Un animal en común y una separación: ¿qué hace la Justicia?
La Justicia está resolviendo conflictos cuando hay una separación de una pareja y un animal en común. Los fallos y un proyecto de ley.
Qué hace la Justicia tras una separación cuando hay un animal en común.
Hay fallos en distintas partes de Argentina y la intervención de la Justicia cuando existe una separación y un animal en común y es necesario fijar un régimen compartido. Lo que no hay es un una ley que protega a los animales y sus "derechos", sólo un proyecto que está en el Congreso que impulsa la actriz y productora Liz Solari junto a organizaciones animalistas para que dejen de ser considerados cosas.
"La mediación funciona", le dice el abogado Alfredo Mellado a MDZ, quien está especializado en derecho de los animales. Sin embargo, en la Argentina "hay fallos de jueces valientes que están fijando juridisprudencia y dejan de ver al animal como un objeto" porque "el código civil, pese a la modificación del 2015, no tuvo en cuenta este tema".
Cómo actúa la Justicia
Hay régimenes de cuidado, de alimentos y de paseo. Todo lo están fijando los fallos judiciales que vienen tratando casos de personas que se separan y como no se ponen de acuerdo, acuden a la Justicia. "Yo recomiendo a los miembros de la pareja se sienten y se pongan de acuerdo", sostiene Mellado.
Pero claro, sabe, eso no siempre es posible. "Hay muchos fallos que están fijando juridisprudencia al respecto", agrega. En octubre de 2024, un fallo de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil confirmó que un juzgado de Familia debía regular el régimen de comunicación de un perro, en medio de un proceso de divorcio.
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Su ex se quedó con su perra y estalló el conflicto
Un fallo inédito en Corrientes, de diciembre de 2023, estableció un régimen de visitas para un perro salchicha tras la separación de una pareja, considerándolo un "ser sintiente" y parte de una familia multiespecie. La jueza Carolina Macarrein del Juzgado de Familia N°4 dictó la medida cautelar, priorizando el bienestar del animal sobre su consideración como simple objeto.
En octubre de 2025, la Cámara Civil y Comercial de Jujuy emitió un fallo histórico, conocido como Caso Cafrune, al reconocer a los animales como sujetos de derechos y seres sintientes, superando la visión de "cosas" o bienes muebles del Código Civil. Este precedente rechaza la demanda por daño moral contra proteccionistas que cuestionaron el cuidado de un perro.
"El tema es que Argentina está atrasada en considerar a los animales como seres sintientes, sujetos de derechos. El Código Civil que se modificó en 2015 no dice absolutamente nada. A diferencia de otros países como Francia y España, por ejemplo, que sí tienen normas al respecto", continuó Mellado. "Lo lamentamos porque Argentina ha sido pionera en muchos temas vinculados a los animales. Sarmiento en 1870 prohibió la riña de gallos; en 1954 se sancionó la ley de Protección de los Animales en Argentina, que establece penas para quienes cometan actos de maltrato o crueldad contra animales", agregó.
El proyecto para considerar a un animal como un ser sintiente
Mellado cuenta que Liz Solari y el movimiento Sintientes, impulsan un proyecto que busca que los animales dejen de ser consideradas “cosas” en el Código Civil y Comercial, y sean sujetos de derecho; y la Ley de Presupuestos mínimos, para la protección de la fauna urbana y Educación en Derechos Animales.
Nos lee parte del articulado: " reconocer a todos los animales como personas físicas no humanas y, por lo tanto, titulares de derechos", subraya. Obviamente volviendo al tema que nos convoca: esta situación en medio de una discusión sobre una separación, el animal deja de ser una mascota, una cosa, un objeto, y hay que tratarlo con derechos a ser cuidado, buscar su bienestar y es lo que deben priorizar quienes lo venían cuidando como pareja, ahora que se separaron.
La creación de la categoría jurídica "personas físicas no humanas sujeto de derecho" permite otorgar a los animales un estatus legal que los diferencie de los objetos inanimados y garantiza una protección acorde a su naturaleza".
El caso de Elena y Fresia
Elena se separó hace un tiempo y la perra Fresia, que cuidaban junto a su expareja tenían un régimen compartido de cuidados, es decir que pasaba unos días con ellas y otros con él. Pero de un día para el otro, cuenta Elena, él decidió de manera unilateral que "era su propietario" y ella no pudo verla más.
Por eso, Elena está haciendo pública esta situación y su angustia.