Reforma laboral: el Gobierno refuerza el diálogo con los gobernadores, que tensionan por la rebaja impositiva
El Gobierno necesita un gran triunfo con la reforma laboral y Diego Santilli continúa en su cacería de votos por las provincias. Mientras tanto, los gobernadores tensan la cuerda por un apartado del proyecto que afecta la coparticipación.
El Gobierno va por la reforma laboral y necesita los votos de los gobernadores que se reunieron con Javier Milei en Casa Rosada tras el triunfo electoral de octubre.
Casa RosadaEl Gobierno calienta los motores para el debate por la reforma laboral que tomará lugar en el Senado en febrero. Para garantizar el éxito en la casa de las provincias, el ministro del Interior, Diego Santilli, refuerza el diálogo con los gobernadores, que encontraron en el apartado tributario del proyecto una bandera roja: una caída en la recaudación.
Los viajes de Diego Santilli para afianzar la reforma laboral
Luego del triunfo con el Presupuesto, La Libertad Avanza llega al segundo round de las extraordinarias envalentonada, pero depende de votos prestados para avanzar. El oficialismo cuenta con una tropa de 21 voluntades propias, por lo que las 16 restantes para llegar al piso de los 37 votos las deberán aportar los gobernadores.
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Conciente de eso, Diego Santilli inició la las tratativas con las provincias con una nueva gira personal por el territorio. La primera parada fue el miércoles pasado en la provincia de Chubut, donde el 'Colo' recorrió las zonas afectadas por los voraces incendios junto a su correligionario del PRO Ignacio Torres.
El ministro del Interior tenía previsto retomar el diálogo con el patagónico este miércoles con una nueva visita junto a la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, para monitorear los operativos. Sin embargo, Torres pidió reprogramar la actividad por las lluvias anunciadas para las localidades azotadas por la catástrofe. Por su parte, el Gobierno se comprometió a girar fondos para acompañar a la provincia ante la emergencia.
La agenda con las provincias continuó este lunes y el turno fue para el radical de Chaco, Leandro Zdero, quien hizo hincapié en la necesidad de obras de infraestructura estratégicas para el desarrollo de su distrito como el segundo puente Chaco–Corrientes, el dragado y la reactivación de los puertos de Barranqueras y Las Palmas, y la situación de las rutas nacionales que atraviesan la provincia del norte.
Como contrapartida, manifestó su apoyo a la reforma laboral del oficialismo: "Si miramos hacia dónde quiere ir el país, que es bajar el riesgo país y equilibrio fiscal, sinceramente estamos en sintonía. Aportar a una nueva ley laboral es importante porque las recetas del pasado nos llevan a los mismos resultados de siempre".
Zdero cuenta con una delegada que le responde directamente en el Senado, Silvana Schneider, quien fue su vicegobernadora. Por su parte, Ignacio Torres tiene la lealtad de Edith Terenzi. Dos votos por los que puja el Gobierno.
Los que faltan y los que pueden llegar
El diálogo con los gobernadores iba a continuar este martes, con la visita del pampeano del PJ Sergio Ziliotto a la Casa Rosada, pero finalmente el más dialoguista de los más opositores debió reprogramar su viaje para este viernes a las 14 por una alerta meteorológica que impidió despegar al avión de la provincia. En caso de llegar a un acuerdo, el gobernador de la llanura puede aportar un voto, el de su senador Daniel Pablo Bensusán.
A las rondas semanales se sumará el mendocino Alfredo Cornejo, que tiene alineados detrás a los senadores Mariana Juri y Rodolfo Suarez. En este caso, el encuentro será el jueves en la provincia cordillerana.
Si bien los próximos movimientos aún no están definidos, en Casa Rosada esperan poder pescar votos entre los legisladores que responden a los otros 14 gobernadores con los que Santilli ya se reunió en su gira anterior por la aprobación del Presupuesto.
Estos son Juan Pablo Valdés (Corrientes), Martín Llaryora (Córdoba), Hugo Passalacqua (Misiones), Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Marcelo Orrego (San Juan), Rolando Figueroa (Neuquén), Claudio Poggi (San Luis), Carlos Sadir (Jujuy), Gerardo Zamora (Santiago del Estero) y Alberto Weretilneck (Río Negro). Solo el santafesino Maximiliano Pullaro no tuvo la foto con Santilli, pero aún así sus senadores acompañaron la ley de leyes en diciembre.
El punto de la reforma laboral que genera roces con los gobernadores
Si bien muchos gobernadores se manifestaron a favor de acompañar una reforma laboral que promueva la regularización del empleo en negro y facilite la contratación, el Gobierno incluyó un apartado en el proyecto que toca un punto sensible para las provincias: la recaudación.
En su artículo 191, la iniciativa del oficialismo reduce la recaudación del Impuesto a las Ganancias y golpea directamente a los recursos coparticipables que reciben las provincias. Según datos del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), la propuesta del Ejecutivo para reducir las alícuotas que pagan las sociedades en los tramos más altos -junto con otros puntos como la exención de este tributo para el alquiler de propiedades con destino a casa-habitación- representa un costo fiscal de 0,22% del PBI (1,9 billones de pesos). De ese monto, a Nación le corresponden $790.000 millones y al conjunto de provincias y CABA, $1,12 billones.
En diálogo con MDZ, cerca de uno de los gobernadores que mantienen conversaciones con la Casa Rosada reconocieron el malestar por la posible caída en la coparticipación, un tema sensible que explicó los principales roces entre el Gobierno nacional y las provincias durante este 2025.
Para un senador nacional que sigue de cerca el paño, la decisión del Gobierno de esconder temas tributarios dentro de una ley laboral responde únicamente a fines estratégicos. Por un lado, ganan una herramienta de negociación. Si llegan holgados con los números, tienen la oportunidad de dar un golpe doble.
"Este Gobierno siempre mete un choclo de todo en las leyes y así encubre cosas que no sacaría si las ponen en otro lado. Entonces, hablan de lo bueno y no lo malo, y manejan bien la comunicación", sostuvo la fuente.
En ese marco, un grupo de al menos ocho gobernadores evalúa negociar con la Casa Rosada y el Ministerio de Economía que Nación se haga cargo de la rebaja impositiva durante la primera etapa y posponer para el 2027-2028 el costo para las provincias.
Si Casa Rosada hará lugar a los reclamos todavía es una incógnita, aunque entra en el terreno de las posibilidades. El Gobierno tiene como prioridad central obtener un éxito -aunque sea simbólico- con la aprobación de la reforma laboral. Una victoria que envíe un mensaje a los mercados -y al FMI y a Estados Unidos- de que el oficialismo puede hacer funcionar al Congreso a su favor. Se vienen largas semanas de rosca y en Balcarce 50 van sumando los porotos.




