Renuncia de Marcelo D'Agostino: un golpe al núcleo de poder del cornejismo
Marcelo D'Agostino era uno de los funcionarios vitalicios de la era cornejista. Estaba en el cargo desde 2015 y fue eje de reformas, lobbies, nombramientos y gestiones ante el Poder Judicial. La renuncia para evitar mayores daños.
Marcelo D'agostino es un fiel cornejista.
ALF PONCE MERCADO / MDZLa denuncia contra Marcelo D'Agostino que terminó en su renuncia es uno de los golpes más duros para el gabinete de Alfredo Cornejo, pues el exsubsecretario de Justicia era uno de los funcionarios que formaron parte del pilar del cornejismo desde sus inicios. Más relevancia toma por la función, pues el Poder Judicial es donde más reformas ejecutó el Gobernador. D'Agostino era el operador de Cornejo en Tribunales y todos los organismos vinculados, como el Consejo de la Magistratura y el Colegio de Abogados.
En el cargo de Subsecretario asumió en 2015, se mantuvo con Rodolfo Suarez y luego en el segundo mandato de Cornejo. En ese sentido, hubo cambio de "organigrama", pero no de nombres, pues Justicia pasó del Ministerio de Gobierno al de Seguridad. Otra curiosidad es que D'Agostino trabajó junto al presidente de la Corte Dalmiro Garay cuando era ministro de Gobierno.
Es el tercer funcionario de la "era cornejista" que renuncia por denuncias relacionadas con violencia de género. Rubén Giacchi fue el primero. El exministro de Salud renunció en enero del 2018 tras las denuncias de su pareja. El exministro resultó absuelto en esa causa. Otro funcionario que fue juzgado por abuso fue Alejandro Jofré, ex subsecretario de Trabajo. En ese caso fue condenado a dos años y medio de prisión.
Además de dejar el cargo en la subsecretaría, también quedará un lugar vacante en el Consejo de la Magistratura, pues era el representante del Ejecutivo en ese organismo. Temporalmente la ministra Mercedes Rus podrá ocuparlo.
El mal menor
Alfredo Cornejo tiene un equipo chico de hombres y mujeres de confianza. D'Agostino es uno de ellos. La renuncia lo aleja del cargo, aunque no necesariamente de la influencia. La gestión radical se caracterizó por ejecutar fuertes reformas en la Justicia y allí D'Agostino fue clave. En el diseño de los proyectos y en la rosca interna dentro de Tribunales. El lobby para nombrar jueces, el vínculo con otros poderes para avanzar en reformas pasaban, entre otros, por él. Incluso sonó como posible ministro de Justicia, algo que antes de que Cornejo asumiera se encargaron de desmentir desde su entorno porque buscaba un perfil distinto. No fue Ministro, pero se mantuvo en la órbita de influencia.
En su carta de renuncia el exfuncionario asegura que es inocente y que así lo demostrará en la justicia. La denuncia es extensa y describe situaciones de violencia y abuso sexual que no se reproducen por pudor de la denunciante. Pero además, la presentación tiene connotaciones políticas porque describe supuestas amenazas ejecutadas por las influencias de D'Agostino sobre Tribunales y otros poderes.
Entre las medidas de prueba pedidas está, por ejemplo, la apertura de los teléfonos de ambos para que, según su testimonio, se comprueben los hechos. Allegados al tema analizaron, tras la consulta de MDZ, que el testimonio, el detalle de algunos casos, la cantidad de pruebas pedidas y otros datos registrados que podían amplificar el "daño" político alrededor del denunciado porque era inevitable que se tomaran medidas; más allá de la influencia que se pudiera alegar. Desde hace meses que el tema inquietaba porque había mensajes recurrentes en redes sociales y también rumores en el ambiente político sobre la posibilidad de que se concrete una denuncia formal.
En un Gobierno que se abroquela y cierra filas ante las crisis, la renuncia de D'Agostino es uno de los golpes más duros que ha recibido en 11 años de poder.



