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A pesar de su prisión e inhabilitación, Cristina Fernández de Kirchner sigue conduciendo al peronismo por un elemento clave

Inhabilitada, presa y sin chances de ser candidata, CFK sigue condicionando al peronismo, que aún no encontró un sucesor y espera su definición para enfrentar a Javier Milei. Mientras tanto, Kicillof todavía no da el paso que sus aliados reclaman.

CFK, desde San José 1111, conduce. No deja duda de lo que quiere y significa. 

CFK, desde San José 1111, conduce. No deja duda de lo que quiere y significa. 

El funcionario vocero de Axel Kicillof, su ministro de Gobierno, Carlos “Carli” Bianco, dijo que el que pretende dividir a la oposición peronista kirchnerista renovadora está trabajando para la derrota de ese sector. Lo dijo luego que se conocieran las declaraciones de Máximo Kirchner, en las que había vuelto a reclamar por la liberación de su madre y de la opinión de Facundo Tignanelli, quien comparó al gobernador con Augusto T. Vandor, aquel dirigente metalúrgico asesinado tras intentar armar el peronismo sin Perón.

Los salieris de Kirchner están participando de un verdadero acertijo, similar al que trata de delimitar qué apareció primero, si el huevo o la gallina. En este caso, es clarísimo que Cristina no podrá ser candidata ni tampoco liberada. Axel Kicillof es su heredero, se quedó con la mayor parte de los votos pero necesita de la expresidenta para desarrollar tranquilo su estrategia por la Presidencia de la Nación.

“Es con Cristina. Nada sin ella”, reclaman desde la domiciliaria de San José 1111. Ese proyecto no se negocia ante una persona que para los ojos del kirchnerismo ya dio varias muestras de querer ser otra cosa, menos cristinista. “Le dijo que no cuando ella le pidió ser candidato a presidente, en 2023. Quizás hoy hubiéramos tenido todo, no solo la Provincia”, razona un camporista que antes de hablar, aunque sea en off, mide cada concepto.

Axel Kicillof, como queda demostrado en cada instancia, tanto en lo electoral como en lo administrativo, no es un peronista clásico. En varios aspectos tiene mucho más de kirchnerista cristinista que de cualquier otro polo ya que su manual Kapeluz fue el que aprendió al lado de quien lo puso como ministro de Economía y, luego, Gobernador bonaerense.

Sin embargo, aún no cortó la relación de respeto y consideración para con Ella. Quizás por eso le cueste tanto salir a la conquista del resto del peronismo que fue a buscarlo para salir del yugo cristinista. Los intendentes que armaron el Movimiento Derecho al Futuro hoy dudan de sus dotes de conductor. “Axel está siendo muy egoísta con el interior provincial… Si le da el número, nos entrega a todos”, dijo uno de los más axelistas del 2025. “Nos van a dividir todo, y no sé si las PASO, en el caso que haya, vayan a resolver la interna. Él tiene que decidir ya quién es su candidato y salir a caminar, no puede tener cinco, que al final, no son ninguno”, agregó.

El ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco. Foto: Provincia Buenos Aires
El ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco. Foto: Provincia Buenos Aires

En el otro sector, Cristina es indiscutida. Es Perón o San Martín. No hay nadie más importante que ella. Ella conduce y ejerce el poder. No hay discusiones asamblearias como las que intentó cortar hace un año Jorge Ferraressi, uno de los tantos ya lanzados como candidatos a gobernador.

La posibilidad de que las discusiones por los cargos se den en el marco de una primaria abierta cada vez queda más lejos. Desde San José 1111 empiezan a expulsar a Kicillof del movimiento nacional para dejarlo como un exponente del wokismo y el capital financiero. Una exageración, pero cuando todo el mundo empieza a creer ese dogma después es difícil decir que no lo sienten.

Quien aún permanece en la clandestinidad es Sergio Massa. Interiormente creía que el gobierno de Milei iba a darle, hace tiempo, la excusa para decir “yo tenía razón” cuando predijo que todo iba a aumentar y que él no tenía idea de lo que es el manejo del Estado nacional. La relación con la opinión pública, todavía, no la recompuso pero sí es parte central del esquema de consulta de Máximo y Cristina Kirchner.

Desde su entorno también dicen que la relación con Kicillof es “muy buena”, aunque en la Gobernación no dicen lo mismo. Si bien no desconfían de Massa tanto como de Kirchner, al final del día siempre lo ven en el mismo camino al que va la expresidenta y le bajan el precio a su poder de intermediación. Los polos también dividen Fuerza Patria y el líder del Frente Renovador queda en una tercera vía muy parecida a la ancha avenida del medio en esa pelea entre La Plata y Parque Lezama.

¿Massa puede terminar siendo el candidato del cristicamporismo? Le preguntó MDZ a un funcionario legislativo vinculado con Tignanelli. “Puede ser, pero con Cristina nunca se sabe. Siempre te sorprende, desde Amado hasta Alberto y terminando con el propio Sergio… A Scioli lo tuvo que aceptar”, se resignó. “Yo creo que para esta nos tiene a todos preparados una sorpresa, porque como toda buena conductora, guarda la Información, Conduce y Sorprende”.