Tragedia de Once: Julio De Vido seguirá en la cárcel
El Tribunal Oral Número 4 desestimó el pedido de prisión domiciliaria del exministro de Planificación Federal y dispuso que continúe cumpliendo su condena en el penal de Ezeiza, con seguimiento médico dentro del ámbito penitenciario.
Tragedia de Once: Julio De Vido seguirá en la cárcel.
El Tribunal Oral Federal 4 rechazó concederle el beneficio de la prisión domiciliaria al exministro de Planificación Julio Miguel De Vido en el marco de la pena que continúa purgando por administración fraudulenta en la causa por la tragedia ferroviaria de Once ocurrida el 22 de febrero de 2011, donde murieron 51 personas.
La decisión fue adoptada por el juez Ricardo Basílico, a cargo de la ejecución de la condena de 4 años de prisión, y además ordenó al Servicio Penitenciario Federal garantizar la continuidad de los controles de salud del exfuncionario e instruyó que se asegure un monitoreo clínico y cardiológico regular, junto con análisis de laboratorio, estudios complementarios y consultas con especialistas según lo indiquen sus médicos.
Basílico también dispuso que De Vido reciba una dieta acorde a sus patologías, cardíacas y metabólicas, con bajo contenido de sodio y adecuada para diabetes, así como la provisión en tiempo y forma de la medicación. A esto se suma la obligación de contar con infraestructura adecuada para atender eventuales complicaciones y la posibilidad de derivarlo a centros de mayor complejidad si fuera necesario, y además autoriza el traslado de De Vido fuera del penal cada vez que lo requiera la autoridad médica, para ser atendido en un centro de salud externo.
El planteo de la defensa, a cargo de Maximiliano Rusconi y Gabriel Palmeiro, había solicitado el arresto domiciliario al sostener que las condiciones de detención dificultan una atención médica adecuada. Argumentaron que De Vido padece enfermedades crónicas y progresivas que, en contexto de encierro, incrementan los factores de riesgo y complican su seguimiento clínico. Como alternativa, propusieron que cumpla la detención en una chacra en Zárate, con monitoreo electrónico.
Durante su indagatoria en el juicio por la causa “Cuadernos”, el propio De Vido expresó su situación personal: “Soy diabético, los niveles de glucosa suben y bajan, y además me he puesto hipertenso últimamente. Estoy preso y enfermo, pero preferiría morirme en mi casa” .
Sin embargo, el Ministerio Público Fiscal se opuso al pedido tomando en cuenta el informe de la Unidad Fiscal de Ejecución Federal, que, si bien señala la existencia de enfermedades crónicas, ello no justifica por sí sola la prisión domiciliaria. Según señala el documento, el punto clave es determinar si esas afecciones pueden ser tratadas adecuadamente en la cárcel, algo que a la vista de la unidad no está descartado.
En esa línea, el fiscal Julio García Elorrio remarcó que los registros médicos muestran un cuadro clínico compensado, con controles periódicos y medicación adecuada. También subrayó que el Servicio Penitenciario cuenta con asistencia médica constante y capacidad de derivación, cumpliendo con su obligación de resguardar la salud del interno.
El Cuerpo Médico Forense, tras revisar tanto los informes de la defensa como la historia clínica de De Vido, coincidió en esa evaluación. La pericia concluyó que el exministro se encuentra compensado en su estado de salud y que sus patologías, como diabetes, hipertensión y dislipemia, pueden ser tratadas con seguimiento médico regular.
El informe agregó que no presenta una enfermedad terminal ni una condición incurable que le impida valerse por sí mismo o que implique un riesgo de vida inminente en el corto plazo. Con estos elementos, el tribunal consideró que no están dadas las condiciones para conceder el arresto domiciliario y resolvió que De Vido continúe detenido en Ezeiza, bajo control médico permanente.


