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Ni el Indio Solari pudo servir para encontrar la paz entre Máximo Kirchner y Axel Kicillof

Los dos referentes más importantes del kirchnerismo tuvieron una ventana de oportunidad para empezar a reconstruir una relación rota. Parece que no alcanza. La desconfianza preexistente cubre todo entre Kicillof y Kirchner.


Máximo Kirchner y Axel Kicillof volvieron a hablar. El líder de La Cámpora lo hizo como representante de la familia del difunto, en este caso, el Indio Solari, y el gobernador en carácter de organizador integral de uno de los velorios más impactantes de los últimos tiempos, comparable, en algunos pocos aspectos, con el de Diego Maradona. Máximo Kirchner

En esta instancia, Máximo Kirchner volvió a representar a la parte que genera la movilización, el Indio, de la misma manera que lo hace políticamente hablando cuando dice ser la voz de su madre, Cristina Fernández de Kirchner. En este segundo caso, no acepta a Kicillof como el heredero, sino que solo pretende que sea “el instrumento”, como hace siete años quiso que lo hiciera Alberto Fernández.

Por eso, más allá de la ilusión que causó en el mundo peronista kirchnerista renovador el diálogo que mantuvieron los dos “hijos políticos” de la ex presidenta, es muy poco factible que pueda superar la instancia “protocolar del armado de un velorio”.

La grieta que los separa no se cerró ni está cerca de hacerlo. Uno cree que es su tiempo y a su manera, porque vio el proceso de Alberto Fernández, y el otro no puede permitir que le pase “lo mismo que pasó con Alberto Fernández”. Ambos sectores dicen lo mismo, pero en sentido opuesto.

Comparaciones entre funerales

Un memorioso que estuvo en la Casa Rosada la tarde del 26 de Noviembre de 2020, recuerda algunos puntos que difieren en una comparación lineal entre la movilización popular de Maradona y la que despidió al Indio Solari. “Primero, aquello fue en pandemia. Segundo, estaba la familia Maradona, sus ex y no fue nada parecido a interactuar con una sola persona. Y tercero, fue el horario. Claudia, Dalma y Yanina quisieron que fuera hasta una hora determinada y en el caso del Indio, hubo un viernes y un sábado movilizándose por Plaza de Mayo y el Obelisco y, el domingo, un velatorio formal de todo un día”.

Al margen de otras comparaciones, como que con Maradona “todos querían estar, desde el presidente de la FIFA hasta jugadores de todo el mundo y jefes de Estado, acá fueron solo los fans”.

Mientras terminaban las últimas filas de admiradores y agradecidos en Villa Domínico, en La Plata empezaba incendiarse la legislatura. Súbitamente, dicen, los siempre anuentes acompañantes del oficialismo provincial, conocidos como los “liberales blue” tuvieron un rapto de independencia y decidieron apoyar la comisión especial para saber qué pasa con el IOMA bonaerense.

Ese proyecto, nacido por la necesidad de aparecer “opositores” de radicales, PRO y libertarios, parecía destinado al fracaso porque el peronismo no iba a acompañar la pretensión de investigar qué pasa en el Instituto Médico Asistencial que afecta directamente a todos los trabajadores municipales y provinciales. Pero cuando los cinco legisladores “blues” se sumaron a la requisitoria, todo cambió.

Directamente, el peronismo kirchnerista renovador desactivó esa y la siguiente sesión en la que se debía aprobar un cambio de régimen para la utilización del dinero que autoriza la legislatura a brindar a los municipios. Los intendentes quieren que ese 30% del Fondo de Inversión Municipal sea de libre disposición, o sea, que sirva para pagar sueldos. ¿Esa oposición que se juntó por el IOMA, podrá volver a juntarse? Difícil.

Desafíos de gestión en la Provincia

El tema es que Kicillof no termina de decidirse sobre qué hacer con sus socios. Loteada como está la administración, parece que nada funciona en Provincia. IPS no genera nuevos jubilados a pesar de que los expedientes se apilan buscando un dictamen final. IOMA parece quebrada y cada prestador decide qué hacer en ese mismo instante. Y el resto de las prestaciones esenciales, como Catastro, trabaja a reglamento.

A pesar de este cúmulo de problemas irresueltos, hay algo que le sirve a lo que todavía se conoce como Fuerza Patria a tener encendida la esperanza de volver a ser poder. En las últimas movilizaciones masivas, por velorio, recordaciones o protestas como la de la UBA, los presentes tenían identificado como el malo, el perverso, el hombre a derrotar, a Javier Milei. Lo mismo pasó en los dos estadios River Plate que llenó Lali Espósito, quien cerró sus shows con el bis de Fanático.

¿Alcanza con un sector movilizado? ¿Se pueden extrapolar los públicos provenientes de diferentes manifestaciones populares? Siempre hay un común denominador, negativo, que es Milei. ¿Representan solo a una minoría intensa? Quizás el gobierno necesite la reedición de una plaza del Sí de Carlos Menem. Nuevos Bernardos Neustadts sobran.

¿Podrán convivir en una sola convocatoria los seguidores de Las Fuerzas del Cielo con los territoriales de Karina Milei? Los episodios de la noche de la victoria en CABA en 2025, en la que Santiago Caputo se fue antes con su comitiva encabezada por el Gordo Dan, el cruce entre Sebastián Pareja y Traductor X en Rosario o la última trifulca en Mar del Plata en el marco de la Derecha Fest dejan en claro que es difícil, por no decir imposible, prever un acto en común.

Escándalos en el ámbito libertario

Un claro ejemplo es lo que está pasando con el relator Daniel Mollo, en General San Martín. Un día definieron reemplazarlo de la coordinación y, al día siguiente, lo ratificaron. Dicen que el actual concejal libertario amenazó con filtrar algunos audios. Este tipo de escándalos son clásicos a lo largo y ancho del conurbano. El otro extremo de otro “famoso” es el de Leila Gianni, en La Matanza, peleada con la mayoría de sus aliados territoriales.

“Antes Sebastián (Pareja) los atendía a todos y resolvía personalmente cada localidad. Eso ya no puede hacerse. Pero son como nenes, necesitan la palabra del padre”, relata alguien que conoce muy bien todo el proceso y que, además, sabe cuánto defiende el armador bonaerense a todos los suyos. “Fíjate que a pesar de que los amarillos nos mandan candidatos todos los días, fíjate cómo terminan”, sentencia alguien que se ríe porque “este es el club donde los socios no pueden usar nada y el jefe tiene una memoria especial. Sólo se acuerda de los pecados”.