Otras leyes en debate: qué puede pasar con el precio de los libros
El Gobierno de Javier Milei apunta a derogar dos leyes que protegen los precios de los libros y los distintos sectores. De qué se trata.
Otras leyes en debate: ahora los libros.
Juan Mateo Aberastain Zubimendi / MDZ.Representantes del sector editorial de Mendoza cuestionaron la intención del Gobierno nacional de eliminar dos leyes que regulan el mercado de los libros. Advierten que la medida favorecería la concentración del negocio, afectaría el empleo y pondría en peligro la diversidad cultural. El debate ya empezó.
Mientras el Gobierno nacional continúa impulsando la derogación de distintas normas como parte de su política de desregulación, el sector editorial encendió una señal de alarma por el avance sobre la denominada Ley del Libro. En diálogo con MDZ Radio 105.5 FM, referentes de editoriales mendocinas cuestionaron la iniciativa oficial y advirtieron sobre el impacto que tendría sobre autores, librerías, imprentas y pequeñas editoriales.
Los escritores y editores Alejandro Frías, de Leo Libros, y Eduardo Latino, de Otros Mundos, explicaron al programa After Office que la discusión involucra dos normas sancionadas en 2001: las leyes 25.542, que establece el precio uniforme de venta de los libros, y 25.446, vinculada al fomento de la actividad editorial.
A quién beneficiaría la derogación de las leyes
Según señalaron, la eventual derogación beneficiaría y plataformas de venta online, en detrimento de las librerías independientes y las editoriales regionales.
"No estamos hablando solamente del negocio del libro. Estamos hablando de proteger la biodiversidad cultural del país", sostuvo Eduardo Latino durante la entrevista.
, que obliga a que cada libro tenga un precio único de venta al público, sin importar dónde se comercialice.
Para los editores, esa regulación evita que grandes supermercados, cadenas o plataformas como Mercado Libre utilicen su poder de compra para vender por debajo del precio establecido y expulsar del mercado a los comercios más pequeños.
"Si desaparece el precio uniforme, quienes terminarán fijando el valor de los libros serán las grandes cadenas comerciales", advirtió Alejandro Frías.
Los referentes del sector explicaron que actualmente las distribuidoras concentran buena parte del negocio y que, sin regulación, los actores con mayor poder económico podrían absorber el mercado.
"No es solamente cultura, también es trabajo", sumó Frías. Durante la entrevista, ambos remarcaron que la industria editorial moviliza una extensa cadena de empleo que va mucho más allá de escritores y libreros.
La cadena de precios de los libros
Correctores, diseñadores, imprentas, distribuidores, periodistas especializados y organizadores de presentaciones forman parte de un circuito económico que, aseguran, podría verse seriamente afectado.
"Esto impacta directamente sobre el empleo. No es solamente una discusión cultural", remarcaron los entrevistados.
Como argumento, Latino citó el caso del Reino Unido, donde la eliminación del sistema de precio fijo provocó el cierre de numerosas librerías independientes y una mayor concentración del mercado editorial.
Según explicaron, la promesa de libros más baratos no terminó cumpliéndose de manera sostenida y, con el tiempo, los precios volvieron a aumentar al desaparecer la competencia.
Frías y Latino sostuvieron que los autores mendocinos y de otras provincias serían algunos de los principales perjudicados. Explicaron que las pequeñas editoriales son las que suelen publicar primeras obras, literatura regional y nuevos escritores, materiales que difícilmente encuentran espacio en las grandes cadenas comerciales.
"Si se concentra el mercado, la bibliodiversidad desaparece y terminan publicándose solamente los títulos de mayor rentabilidad", afirmaron.
Además Frías recordó que, durante 2025, se registraron más de 200 títulos editados en Mendoza, lo que refleja la importancia de la producción local dentro de la industria editorial argentina.
Las leyes que nadie pidió derogar
Los referentes del sector consideran que, al igual que ocurrió con otros proyectos impulsados por el Gobierno nacional, la derogación podría encontrar dificultades para avanzar en el Congreso.
"Es una modificación que nadie pidió", sostuvo Frías, quien consideró que la iniciativa responde más a una lógica de desregulación económica que a un reclamo del propio sector editorial.
Mientras tanto, editoriales, librerías y escritores comenzaron a organizarse para expresar su rechazo y buscar respaldo político ante un debate que promete instalarse en la agenda legislativa durante los próximos meses.
La nota que firmaron editoriales y librerías en defensa del libro
Distintos referentes del sector del libro firmaron una nota en la que sostienen: "La igualdad de competencia, la biodiversidad literaria, la supervivencia de librerías y editoriales y el patrimonio literario regional están en peligro. Ante la propuesta de derogar las leyes 25.542 y 25446, que establecen el régimen de precio único del libro y la exención de IVA a toda la cadena de producción del libro, las personas que firmamos este documento, responsables, directoras, gerentes y/o propietarias de librerías y editoriales mendocinas, expresamos nuestro repudio a la intención del Gobierno nacional de avanzar en la eliminación de una normativa que fue creada en salvaguarda de la posible deslealtad competitiva en el ámbito de la producción literaria, la publicación y la venta".
Además, afirman que: "La derogación de estas leyes y, en consecuencia, la liberación en el mercado del precio de venta al público (PVP) del libro han demostrado en el mundo que esto favorece sólo a las grandes distribuidoras y editoriales, en muchos casos vinculadas a capitales internacionales, contradiciendo los discursos que nos quieren convencer de que el mercado se autorregula".
En ese sentido ejemplifican: "La experiencia comparada es elocuente y no admite demasiadas dudas: cuando el Reino Unido derogó el Net Book Agreement en la década de 1990, las cadenas de mayor escala financiaron una guerra de precios que no podían sostener las librerías chicas; el país pasó de más de 1.800 librerías a menos de 900, y una vez reducida la competencia, los precios volvieron a subir. Brasil y México, tras la llegada de plataformas de venta masiva sin regulación de precio uniforme, registraron el mismo patrón de concentración y retracción de editoriales independientes y librerías. La promesa de precios más bajos para el lector no se sostuvo en el tiempo; lo que sí se sostuvo fue la pérdida de diversidad editorial y de puntos de venta".
Por último, agregan: "Por todo ello, mediante esta carta abierta hacemos expresa nuestro rechazo a la derogación de las leyes 25.542 y 25446 y realizamos un llamado a diputadas/os y senadoras/es nacionales en representación de Mendoza para que se opongan con su voto a esta propuesta del Gobierno nacional, que atenta directamente contra el patrimonio literario de la provincia y del resto del país y pone en juego puestos de trabajo a lo largo de toda la cadena de producción y venta del libro".
La nota está firmada por Arenas, Cristian – Librería Ludditas / Baldo, Viviana – Letras Proyecto Editorial / Carrasco, Melissa – Fractura Ediciones / Caruso, Claudia Susana – Mendieta Libros / Chávez, José Sebastián – Mendieta Libros / Córdoba, Gonzalo – Editorial Grito Manso / Del Pópolo, Juliana – Venado Real / Flores Ruminot, Sandra – Payana / Frias, Alejandro – LEO Libros / García Santos, María del Pilar – García Santos Libros / Guzzante, Mariana – Edifyl / Iessi Salomone, Pablo – Librería Red Ribbon / Jiménez, Amelie – Librería Pendragón / Latino, Eduardo – Editorial Otros Mundos / Maimone, Jaquelina María – Antü Espacio de Lectura / Malamud, María Luz – Pez Menta Ediciones / Mizsei, Iván – Libros Iván Mizsei / Niemetz, José – Librería Había una Vez / Piccolo, Javier – Ediunc / Schillagi, Hernán – Libros de Piedra Infinita / Slosse, Mariela – Bambalí Ediciones / Toledo, Fernando G. - Libros de Piedra Infinita / Tovar, Gerardo – Qellqasqa Editorial / Valera, María Ofelia – Centro Internacional del Libro