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Una región clave del Gran Buenos Aires define toda la elección del 7 de septiembre

Tres intendentes encabezan tantas listas seccionales. 18 de 24 jefes comunales van como testimoniales en su respectivas localidades. Diego Valenzuela, Gabriel Katopodis y Julio Zamora pretenden se los referentes de cara a 2027. Pero quien gane ahora, en la Primera Sección Electoral, ganará la Provincia de Buenos Aires.


Súbitamente, los resultados de las encuestas aparecidas en la última semana ya muestran una probable victoria de Fuerza Patria en la elección desdoblada de septiembre próximo y si se confirman esas proyecciones los líderes, en ambos espacios, deberán quemar todos sus papeles.

En Fuerza Patria quienes deberán ir al sicólogo serán Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa, quienes se opusieron fuertemente a la estrategia electoral trazada por Axel Kicillof de anticipar la votación provincial una vez que se suspendieran las PASO bonaerense.

En un encuentro realizado en Moreno, hace nueve meses, casi a coro, la ex presidenta y el ex ministro de Economía le endilgaron al gobernador ser un irresponsable por poner en riesgo la Provincia de Buenos Aires en una votación en la que se iban a discutir temas como inseguridad, inundaciones o salud pública.

Los críticos nunca tuvieron en cuenta el poder territorial de los intendentes, que son mayoritariamente de lo que hoy se conoce como Fuerza Patria. En las dos secciones más pobladas y decisorias electoralmente, la primera y la tercera, dominan 38 de 43 municipios. 19 de 24 en la que abarca la región norte y oeste del Gran Buenos Aires, y todos los de la zona suroeste.

Al ser una elección en la que se eligen candidatos que nadie conoce, el peso del aparato local tiene más importancia que cualquier otra referencia. Nadie se preocupa por conocer a un concejal, diputado o senador provincial. Y esa apatía se profundizó por los últimos acontecimientos en donde la política, ya con Javier Milei adentro, es todo una porquería para la sociedad.

Tampoco es una lista sábana tradicional, en la que la gente podía cortar boleta porque era práctica y confiaba en el candidato nacional pero no en el municipal. Acá no hay demasiada chance que un vecino que vote en favor o en contra de su representante municipal elija otro candidato seccional.

El único resultado que sirve de verdad será el de la Primera Sección Electoral. Aquí se define la elección. ¿Por qué? Porque si se cumple con lo que sí todos opinan, en la Tercera hay una ventaja para Fuerza Patria, del único lugar donde podrá descontar votos La Libertad Avanza es en esta región del Gran Buenos Aires, levemente más poblada que la otra del sur.

Diego Valenzuela realizó una campaña clarísima, que tiene que ver con su pensamiento íntimo, no impostado para quedar bien con sus socios violetas. Menos Impuestos es más Trabajo. Él lo llevó a la práctica en Tres de Febrero. Además, su conocimiento mediático lo ayudó para mezclar esa idea de que no es un político tradicional.

Esa es la gran ventaja que tiene sobre Gabriel Katopodis, el representante de Fuerza Patria en su sección, a quien lo ayuda la potencia electoral de la mayoría de los intendentes que lo apoyan en la misma boleta. Al no ser un candidato tocado por cuestiones de corrupción, su figura pasa como el agua.

La discusión que tienen ambas listas está debajo suyo. Valenzuela debe levantar representantes sin votos, desconocidos y con poca capacidad de captar un voto más al propio. En tanto Katopodis, debajo tiene a dos figuras que tuvieron altísima exposición como Malena Galmarini y Mario Ishii.

La Primera Sección Electoral está compuesta por los municipios de Suipacha, Marcos Paz y Navarro, en el extremo oeste, Merlo, Moreno, General Rodríguez, Ituzaingó, Hurlingham, Morón, en el centro, un poco más hacia el este Tres de Febrero y General San Martín, y luego empieza el corredor norte que integran Vicente Lopez, San Isidro, San Fernando, Tigre, Escobar y Campana, en el límite de la región. Más hacia el noroeste se ubican San Miguel, José C. Paz, Malvinas Argentinas y Pilar. Salvo Tres de Febrero, Campana, Vicente López y San Isidro, conducidas por pro libertarios, y Tigre, a cargo de Julio Zamora, también candidato a senador por Somos Buenos Aires, todas las demás municipalidades tienen intendentes peronistas.

Salvo La Plata, que es distrito único, la octava, en el resto de las secciones electorales conviven entre una docena y más de veinte municipios con intendentes de diversa procedencia, de ahí que esta elección no puede ni debe leerse como las otras tradicionales, donde un candidato representa a todo el territorio el mismo tiempo. https://www.mdzol.com/politica/cambio-clima-el-peronismo-los-escandalos-milei-que-cabala-cierra-moreno-n1325256

Javier Milei y candidatos

Si bien la campaña fue Kirchnerismo Nunca Más o Frenemos a Milei, esas particularidades también cuentan. En el Gran Buenos Aires se concentra el 66% de la población bonaerense. Sólo el 10% es gestionado por dirigentes que no son de Fuerza Patria.

Si las elecciones se hubieran realizado de la manera tradicional, con un candidato nacional que traccione en toda la Provincia, no había dudas que La Libertad Avanza debía ganar, como sucedió desde 2009 hasta 2021 en todas las elecciones legislativas. La suma de los votos PRO y libertarios rozan el 50%. Pero esta votación es totalmente diferente, por más que en todos los municipios haya colores violetas o azules con blanco.

En el interior se dan otras particularidades. Habitualmente es la más proclive para los no peronistas, aunque si se hace la cuenta, los intendentes de Fuerza Patria son el doble que los que representan a La Libertad Avanza o Somos Buenos Aires, la alianza que juntó radicales con peronistas y algunos del PRO.

En la segunda Sección, la que limita con el Río Paraná hacia el límite con Entre Ríos, Manuel Passaglia representa Hechos, un acuerdo con otros intendentes de la región que antes estaban en Juntos por el Cambio. Esto le resta votos a los libertarios, que presentan a Natalia Blanco. Diego Nanni, de Fuerza Patria, representa ocho jefes comunales contra 4 de La Libertad Avanza y 3 de Hechos.

En la Cuarta, se da otra pelea que divide al no peronismo. Pablo Petrecca, en una alianza radical, PRO y peronista, representa a Somos Buenos Aires, y tiene a ocho intendentes detrás, contra 10 peronistas, encabezados por Diego Videla, de Pehuajó y Gonzalo Cabezas, de LLA.

“Milei ganó sin fiscales y sin ningún intendente”, es la respuesta más rápida y a mano. Pero se debe contemplar que siempre el peronismo el cuidó los votos en la provincia para impedir que ganara Juntos por el Cambio y había otro esquema electoral, con una elección única, sin desdoblamiento ni la independencia electoral de los intendentes.