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Caso Marcelo D'Agostino: la denuncia de la querella por irregularidades y filtraciones

La abogada de la denunciante habló acerca de las filtraciones en la causa que involucra al exsubsecretario de Justicia de Mendoza Marcelo D'Agostino.

La abogada de la denunciante de Marcelo D’Agostino, María Elena Quintero. Imagen de archivo

La abogada de la denunciante de Marcelo D’Agostino, María Elena Quintero. Imagen de archivo

Rodrigo D'Angelo / MDZ

La causa que involucra al exsubsecretario de Justicia de Mendoza Marcelo D’Agostino, suma un nuevo capítulo tras la denuncia realizada por la querella, la cual apunta a una filtración de pruebas sensibles del expediente a los medios de comunicación y las irregularidades que esto representa.

La abogada de la denunciante, María Elena Quintero, habló en el programa “Libre de Humo” de MDZ Radio, 105.5 FM, y señaló que desde el inicio es una causa en donde “se olvidaron que está enmarcada en una ley que contempla cómo debe llevarse a cabo la investigación” y que desde el día en que se interpuso la denuncia hasta hoy han ocurrido “hechos graves”.

“La presentación que hemos hecho es porque se ha filtrado prueba. Lo grave es que esa filtración además está hecha en un medio de comunicación por un testigo de la causa: un testigo que es aportado por nosotras, que ha sido admitido como testigo, que todavía no ha sido citado, que se lo tiene que escuchar en el marco del proceso y que filtra información que claramente está reservada”, explicó la abogada.

Escuchá la entrevista completa en MDZ Radio:

20-05-2026 - María Elena Quintero, abogada querellante en la causa Marcelo D´Agostino.

La letrada diferenció que una cosa es que el delito sea de acción pública y otra es que se ventile una prueba reservada en el expediente, lo cual es un ilícito: “Una cosa es que yo pueda hablar del estado de la causa y otra cosa es que alguien tenga acceso a la prueba de manera ilegítima”, señaló.

Por otro lado, explicó que solo tres partes tienen acceso a la prueba: el Estado, a través del Ministerio Público Fiscal, y las dos partes: "Nosotras hemos pedido que se investiguen los delitos de acción pública porque esta persona manifiesta tener la prueba en su poder, además de contaminar todo el proceso”.

La perspectiva de género

La abogada de la denunciante marcó las diferencias entre la libertad de expresión y la interferencia en un proceso penal en curso dentro del contexto de Género: “Los medios de comunicación, y esto ya lo ha dicho la Relatoría de la Corte Interamericana de Libertad de Expresión, también tienen la Debida Diligencia Reforzada que debería tener la Fiscalía: es el cómo vamos a tratar este tema de Género”.

A su vez, señaló que en esta causa se ha permitido que a la víctima “se la destruya públicamente” y que la denuncia está en el marco de un contexto: “A quien se denunció es a un funcionario público que tuvo mucha injerencia en la Justicia durante 11 años. Y no solo en la Justicia: también evidentemente con algunas personas ligadas a los medios de comunicación, eso está explicitado en la denuncia. Este contexto es el que se está dejando de lado y el que no se está poniendo el foco en la investigación”.

Además, afirmó que el acusado no se encuentra detenido porque “es él”: “Han hecho un avoque acomodado fuera del marco de la ley, fuera de lo que implica la Debida Diligencia Reforzada que se le exige a la Fiscalía. Por eso hemos hecho las presentaciones internacionales no solo a la Comisión, sino también a la ONU. Son los únicos mecanismos que nosotras tenemos para decir 'acá está todo mal, acá se están violando las normas que marcan cualquier tipo de proceso'. Por mucho menos, la cárcel está llena de personas privadas de la libertad. A él no lo imputan por el abuso sexual porque no le creen a ella, no le cree la Fiscalía”.

La denuncia “al poder”

Por otra parte, explicó que la Corte tiene muchos fallos al respecto y que el relato es “coherente” y “sostenido en el tiempo”. Además, agregó que los delitos por abuso sexual son llamados “delitos de alcoba” porque se dan en el marco de la privacidad y que en esos casos el relato de la mujer “adquiere relevancia”.

“Si le imputaste el delito precedente a este hecho, que fueron las coacciones, ¿las coacciones las crees, pero no crees que después de esa coacción la abusó? No lo hiciste porque no querés imputarlo, porque no querés detenerlo, porque es lo que hubiese correspondido que pase”, afirmó.

En ese sentido, señaló que si somos iguales ante la ley, “él debería estar hoy privado de la libertad”: “En esta causa no debería habernos pasado lo que nos pasó: la prueba no se podría haber ventilado. Además, con una línea sostenida por la defensa: invertir los roles, en donde la mujer pasa a ser la victimaria: es la loca, la que quiere rédito económico”.

La abogada, en referencia a la filtración de la prueba, agregó: “Es un testigo que no ha dejado de reconocer que el contenido de la prueba presentada es verdad. Lo que ha pasado es que se utilizan mecanismos, que en apariencia deberían estar para informar a la ciudadanía, para desinformar y para interferir en el proceso penal y eso es lo que no está bien”.

Finalmente, la abogada sostuvo que todo lo que está sucediendo puede tomarse como una coacción a las mujeres “que se vayan a animar a denunciar a un poderoso”: “Claramente están vulnerando los derechos de quien denunció. Si hay más mujeres, si más víctimas de personas que están vinculadas al poder, que se animen: la única manera de que nosotras podamos hacer que esto funcione, es cuidándonos y protegiéndonos entre nosotras, no hay otra forma”, concluyó.