RIGI bonaerense: con "mucha burocracia", Axel Kicillof sale a buscar grandes inversiones
El gobernador reglamentó el RIGI bonaerense, aunque el plan de incentivos fiscales para atraer capitales a la Provincia, está minado de trámites burocráticos.
A un año y medio de su presentación, Axel Kicillof reglamento la Ley del RIGI bonaerense
TELAMFinalmente, el "RIGI bonaerense" dejó de ser un PowerPoint para transformarse en un formulario de ARBA. Bajo el nombre técnico de "Provincial de Inversiones Estratégicas (RPIE)", la administración Kicillof publicó el reglamento operativo, lleno de trámites burocráticos entre provinciales y municipales, para atraer grandes inversiones a la provincia de Buenos Aires.
A través del Ministerio de Producción, comandado por Augusto Costa, el gobierno bonaerense activó el mecanismo para que las empresas dispuestas a invertir en la provincia de Buenos Aires, a partir de los 5 millones de dólares, puedan pedir descuentos impositivos.
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Sin embargo, el camino para los inversores no es una alfombra roja llena de rosas; es más bien una carrera de obstáculos burocráticos donde la gestión de Axel Kicillof se reserva la última palabra sobre qué es "estratégico" y qué no para la provincia de Buenos Aires.
Una montaña de papeles para entrar al club
Las empresas que quieran obtener los beneficios fiscales para invertir en la provincia de Buenos Aires, tendrán que estar preparadas para "el papeleo administrativo". La reglamentación de la Ley Nº 15.510, por la que se creó el "RIGI bonaerense", exige una batería de documentos que van desde balances auditados de los últimos dos años hasta certificados de ARBA, pasando por libretas de seguridad social, estados contables y —para los que toquen recursos naturales— informes de impacto ambiental y dominios de mina.
No es solo presentar el CUIT y listo, ya está. La administración Kicillof impuso que las empresas entreguen un flujo de fondos detallado y un cronograma de ejecución que será auditado semestralmente.
Teniendo la provincia de Buenos Aires la potestad de contestar en 60 días hábiles si acepta o no que el proyecto de inversión entre en el plan de beneficios fiscales bonaerenses.
Descuentos en cuotas y con letra chica
A diferencia del RIGI nacional, criticado por Kicillof al calificarlo de "generoso" para los inversores, la versión bonaerense es bastante más austera con la billetera pública. El esquema ofrece exenciones parciales en Ingresos Brutos, Inmobiliario y sellos, con porcentajes que bajan a medida que la inversión sube.
Es decir, las inversiones de entre 5 y 50 millones de dólares tendrán un 30% de descuento por 5 años. Mientras que las inversiones de hasta 200 millones de dólares recibirán un beneficio del 20% por 3 años y las que superen los 200 millones podrán solicitar "estabilidad fiscal" por hasta 30 años
Eso sí, hay adicionales que suman descuentos de entre un 5 y un 10% extra: por ejemplo, contratar personal del lugar, instalar la inversión en zonas de bajos recursos o tener políticas de género.
Los tramites que deberán hacer los contadores
Los contadores de las empresas que quieran adherir tendrán que tener en cuenta la reglamentación para tramitar la adhesión al Régimen Provincial de Inversiones Estratégicas (RPIE). Entre ellos se destaca: la Nota de Solicitud, el Formulario de Solicitud y el Plan de Inversión.
Además, se exige a las empresas que presenten antecedentes, cronograma de inversión, flujo de fondos, programas de desarrollo de proveedores y una Declaración Jurada de No Exclusión.
En la reglamentación de la normativa se detalla una extensa nómina de documentación obligatoria que incluye, entre otras cosas, estatuto social vigente; designación de autoridades y estados contables auditados de los últimos dos ejercicios anuales consecutivos.
Asimismo, obliga a cumplimentar una serie de requisitos fiscales y registrales como condición para acceder a los beneficios impositivos; destacándose la exigencia del certificado de cumplimiento fiscal de la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA), constancias tributarias y de libre deuda, documentación de Seguridad Social y certificaciones de dominio del inmueble afectado a la inversión.
Otro punto que tendrán que tener en cuenta quienes quieran adherir al RIGI de Kicillof, es la cláusula obligatoria del "compre bonaerense". Los proyectos de inversión por hasta 200 millones de dólares deberán destinar, al menos, el 50% de su gasto en proveedores a empresas radicadas en la provincia. Una exigencia que puede complicar la logística de grandes industrias que dependen de insumos importados o de otras provincias.
El juego de las diferencias entre un RIGI y otro
Augusto Costa, ministro de la producción bonaerense, salió a marcarle la cancha al Gobierno nacional al afirmar que mientras se busca "primarizar la economía y rifar los recursos", la provincia de Buenos Aires busca valor agregado y empleo para los bonaerenses.
Vale recordar que el RIGI bonaerense nació como una respuesta política del gobernador al portazo que YPF le dio a Bahía Blanca con la instalación de la planta de GNL, por lo que Axel Kicillof necesita demostrar que la provincia de Buenos Aires, pese a la presión del fisco y de los municipios, es atractiva para las inversiones.
Con la reglamentación, empieza la hora de la verdad para el gobierno bonaerense. ¿Cuántas empresas estarán dispuestas a someterse a la perdida de tiempo en trámites burocráticos provinciales y municipales para acceder a un porcentaje menor de exenciones impositivas ofrecidos por el RIGI nacional y por otras provincias para radicarse?



