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Marcha por la reforma laboral: manifestantes y sindicalistas apuntaron contra la cúpula de la CGT

En la marcha en contra de la reforma laboral, los manifestantes ligados a sindicatos expresaron su rechazo no solo al Gobierno, sino también a la CGT.

Sindicalistas y manifestantes no escondieron su rechazo ante la decisión de la CGT, tildada como un paro dominguero y tardio.

Sindicalistas y manifestantes no escondieron su rechazo ante la decisión de la CGT, tildada como un "paro dominguero" y tardio.

Juan Mateo Aberastain/MDZ

Con la nueva movilización en contra de la reforma laboral que impulsa el Gobierno, miles de personas se acercaron a la puerta del Congreso este jueves. Allí, la gran mayoría de manifestantes, muchos ligados a organizaciones sindicales, no escondieron su disgusto con la negativa de la Confederación General del Trabajo (CGT) por no convocar una movilización junto al paro general.

La jornada de este jueves se vio marcada por el paro general dictado desde la cúpula de la CGT. Sin embargo, estos dirigentes fueron ampliamente criticados por gran parte de las personas que marcharon frente al Congreso de la Nación.

Las críticas a la cúpula sindical de la CGT

Mientras horas antes el cosecretario de la CGT, Jorge Sola, calificó la medida como un éxito rotundo con un acatamiento superior al 90% en todo el país, algunos manifestantes tildaron la decisión como un "paro dominguero" y tardío, criticando la falta de una convocatoria oficial a movilizar para presionar de forma efectiva a los representantes en el Congreso.

Esta idea fue compartida por miembros de varios sindicatos, algunos ligados a la Confederación como la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y la Federación Aceitera (FTCIODyARA). Además de estos, líderes provinciales de otros entes como la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), tampoco escondieron su desacuerdo.

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Es más, las críticas a la dirección de este ente llegaron a catalogarla como una "burocracia traidora" o lisa y llanamente "oficialista". Finalmente, manifestantes exigieron que estos altos puestos sindicales "no estén en manos de empresarios que son los que están atornillados en esos sillones".

Entre los detractores se encontraba Rubén "Pollo" Sobrero, secretario general de la Unión Ferroviaria Seccional Oeste, quien confesó a MDZ que, a su entender se debería aplicar un paro aún mayor al aplicado esta jornada:

"La semana que viene, cuando vaya al Senado, nos va a encontrar de vuelta acá. Y esa vez tiene que irse con un paro de 36 horas", sostuvo asumiendo que la Cámara Baja dará su visto bueno a la reforma.

Por otro lado, la secretaria general de la Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT) y líder de las movilizaciones vinculadas con el Hospital Garrahan, Norma Lezana, también apuntó al máximo ente sindical argentino, exigiendo que "den el paso que necesitamos".

Sobre este "paso" profundizó: "Nos tenemos que preparar para una gran huelga general con movilización, en donde la CGT, la CTA, todos los frentes sindicales estemos acá presentes".

Pero por el momento diferenció a la CGT de otros sindicatos presentes en la marcha: "Por suerte hay sectores como aceiteros, el Frente Sindical y la CTA que saben que con este gobierno no se puede negociar".

También se apuntó contra el peronismo

"Hay que ser muy miserable para que gente que entró a la Cámara de Diputados por el peronismo, que a cambio de un asfalto, te vote una ley contra los trabajadores", apuntó Sobrero a MDZ.

Otros manifestantes, ligados a facciones políticas de izquierda, también manifestaron su rechazo al posicionamiento de ciertos legisladores que se mostraron a favor de la reforma laboral del oficialismo.

"Hay muchos que se llenan la boca hablando en defensa de los derechos de los trabajadores, pero después vienen y levantan la mano, dan quórum para que haya sesión".

Sobre la situación de FATE

La crisis industrial también se hizo presente en la jornada a través del reclamo por la situación de la fábrica de neumáticos FATE.

La planta, con 80 años de existencia, enfrenta hoy un posible cierre que dejaría a casi mil empleados sin trabajo. Desde los sectores movilizados se denunció que esta situación no es un hecho aislado, sino parte de una lógica patronal en un contexto donde "cierra una PyME cada 50 minutos".

Fate anunció su cierre definitivo
Fate anunció su cierre definitivo.

Fate anunció su cierre definitivo.

Ante esto, los manifestantes exigieron la apertura de los libros contables de la empresa, argumentando que ha tenido ganancias millonarias durante décadas y no puede ahora simplemente "cerrar la persiana".

Entre los distintos planteamientos de los manifestantes, llegaron a plantear la llamativa idea de que el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, avance con la "provincialización" de la planta para que sea puesta a producir bajo control de sus trabajadores.

"Ahí no se pierde ningún puesto de trabajo", sostuvieron los referentes, quienes aseguraron que continuarán rodeando la fábrica de solidaridad junto a distintos sindicatos.