Mendoza y su nueva preocupación: economía en crecimiento, pero menos recursos
El escenario económico provincial se presenta "desafiante", con recaudación a la baja a pesar que la actividad económica muestra señales de recuperación. Aseguran que habrá que "acostumbrarse" a esta nueva realidad.
El gobernador Alfredo Cornejo y el ministro de Hacienda, Víctor Fayad.
El país y las provincias atraviesan un paradigma económico complejo y a la vez desafiante, con una economía que si bien está en crecimiento, no genera más recursos para el Estado y a su vez plantea interrogantes en términos de generación de empleo en toda la Argentina.
Mendoza no es ajena a esta situación y si bien los indicadores económicos muestran señales de recuperación, la situación fiscal todavía refleja un escenario complejo para la provincia. Los datos del primer semestre de la recaudación local fueron contundentes, con una caída del 2,2% en el total de los ingresos de Mendoza (tanto de la coparticipación federal de impuestos, como los tributos locales).

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Aprender a gestionar con menos recursos
"El sector público deberá aprender a lidiar con un nivel de ingresos menores a los que estábamos acostumbrados a recibir". Esa hipótesis es la que ensaya y observa el Poder Ejecutivo de Mendoza en base a cómo viene siendo el devenir económico a nivel local y nacional.
En Casa de Gobierno advierten que existe un "desacople" entre la evolución de la actividad económica y la recaudación, una realidad que también se observa a nivel nacional y que obliga a replantear las expectativas de financiamiento del Estado. La explicación parte de una diferenciación entre la economía real y las cuentas públicas. Aunque ambas variables suelen estar vinculadas, el impacto del crecimiento sobre la recaudación no es inmediato y, en determinados contextos, incluso pueden mostrar comportamientos opuestos, como ha ocurrido este año en particular.
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Esta definición puede notarse a través de los datos del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), con ganadores muy ganadores, y perdedores muy perdedores.
En el bando de los ganadores se encuentran sectores como la agricultura, la energía (petróleo y gas) y la minería; mientras que donde se ha perdido terreno es en el sector del comercio, la industria y la construcción.
Ahora bien, en el Gobierno de Alfredo Cornejo explican que estos sectores que muestran buenos indicadores poseen una menor carga tributaria y generación de recursos de forma indirecta que otras ramas de la economía, como la industria manufacturera o el comercio -que han mostrado un retroceso-, donde el valor agregado y el consumo generan una mayor recaudación a través del IVA y otros tributos.
En Mendoza, la provincia registra un mejor desempeño en actividades como el agro y parte de la industria exportadora (que no paga Ingresos Brutos a la provincia), pero el comercio continúa atravesando una fuerte retracción.
"La producción agropecuaria no tributa Ingresos Brutos y las exportaciones también quedan fuera del principal impuesto provincial, por lo que un mayor nivel de actividad no necesariamente se traduce en mayores recursos para el Estado", comentan.
El problema del comercio y el impacto en la recaudación de Mendoza
Uno de los sectores que más preocupa en Mendzoa es el comercio, históricamente uno de los mayores generadores de empleo y recaudación a través de tributos locales. Desde el Poder Ejecutivo identifican dos causas principales. La primera es "estructural" y responde a un cambio en los hábitos de consumo, con un crecimiento del e-commerce (comercio electrónico) "que acorta las cadenas de comercialización tradicionales" y donde se ve un avance -de manera positiva- de las actividades vinculadas a la logística y el transporte; en desmedro del retail (venta directa y minorista).
La segunda causa podría ser denominada coyuntural, pero igual de preocupante, y es el elevado nivel de endeudamiento de las familias (alrededor de un 15% en mora) que limita el consumo, especialmente de bienes durables y gastos considerados prescindibles (compra de electrodomésticos, entre otros). En el Gobierno siguen de cerca los datos que tienen los principales bancos de Mendoza y la situación de las familias, muchas de las cuales ingresan en refinanciaciones costosas y restricciones en sus compras.
La expectativa oficial es que esa situación pueda comenzar a normalizarse a medida que disminuya la mora y mejore el ingreso disponible de los hogares.
No obstante, indicaron que será importante una mejora en la evolución del salario real, que se está viendo también amenazado por peso que tienen los gastos fijos sobre el presupuesto familiar y la progresiva quita de subsidios que están aplicando la Nación y Provincia a las tarifas de gas, luz, combustibles y transporte, cuyos valores estuvieron subsidiados durante varios años.
"Una vez que se 'estabilicen' los valores de las tarifas y crezca el salario real, podrá verse una recuperación del consumo. El proceso no es de corto plazo", advirtieron.
En ese contexto, como se expresó en el comienzo de la nota, en el Gobierno aseguran que el devenir económico nacional, la evolución de los diferentes sectores económicos y los propios desafíos que presentan las actividades, invitan a pensar que una mejora de la macroeconomía no desembocará naturalmente en una mejora sustancial de los recursos provinciales, que se tiene que adaptar a márgenes más estrechos de recursos.


