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Santiago Caputo volvió a recibir a un asesor clave de Trump para garantizar la pata política del acuerdo con EE.UU.

El asesor de Javier Milei recibe por segunda vez en dos días a Barry Bennet, un estratega de Donald Trump que fue fundamental en la negociación subterránea del acuerdo con la Casa Blanca. El republicano vino del norte con un pedido claro: garantizar la gobernabilidad.

El asesor presidencial Santiago Caputo junto a Barry Bennett, el lobista con profundos lazos con Donald Trump, en su primera visita a la Casa Rosada.

El asesor presidencial Santiago Caputo junto a Barry Bennett, el lobista con profundos lazos con Donald Trump, en su primera visita a la Casa Rosada.

Mientras Luis Caputo cierra las negociaciones con Scott Bessent en Washington, Santiago Caputo se ocupa de llevar tranquilidad al norte y garantizar la condición política que puso la Casa Blanca para otorgar el paquete de ayuda financiera a la Argentina: la gobernabilidad. Para ello, el asesor de Javier Milei recibe otra vez este jueves a Barry Bennet, un operador de Donald Trump que fue fundamental para las conversaciones subterráneas con el Salón Oval.

Las conversaciones de Santiago Caputo con el enviado de Donald Trump

El influyente asesor republicano volverá a reunirse personalmente con uno de los vértices del Triángulo de Hierro en un encuentro privado a las 15, fuera de la Casa Rosada, para continuar con las conversaciones respecto a las garantías políticas que pide Estados Unidos para otorgar el rescate financiero a la Argentina.

Se trata de una secuela del cónclave de más de dos horas que ambos consultores mantuvieron el miércoles en Balcarce 50 en las oficinas de Caputo en el Salón Martín Fierro. Allí, Bennet llegó acompañado de Soledad Cedro, CEO de CPAC Argentina y Tactic Global, la compañía contratada por el Estado argentino para oficiar de lobbista en Washington. Junto al asesor, también estuvieron sus estrechos colaboradores Manuel Vidal y Macarena Alifraco.

Las expectativas de Estados Unidos

Bennet voló desde Estados Unidos con una única misión, reunirse con el asesor de Javier Milei y garantizar que el Gobierno libertario implementará los cambios necesarios en su gestión política para sostener la gobernabilidad después de las elecciones.

Según comentaron fuentes presentes en el encuentro, en Washington enfatizan que el desembolso a la Argentina no depende tanto del resultado electoral como de la capacidad de La Libertad Avanza de abrir el diálogo y articular con los diferentes sectores dispuestos a colaborar con el oficialismo. Se trata de un reclamo también presentado por el FMI, que insiste en la necesidad de lograr consensos para avanzar con las reformas en materia laboral, tributaria y fiscal.

Una primera muestra de ese cambio en la praxis política se vio el miércoles en la Cámara de Diputados. Allí, el oficialismo logró comenzar a reconstruir algunas viejas alianzas para ganar tiempo y enviar de nuevo al Senado el proyecto para reformar el funcionamiento de los Decretos de Necesidad y Urgencia. Según aseguran en Balcarce 50, Santiago Caputo se abocó por completo a retomar el diálogo con los sectores dialoguistas y creen que tendrían garantizado el tercio necesario de la cámara baja para sostener el eventual veto presidencial.

Mientras tanto, en diálogo con Tiempo Argentino, Bennet anticipó el miércoles luego del encuentro que el Gobierno norteamericano se prepara para enviar el swap de US$20 mil millones y remarcó que la operación podría darse "incluso antes" de la visita de Javier Milei a la Casa Blanca el próximo 14 de octubre. Además, reiteró la prioridad de Donald Trump de avanzar en la baja de aranceles e incentivar posibles inversiones en materia energética y de explotación petrolera. También señaló la posibilidad de profundizar el vínculo con Argentina en materia de seguridad y defensa, lo cual podría reflejarse en la instalación de fuerzas norteamericanas en Tierra del Fuego.

La expectativa del apoyo financiero

En la previa del nuevo encuentro con Caputo, Bennet volvió a pasar por la Casa Rosada para reunirse con Juan Pablo Carreira, director de comunicación digital del Gobierno para tratar "temas varios". Carreira, también conocido por su alias de tuitero Juan Doe, es el encargado de autorizar los comunicados que salen desde todas las áreas del Ejecutivo, lo cual adelanta posibles anuncios.

"Estamos planificando el viaje para la próxima semana, que será grande. Pero estamos tratando de adelantarnos a lo que pase después de este acuerdo, porque esperamos una tremenda cantidad de inversiones extranjeras directas a la Argentina de empresas norteamericanas", enfatizó Bennet en diálogo con Radio Mitre tras la reunión.

Mientras tanto, el ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó su regreso de Estados Unidos este jueves y llegará mañana la país tras una semana de negociaciones con Scott Bessent y Kristalina Georgieva para cerrar la letra chica del paquete financiero. Los detalles aún no se conocen y en Balcarce 50 mantienen un total hermetismo al respecto. "Estados Unidos es muy celoso de la información", explicaron.

El ministro partirá nuevamente a los Estados Unidos el próximo lunes por la mañana junto al presidente Javier Milei. El libertario será recibido por Donald Trump el martes en la Casa Blanca, donde ambos mantendrán una reunión bilateral y protagonizarán una declaración conjunta donde se esperan conocer todos los detalles del salvataje.

Quién es Barry Bennet

Bennet es una figura de profundas raíces en el ecosistema republicano que ofició como uno de los principales asesores de Donald Trump en la campaña que lo llevó a la Presidencia de Estados Unidos en 2016. Al día de hoy, Bennet sostiene sus conexiones con la Casa Blanca y funciona como un cable directo entre el Gobierno de Javier Milei con Washington por fuera de las vías diplomáticas formales.

Bennet, que ya había visitado la Casa Rosada en marzo de este año, forjó una estrecha relación con Santiago Caputo gracias a las gestiones del empresario Leonardo Scatturice, una figura opaca que ha sabido entablar fluidas conexiones con el universo conservador que nutre la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC).

Tal es el alcance de Scatturice con el establishment republicano que el Gobierno argentino contrató a través de la SIDE a una de sus empresas, Tactic Global, para hacer lobby en la Casa Blanca y fue él mismo quien se ocupó de concretar la visita de Scott Bessent a la Argentina en abril de este año.

Fue a través de estos canales paralelos que el Gobierno libertario logró sortear la profunda crisis que a fines de septiembre amenazaba con llevarse todo por delante, con una sangría de US$1.100 millones del Banco Central en tres días para contener el tipo de cambio y el riesgo país por las nubes. El resultado es conocido: Bessent aplacó el huracán con un posteo donde anunció que el Tesoro norteamericano "haría todo lo que hiciera falta" para sostener a su aliado estratégico. Poco después, Javier Milei tuvo su foto con Donald Trump y comenzaron las negociaciones por un inédito paquete de ayuda financiera cuyos detalles podrían conocerse en los próximos días.