciendo este hombre? ¡Está blasfemando! ¿Quién puede perdonar los pecados, sino sólo Dios? Jesús, advirtiendo en seguida que pensaban así, les dijo: «¿Qué están pensando? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: "Tus pecados te son perdonados", o "Levántate, toma tu camilla y camina"? Para que ustedes sepan que el Hijo de hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados –dijo al paralítico– yo te lo mando, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa». Él se levantó en seguida, tomó su camilla y salió a la vista de todos. La gente quedó asombrada y glorificaba a Dios, diciendo: «Nunca hemos visto nada igual». Marcos 2, 1-12.

La elección de García Cuerva

A la hora de la lectura que se hace antes de cada sermón del arzobispo en el Te Deum, García Cuerva tomó una lectura del Evangelio según San Marcos en la que Jesús sana a un paralítico en Cafarnaún, en lugar de la lectura del día que relata un momento de la Pasión según San Juan.

La decisión de este texto no es casual. La causa de los recortes en discapacidad es uno de los temas principales para la Iglesia, como también la situación que atraviesan los jubilados y tantos otros reproches que se le pueden hacer a este Gobierno, hasta desde la Iglesia, donde muchos referentes prefieren a Javier Milei antes que un aparato de otro signo político.

García Cuerva le marcó la cancha al Gobierno

El arzobispo porteño dio en la Catedral un sermón cargado de doctrina y críticas a la cultura del descarte, no solo al Gobierno, sino de esta problemática de la actualidad que atraviesa todas las ideas. Igualmente, el Gobierno de la Nación, tuvo también su parte dedicada por García Cuerva.

"No es cuestión de buscar rápidamente responsables, que, con sinceridad, y cada uno desde su lugar, un poco somos todos, sino en tomar conciencia que tenemos la enorme responsabilidad de ayudar a curar tantas parálisis personales, familiares, y también sociales", señaló García Cuerva tras marcar la actitud de los cuatro hombres en el Evangelio.

"Ellos podían caminar, y esto los hizo solidarios con el dolor ajeno; la vida seguramente les dio más oportunidades, y por eso fueron más sensibles frente al paralítico. No lo dejaron tirado, porque nadie es descartable, nadie es desechable, todos somos importantes, comenzando por los abuelos, los niños, los enfermos, los discapacitados, los adolescentes y jóvenes atravesados por la droga, los trabajadores informales y precarizados, y tantos más", Jorge Ignacio García Cuerva. "Ellos podían caminar, y esto los hizo solidarios con el dolor ajeno; la vida seguramente les dio más oportunidades, y por eso fueron más sensibles frente al paralítico. No lo dejaron tirado, porque nadie es descartable, nadie es desechable, todos somos importantes, comenzando por los abuelos, los niños, los enfermos, los discapacitados, los adolescentes y jóvenes atravesados por la droga, los trabajadores informales y precarizados, y tantos más", Jorge Ignacio García Cuerva.

En su quirúrgico sermón, García Cuerva remarcó: "El actor del diálogo, escuchando a todos, respetando, hablando cordialmente, buscando consensos en la diversidad. El actor de la amistad social, basta de arengar la división y la polarización porque nadie se salva solo, como nos decía Francisco . Y por último, pero no menos importante, el 2 actor de la esperanza, que como un motor interno, anima cotidianamente a tantos argentinos que todos los días hacen enormes esfuerzos y siguen apostando por un futuro mejor. Cuatro amigos, cuatro actores capaces de cargar lo que hoy tiene paralizado a nuestro pueblo y a su clase dirigente; cuatro acuerdos fundamentales: el bien común, el diálogo, la amistad social y la esperanza".

Leé el sermón completo de Jorge Ignacio García Cuerva