Ricardo Quintela busca una tregua en el peronismo y cita al mismo acto a Axel Kicillof y Máximo Kirchner
El gobernador de La Rioja convocó al diputado y al gobernador bonaerense, en el marco de una interna irrespirable en el PJ. A su vez, hay otra actividad similar el domingo.
Axel Kicillof y Máximo Kirchner
Mientras la interna del peronismo sigue atravesada por un clima irreconciliable, algunos dirigentes comenzaron a impulsar gestos para bajar el nivel de confrontación y creer que es posible evitar la ruptura total. En ese contexto, la intendenta de Moreno, Mariel Fernández, convocó tanto a Axel Kicillof como a Máximo Kirchner al acto que encabezará el próximo domingo por el 74° aniversario de la muerte de Eva Perón.
Hasta el momento, ninguno de los dos confirmó su asistencia. La relación empeoró en el último tiempo y parece difícil imaginar un reencuentro tan rápido.
En la misma línea se mueve el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, quien prepara para el 1° de agosto un acto en Punta de los Llanos para recordar los 50 años del asesinato de monseñor Enrique Angelelli. Con esa convocatoria también busca convertirse en un ámbito de distensión para los distintos sectores del justicialismo.
Como parte de esa estrategia, Quintela invitó a Máximo Kirchner, profundizando el acercamiento que viene construyendo con el kirchnerismo. En los últimos meses visitó a Cristina Kirchner en San José 1111 y recibió en La Rioja al senador Eduardo "Wado" de Pedro.
En el partido consideran que el segundo semestre será determinante para intentar alcanzar algún acuerdo electoral, ya sea mediante las PASO, una elección interna o un consenso político, en un contexto en el que la cohesión del espacio atraviesa uno de sus momentos más delicados.
La disputa entre el kirchnerismo y el sector que responde a Kicillof genera inquietud entre los dirigentes del interior, que observan con preocupación el impacto nacional del conflicto. Muchos creen que, si no se logra ordenar primero la situación en la provincia de Buenos Aires, resultará muy difícil construir una estrategia competitiva para las próximas elecciones, cualquiera sea el mecanismo elegido para definir candidaturas.
Ni el Mundial sirvió como tregua y se sintió fuertemente en la legislatura bonaerense. La primera sesión ordinaria del Senado, realizada el 24 de junio tras casi seis meses sin actividad, estuvo marcada por un duro intercambio entre la vicegobernadora Verónica Magario y el senador Sergio Berni. El exministro de Seguridad cuestionó el funcionamiento de la Cámara, reclamó mayor autonomía del Poder Legislativo y lanzó críticas hacia la conducción política del oficialismo, mientras Magario respondió defendiendo la organización del cuerpo y rechazó los cuestionamientos.
Las diferencias también afloraron durante las negociaciones para habilitar distintas sesiones. Legisladores identificados con el gobernador reclamaron acelerar el tratamiento de proyectos enviados por el Ejecutivo, mientras que el sector referenciado en La Cámpora y el cristinismo condicionó el avance parlamentario al desarrollo de las negociaciones políticas y electorales.
En la Cámara de Diputados provincial la tensión también se hizo visible. El debate por la conformación del calendario parlamentario y el tratamiento de iniciativas impulsadas por el Ejecutivo provincial estuvo atravesado por las diferencias entre los distintos sectores de Unión por la Patria. Aunque los cruces no alcanzaron la intensidad registrada en el Senado, sí quedaron expuestas las dificultades para coordinar una estrategia común en medio de la disputa por el liderazgo del peronismo bonaerense.

