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Tadeo García Zalazar y una conversación que empieza a tomar forma

La elección para la Gobernación de Mendoza todavía está lejos de resolverse, pero algunas conversaciones suelen anticipar dónde empiezan a ordenarse las cosas


Una de ellas ocurrió en Buenos Aires, alrededor de una mesa que reunió a Tadeo García Zalazar con dirigentes de distintas generaciones del radicalismo. No fue una reunión partidaria formal ni, mucho menos, una definición de candidaturas. Fue una cena. Pero en política también importa quiénes se sientan a una mesa, qué escuchan y qué discusión se da alrededor de ella. García Zalazar fue a presentar sus ideas para Mendoza y encontró coincidencias en una cuestión que parece sencilla, aunque no siempre lo es, un Estado ordenado, que no gaste más de lo que genera, pero que tampoco confunda orden con parálisis. Educación, salud y obra pública aparecieron como prioridades que, desde la mirada mendocina, forman parte de una manera de gobernar que el radicalismo ha reivindicado históricamente.

Dirigentes de peso, en busca de la unidad del radicalismo

Entre los participantes estuvieron Jesús Rodríguez, Walter Ceballos, Mario Negri, Karina Banfi, Inés Brizuela y Doria, Facundo Suárez Lastra, Lilita Puig y Ernesto Sanz, convocante del encuentro. García Zalazar llegó acompañado por María José Sanz. No es un dato menor la diversidad de trayectorias alrededor de esa mesa. Hay dirigentes que ocuparon lugares relevantes en el radicalismo desde el regreso de la democracia y otros que representan generaciones posteriores. Todos, con sus diferencias, forman parte de una tradición política que hoy discute cómo recuperar centralidad sin renunciar a su identidad. La reunión tuvo lugar, además, en Lalín. Para quienes conocen la historia radical, el dato no necesita demasiada explicación. El restaurante porteño, ubicado a pocas cuadras del Comité Nacional de la UCR, fue durante años escenario de encuentros partidarios. La liturgia sigue allí, aunque los tiempos sean otros. Y los tiempos, justamente, son parte de la discusión. Ese mismo día, varios de los dirigentes que participaron de la cena habían estado reunidos en Buenos Aires alrededor de una convocatoria por la unidad del radicalismo. En ese contexto, la conversación con un dirigente mendocino que aspira a la Gobernación tuvo también otra dimensión: discutir qué significa hoy representar al radicalismo y qué tipo de proyecto puede ofrecer hacia adelante.

La reunión tuvo lugar, además, en Lalín. El restaurante porteño, ubicado a pocas cuadras del Comité Nacional de la UCR, fue durante años escenario de encuentros partidarios.

Coincidencias generales, con identidad partidaria

Entre las coincidencias apareció una cuestión que seguramente tendrá peso en la discusión mendocina, la necesidad de que quien aspire a representar al radicalismo en la carrera por la Gobernación tenga una pertenencia partidaria clara. No parece una discusión menor cuando la elección provincial empiece a ordenar candidaturas y alianzas. Por supuesto, una cena en Buenos Aires no define una elección en Mendoza. Tampoco reemplaza una encuesta ni el consenso que deberá construirse en la provincia. Pero sería ingenuo pensar que una reunión de esas características no tiene ninguna lectura política. García Zalazar logró algo que, en política, suele ser más importante que una foto; sentarse a conversar sobre un proyecto de gobierno con dirigentes que tienen experiencia, historia y conocimiento de la política nacional. Y lo hizo presentando ideas propias, no solamente un nombre.

García Zalazar logró algo que, en política, suele ser más importante que una foto; sentarse a conversar sobre un proyecto de gobierno con dirigentes que tienen experiencia, historia y conocimiento de la política nacional.

Ahí está quizás la señal más interesante del encuentro. Porque para llegar al cuarto piso de la Casa de Gobierno no alcanza con tener intención de voto. También hacen falta ideas, experiencia de gestión, capacidad de conducción y una identidad política capaz de representar una etapa. La elección dirá quién consigue reunir todo eso y, finalmente, quién consigue los votos. Pero mientras la política mendocina empieza a discutir candidaturas, Tadeo García Zalazar ya consiguió algo que no es menor, que su nombre y sus ideas formen parte de esa conversación.

* Pablo Gómez. Licenciado en Ciencias Sociales.

IG: @prgmez