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Sin el control del Congreso, Javier Milei deambula en su propia pesadilla

Javier Milei perdió apoyo en el Congreso y se agrava la tensión con gobernadores claves para sostener la gobernabilidad.

Javier Milei tuvo un jueves negro en la política parlamentaria y deberá revalidar sus acuerdos políticos.

Javier Milei tuvo un jueves negro en la política parlamentaria y deberá revalidar sus acuerdos políticos.

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Esta semana, el Gobierno de Javier Milei perdió el control de ambas cámaras del Congreso de la Nación. No sólo se quedó sin los aliados provinciales con los que contaba para frenar al kirchnerismo, sino que está lejos de sostener el tercio necesario para blindar los vetos presidenciales.

En el Senado, el kirchnerismo avanzó un paso más y validó los dictámenes de las reuniones de comisión autoconvocadas, al igual que las sesiones. Es decir, que La Libertad Avanza tiene cada vez menos herramientas para dilatar los tratamientos de la oposición.

En Diputados, el kirchnerismo, con el peronismo no K, un sector del radicalismo y de los gobernadores, se preparan para aprobar el financiamiento universitario y del Hospital Garrahan. Una vez que estos temas tengan media sanción en la Cámara baja, el Senado los convertirá en ley. El Gobierno se prepara para vetarlos. Sin embargo, los diputados hacen cuentas para llegar a los dos tercios y rechazar el veto. Si esto ocurre, la crisis de gobernabilidad de La Libertad Avanza será mucho más grave de lo que muchos prevén.

El malestar de los gobernadores

En el Senado también quedó en claro que el malestar de algunos de los gobernadores con la Casa Rosada llegó al punto tal de avanzar con una sesión que molesta mucho al Gobierno. Este jueves, los mandatarios provinciales Martín Llaryora (Córdoba), Gustavo Valdés (Corrientes), Alberto Weretilneck (Río Negro) y Claudio Vidal (Santa Cruz) fueron clave para el quórum y para que se puedan aprobar una serie de proyectos que complican al Gobierno.

Todos estos fueron aliados firmes que tuvo La Libertad Avanza desde el 10 de diciembre de 2023. Esta semana ese pacto empezó a crujir y este jueves se materializó en el Senado. En el medio de esto quedaron los ataques cruzados entre Victoria Villarruel y Patricia Bullrich, que eligieron la red social X para decirse lo que no se dicen cara a cara.

El Gobierno dejó de hacer política en las provincias y eso se refleja en la actividad parlamentaria. No sólo por los casi nulos viajes que el presidente realiza por el país, salvo para reunirse con un pastor evangélico en Chaco investigado por lavado de dinero, sino por no cumplir con los acuerdos.

Hace meses que los mandatarios provinciales insisten en que el Gobierno no cumplió con los fondos que les habían prometido. Además, remarcan que "el equilibrio fiscal" que festeja la Casa Rosada "es a costa de quedarse con los recursos de las provincias".

Sin embargo, en los gobernadores no hay una acción desestabilizadora. Saben que Javier Milei mide bien en muchas de sus provincias y ninguno quiere estar en la vereda de enfrente del "éxito libertario". También entienden que si al Gobierno le va mal, a ellos les va a ir mal. Esto pega fuerte en los que arrancan con su primera gestión, como Ignacio Torres (Chubut), Maximiliano Pullaro (Santa Fe) o Leandro Zdero (Chaco).

De hecho, los 24 gobernadores presentaron los proyectos de ley para redistribuir los ATN y reasignar el impuesto al combustible, pero no insistieron demasiado dentro del Congreso para tratarlo. Fue el jefe del interbloque Unión por la Patria, José Mayans, quien recogió el guante y pidió tratarlo este jueves en una sesión negra para el Gobierno, donde perdió todas las votaciones, denunciando una supuesta invalidez que difícilmente tenga repercusiones en la Justicia.

Así las cosas, el Gobierno deberá retomar las riendas de la agenda política y volver a negociar con los gobernadores, además de los bloques aliados en el Congreso. Aunque en Casa Rosada muchos están ilusionados con un éxito electoral en octubre y un recambio legislativo que en diciembre los haga no depender tanto de los acuerdos políticos.