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Rechazaron un recurso en la Justicia de EE.UU. por Aerolíneas Argentinas y el Gobierno busca nuevas estrategias

La justicia estadounidense rechazó una apelación del país y dejó a Titan Consortium más cerca de cobrar la indemnización.


La Argentina recibió una nueva negativa judicial por la expropiación de Aerolíneas Argentinas. La Corte de Apelaciones del Distrito de Columbia rechazó un recurso presentado por el país y mantuvo vigente un reclamo que asciende a casi 390 millones de dólares. La resolución no implica un pago inmediato ni cierra todas las alternativas de la defensa, pero permite que Titan Consortium continúe con sus intentos de cobro y deja al Estado ante la posibilidad de presentar nuevos recursos, negociar o enfrentar pedidos de embargo.

Titan Consortium no era dueño de Aerolíneas Argentinas cuando se produjo la estatización. La firma compró el derecho a reclamar la indemnización y ahora busca hacer efectivo el fallo dictado años atrás por un tribunal internacional. La suma original alcanzaba los 320 millones de dólares, que, junto con los intereses acumulados desde 2017, los honorarios legales y otros gastos vinculados con el proceso, elevaron la cifra hasta los 390,9 millones de dólares.

El reclamo por Aerolíneas

El conflicto comenzó en 2008, durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. El Estado argentino reestatizó Aerolíneas Argentinas y Austral, que permanecían bajo el control del grupo español Marsans. Marsans cuestionó la compensación reconocida por la operación dado que consideró que el Estado había tomado las compañías sin pagar un monto adecuado y presentó un reclamo ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones, conocido como CIADI.

El CIADI funciona como un tribunal internacional que resuelve conflictos entre empresas extranjeras y Estados. El organismo depende del Banco Mundial y puede fijar indemnizaciones cuando considera que una inversión recibió un trato perjudicial. El tribunal falló contra Argentina en 2017, fallo que la defensa argentina intentó anular -sin éxito- en 2019.

Marsans transfirió después los derechos del litigio a Burford Capital, quien después lo cedió a Titan Consortium, actual acreedor. Los fondos dedicados a comprar juicios anticipan dinero a quienes tienen un reclamo pendiente. Esas firmas asumen el riesgo del proceso y reciben una parte del monto si finalmente logran cobrar.

Titan acudió a la justicia estadounidense porque el CIADI no puede ejecutar por sí mismo sus decisiones, con una demanda ante la corte del Distrito de Columbia en 2021. La Argentina pidió que el caso se cerrara porque, según su defensa, el plazo para reclamar ya había vencido. Los jueces rechazaron ese argumento y dejaron vigente la posibilidad de que Titan continúe con su estrategia.

En ese marco, Titan pidió autorización para localizar activos argentinos en distintos puntos de Estados Unidos para embargar esos bienes en caso de que el país no demuestre voluntad de pago o negociación. Situación que pondría en peligro los conocidos “Bonos Brady”, garantías que permanecen depositadas en el Banco de la Reserva Federal de Nueva York y respaldan títulos emitidos por la Argentina durante la década de 1990. Titan pretende acceder a las garantías vinculadas con esos títulos para cubrir una parte de la indemnización.

Sin embargo, el Gobierno todavía podría intentar una nueva presentación o buscar una salida negociada con Titan. Si bien la resolución de Washington cerró una de las principales vías usadas por la defensa, el expediente aún podría atravesar otros pasos.