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Mercosur–UE: Europa blinda a su agro mientras Argentina acelera el acuerdo

Mientras el Gobierno avanza en Diputados para ratificar el acuerdo con la UE, el Parlamento Europeo aprobó salvaguardias para proteger a su sector agrario.

El Gobierno acelera la aprobación del acuerdo entre el Mercosur y la UE.

El Gobierno acelera la aprobación del acuerdo entre el Mercosur y la UE.

Luis ROBAYO / AFP via Getty Images

Mientras el Gobierno argentino acelera en el Congreso la ratificación del acuerdo comercial entre el Mercosur y la UE, Bruselas blinda a su sector agrario con un sistema de salvaguardias que le permitirá frenar importaciones sudamericanas ante el menor indicio de daño económico.

El oficialismo dejó listo el camino legislativo para emitir dictamen del acuerdo este martes, tras la conformación de las dos comisiones clave que intervendrán en el trámite parlamentario. El plenario conjunto de Relaciones Exteriores y Culto y de Mercosur se reunirá a las 12.30, con vistas a llevar el proyecto al recinto de la Cámara de Diputados el próximo jueves.

La diputada de La Libertad Avanza, Juliana Santillán, fue designada presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto, que encabezará el debate, mientras que la comisión de Mercosur quedará bajo la conducción del bullrichista Damián Arabia. Desde el oficialismo destacaron la velocidad del cronograma como una señal política hacia los socios europeos.

“El tratamiento del acuerdo Mercosur–Unión Europea en estas sesiones extraordinarias es un hecho de enorme trascendencia”, sostuvo Santillán tras asumir el cargo. En esa línea, remarcó que el tratado “no es solo un acuerdo comercial, sino una señal concreta de que la Argentina quiere ser un socio confiable, ampliar mercados y atraer inversiones”.

Qué estipula el acuerdo y por qué es estratégico

El proyecto enviado por el Ejecutivo al Congreso supera las 5.000 páginas y busca ratificar el entendimiento firmado el 17 de enero en Asunción, durante la presidencia pro tempore de Paraguay del Mercosur. El texto prevé la eliminación de aranceles para más del 90% de las exportaciones del bloque sudamericano y una reducción significativa de las barreras de acceso para bienes industriales y tecnológicos europeos.

En la firma participaron el presidente Javier Milei y sus pares de Paraguay y Uruguay, mientras que el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, se ausentó, una señal de las tensiones internas que aún atraviesan al Mercosur en torno al acuerdo.

Europa protege a su sector agrario

Sin embargo, del otro lado del Atlántico, el clima es mucho menos aperturista. Este martes, el Parlamento Europeo aprobó un paquete de cláusulas de salvaguardia destinadas a proteger al sector agrario europeo frente a eventuales impactos negativos del acuerdo con el Mercosur. La votación fue contundente: 483 votos a favor, 102 en contra y 67 abstenciones.

El mecanismo habilita a la Comisión Europea a intervenir de manera acelerada si se detecta un aumento de más del 5% en las importaciones de productos agrícolas sensibles provenientes de Argentina, Brasil, Uruguay o Paraguay, o si los precios internos caen por encima de ese mismo umbral. El plazo de activación sería de apenas 21 días, un endurecimiento respecto de la propuesta original de Bruselas, que fijaba el límite en el 10%.

Las salvaguardias alcanzan a sectores considerados estratégicos y políticamente sensibles en Europa, como la carne vacuna, las aves de corral, el azúcar, el arroz, los huevos y los cítricos. Si una investigación confirma un perjuicio grave para los productores europeos, la Comisión podrá suspender temporalmente las preferencias arancelarias concedidas al Mercosur.

El eurodiputado conservador español Gabriel Mato, ponente del texto, defendió la medida al señalar que permite “actuar antes de que el daño al mercado sea irreversible” y brinda “estabilidad y previsibilidad” al sector primario europeo. Además, la Comisión se comprometió a presentar informes semestrales sobre el impacto de las importaciones y a reforzar la convergencia de estándares en bienestar animal, uso de pesticidas, seguridad alimentaria y condiciones laborales.

Mientras el Gobierno apura la ratificación interna para enviar una señal de apertura y previsibilidad, la Unión Europea avanza en un esquema preventivo que le garantiza márgenes de protección antes incluso de que el acuerdo entre en vigencia.