Reforma laboral: el Gobierno continúa las negociaciones para que los gobernadores "estén adentro"
El Gobierno oficializó la convocatoria a extraordinarias y se lanzó en busca de los votos para sus proyectos, especialmente la reforma laboral. El rol de los gobernadores y la visita de Diego Santilli a Salta, la primera parada de la semana.
El ministro del Interior, Diego Santilli, visitó al gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, en medio de las negociaciones por la reforma laboral.
Ministerio del InteriorCon la formalización del nuevo llamado a sesiones extraordinarias para el 2 de febrero, el Gobierno dio inicio a las últimas dos semanas de negociaciones para garantizar los votos para el amplio temario enviado por el presidente Javier Milei. En ese marco, todas las luces se las lleva la reforma laboral, que tiene a medio Gabinete en conversaciones con gobernadores y opositores para asegurar que nadie saque los pies del plato.
Se vienen las extraordinarias: el temario
Con Javier Milei terminando los preparativos para partir hacia el Foro de Davos, en el Ejecutivo se repartieron las tareas para certificarle al presidente que tendrá sus leyes antes del 1° de marzo. Finalmente, además de la reforma laboral, el mandatario incluyó en el temario la modificación de la Ley de Glaciares, el Acuerdo de Libre Comercio entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) y la designación del exdiputado Fernando Iglesias como embajador en Bélgica y ante la Unión Europea.
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En cambio, temas como la reforma del Código Penal o la Ley de Compromiso Nacional para la Estabilidad Fiscal y Monetaria, por su extensión y complejidad en el primer caso y por la falta de apoyo en el segundo, se postergarán para las sesiones ordinarias.
De todo ese temario, en el Gobierno consideran que solo la reforma laboral amerita especial atención, mientras que el resto de los puntos deberían salir sin mayores inconvenientes. Vale recordar que la modificación de la Ley de Glaciares fue un pedido expreso de los gobernadores cordilleranos para poder decidir libremente sobre las áreas que quedan bajo protección medioambiental y así extender el desarrollo de la actividad minera, con las implicancias que eso tiene para las regalías provinciales.
En cuanto al acuerdo con la Unión Europea, en el oficialismo confían en que tendrá los votos porque "es en beneficio del país". Desde el arco opositor, la noticia de la firma fue celebrada por dirigentes del radicalismo y de Provincias Unidas, y omitida por el peronismo duro, por lo que no se espera resistencia.
La reforma laboral y la resistencia de los gobernadores
La reforma laboral es de una especie diferente y requiere otro tipo de estrategias. En ese marco, la jefa de la bancada libertaria en el Senado, Patricia Bullrich, y el titular de la cámara baja, Martín Menem, lideran las tratativas en el Congreso. En paralelo, el ministro del Interior, Diego Santilli, se ocupa de los gobernadores, y el secretario de Trabajo, Julio Cordero, dialoga con los sindicatos.
Los principales focos de presión vienen de parte de la CGT y el kirchnerismo, pero especialmente los gobernadores. En su espíritu, una buena mayoría de los 20 gobernadores que dialogan con Javier Milei manifestaron su intención de acompañar una ley que favorezca la generación de empleo, pero por lo bajo llamaron la atención sobre un apartado de la iniciativa que atenta contra su recaudación.
"Hay temas que molestan a la CGT o al peronismo, a ellos los podemos ignorar, pero a los gobernadores les tenemos que prestar atención porque tienen que estar adentro", explicó a MDZ una fuente al tanto de las negociaciones en curso.
El interés en el bienestar de las provincias no tiene tanto que ver con un ataque de generosidad por parte del Gobierno, sino con que el oficialismo depende de sus votos para llegar a las 37 voluntades que necesita en el Senado para avanzar con sus leyes. La bancada que lidera Patricia Bullrich cuenta con 21 legisladores, el resto los tendrán que aportar los mandatarios.
El tironeo por la coparticipación
Los gobernadores no vociferan en público, pero hoy son el principal obstáculo que tiene el Gobierno para avanzar en el Congreso. Los cuestionamientos giran alrededor del apartado tributario de la reforma laboral que reduce la recaudación del Impuesto a las Ganancias, un impuesto coparticipable cuya disminución golpea directamente las arcas provinciales.
Según datos del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), la propuesta del Ejecutivo para reducir las alícuotas que pagan las sociedades en los tramos más altos -junto con otros puntos como la exención de este tributo para el alquiler de propiedades con destino a casa-habitación- representa un costo fiscal de 0,22% del PBI (1,9 billones de pesos). De ese monto, a Nación le corresponden $790.000 millones y al conjunto de provincias y CABA, $1,12 billones.
El agujero fiscal motivó que un grupo de gobernadores le planteara a la Casa Rosada la posibilidad de que Nación se haga cargo del costo fiscal hasta 2028, donde las provincias podrían acomodarse. Esa idea fue descartada por el Ejecutivo, que continúa analizando opciones para contentar a los gobernadores sin romper el sagrado equilibrio fiscal del presidente.
La visita de Diego Santilli a Salta
Así lo expresó este lunes el ministro del Interior, Diego Santilli, que viajó a Salta para visitar al gobernador Gustavo Sáenz y reconoció las negociaciones en curso con las provincias
"La reforma fiscal dentro de la reforma laboral le genera un impacto del 0,15 a las provincias y de 0,5 a la Nación. Eso si fuera lineal, pero del otro lado, por cada 400 mil formalizaciones laborales todas las provincias recuperan el 100%. Es un desafío que parece alcanzable", planteó el funcionario en conferencia de prensa tras el encuentro.
Y agregó: "Es un trabajo que tenemos que hacer con los gobernadores para ver ese mecanismo, que impacta en 2027, y tenemos un proceso de trabajo durante 2026. Todos queremos que el crecimiento que aporte este año nos genere más ingresos a las provincias y a Nación, y reducir impuestos en el país, porque la carga fiscal es asfixiante. Serán 20 días más de trabajo para encontrar puntos de común acuerdo".
Por su parte, Sáenz remarcó que la relación con el Gobierno nacional "siempre fue buena" y reveló que hace dos días habló personalmente por teléfono con Javier Milei, lo cual dio cuenta de que el presidente también forma parte de las negociaciones.
"Acompañamos desde el primer momento las medidas que eran necesarias para que el presidente pudiera llevar adelante su plan de gobierno. Sin nuestra ayuda hubiera ido imposible. La relación es excelente", subrayó el mandatario peronista, que se mostró dispuesto a acompañar la ley laboral, y sostuvo: "No hay que tenerle miedo al cambio. Son leyes muy viejas que hay que adaptar a los nuevos tiempos. Nosotros vamos a plantear el tema ganancias y ver cómo no seguir perdiendo".
Obras y recursos: el tira y afloje con las provincias
En ese contexto, si la posibilidad de retirar el artículo no está sobre la mesa, el Ejecutivo tendrá que encontrar otras formas de compensación. "Habrá que ver caso a caso", señalaron alrededor de la mesa chica del presidente.
Durante su paso por Salta, Santilli aseguró que se comprometió con una importante agenda de Sáenz en términos de "financiamiento, inversión, obra pública, algunos temas que son importantes para la provincia y para el país". En ese sentido, el funcionario adelantó que dialogaría con el ministro de Economía, Luis Caputo, y su Secretaría de Obras Públicas, para revisar los pagos destinados a la provincia del norte. El mecanismo se repite en las otras visitas del ministro del Interior.
Santilli ya pasó por Chubut, donde le prometió fondos a Ignacio Torres para lidiar con los incendios que azotaron la provincia patagónica; fue hacia Chaco para reunirse con Leandro Zdero, quien también solicitó el apoyo para obras clave en su distrito; y se reunió con Alfredo Cornejo en Mendoza.
La gira del ministro continuará el miércoles en Neuquén, donde tendrá un encuentro con Rolando Figueroa, y el jueves estará con Rogelio Frigerio en Entre Ríos. Así, el Gobierno busca persuadir uno a uno a los gobernadores para que se encolumnen detrás de la agenda parlamentaria libertaria. De llegar a un acuerdo, las manos se alzarán en el Senado.




