Un Javier Milei eufórico, sanguchitos y charlas con la tropa propia: el detrás de escena de la cena en la Quinta de Olivos
Tras casi dos horas de discurso en el Congreso de la Nación, Javier Milei recibió a su Gabinete y a sus legisladores en la Quinta de Olivos, donde primó un humor triunfal tras la seguidilla de victorias en las extraordinarias.
Nicolás Del Caño calificó el discurso de Javier Milei como “un show para ocultar la realidad”.
MDZ/Juan Mateo AberastainLuego del show que brindó en la apertura de sesiones ordinarias en el Congreso, Javier Milei se mudó con su Gabinete y su tropa de legisladores a la Quinta de Olivos. Entre charlas y sanguchitos, un libertario en extremo contento celebró con los suyos en un convite que se extendió hasta la madrugada.
Una jornada efervescente para la tropa libertaria
La noche del domingo fue larga para Milei y sus seguidores. Su exposición en el Parlamento triplicó la duración estimada: fue una hora y cuarenta minutos repleta de cruces con la oposición y vítores oficialistas que exclamaban "presidente, presidente", cada vez que el economista adelantaba algunas de las medidas para el año legislativo o apuntaba todos los cañones hacia los dirigentes de Unión por la Patria.
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A lo largo de su discurso, cargado de épica y polarización, el mandatario recordó el estado de situación con el que recibió las riendas del país, destacó los logros de su gestión y de sus ministros para normalizar el descontrolado escenario inflacionario y fiscal, y anticipó una oleada de 90 reformas para aplicarse en los próximos nueve meses.
Sin embargo, lejos de preocuparse por la cantidad de trabajo que tendrán en el periodo ordinario, los legisladores libertarios celebraron cada ironía, réplica o insulto de Javier Milei, que se mostró muy efusivo desde el atril ubicado en el corazón del Congreso.
Una comitiva XXL en la Quinta de Olivos
Ese humor no se diluyó a lo largo de la noche, al contrario. Una vez finalizada la ceremonia institucional, Milei se trasladó a la Quinta de Olivos seguido de los miembros del Gabinete y las columnas de legisladores de La Libertad Avanza y el PRO.
La convocatoria se había dado a conocer días atrás: una cena en la residencia presidencial para agradecerles a los suyos el trabajo realizado en las sesiones extraordinarias y calentar los motores para los desafíos de este 2026.
Así, dijeron presentes en el encuentro el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, el asesor Santiago Caputo; el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem; y la jefa de la bancada oficialista en el Senado, Patricia Bullrich.
Por supuesto, también formaron parte de la comitiva el ministro de Economía, Luis Caputo; de Salud, Mario Lugones; de Justicia, Mariano Cuneo Libarona; de Desregulación, Federico Sturzenegger; de Capital Humano, Sandra Pettovello; el canciller Pablo Quirno; de Seguridad, Alejandra Monteoliva; de Defensa, Carlos Presti; y la secretaria Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy.
Los miembros del Gabinete ya habían dado una muestra de unidad en la previa de la ceremonia legislativa, cuando Adorni compartió una foto de todos los funcionarios vestidos de gala, listos para escuchar al presidente.
Sanguchitos, empanadas y un humor distendido
Según pudo saber MDZ de algunos de los presentes, la celebración contó con la presencia de legisladores nacionales y ministros, sin otros invitados especiales.
A todos ellos, el presidente los recibió uno por uno, saludándolos efusivamente. Luego, se quedó conversando con los presentes, que "picotearon" de pie un menú compuesto de empanaditas, sanguchitos y un plato de carne con papas. "Nada de alcohol", aclaró uno de los comensales.
A diferencia del último asado en la Quinta de Olivos en septiembre de 2024, donde el libertario agasajó a los "87 héroes" que defendieron el veto a la ley jubilatoria opositora, en esta oportunidad no se le cobró a los invitados. En la edición previa, Manuel Adorni había explicado que el costo era de $20.000 por persona a abonarse con tarjeta de débito.
"El presidente estaba extraordinario, de muy buen humor", aseguró a este diario uno de los asistentes al evento, que dio cuenta de un clima general muy descontracturado, donde el presidente prefirió no tomar la palabra ni hacer mención del futuro legislativo u otros temas de Estado. Para eso estuvo su discurso en el Congreso.
Hasta donde pudo saber este diario, la jornada se extendió hasta la 1.20 de la mañana, momento en el cual varios de los presentes comenzaron a reitirarse. Nada como una cena libertaria para comenzar la semana.



