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La tobillera de Cristina Kirchner registró solo tres salidas a su terraza

El organismo encargado del monitoreo electrónico explicó al TOF 2 que el GPS de su dispositivo no puede precisar si la expresidenta está en su departamento, un pasillo o una escalera.


La Dirección de Asistencia de Personas bajo Vigilancia Electrónica (DAPVE) informó al Tribunal Oral Federal N.º 2 que Cristina Fernández de Kirchner realizó tres salidas a la terraza del edificio donde cumple arresto domiciliario en la causa "Vialidad", y que no existen otros egresos registrados con ese destino desde septiembre del año pasado.

El informe, recibido por el tribunal y al que tuvo acceso MDZ precisó que los movimientos ocurrieron el 9, 10 y 30 de marzo de 2026. El primero se extendió durante 32 minutos: la salida fue registrada a las 18.29 y el regreso a las 19.01. El segundo duró 18 minutos, entre las 17.26 y las 17.44. El tercero fue de apenas 10 minutos, entre las 18.04 y las 18.14.

La DAPVE fue categórica al responder uno de los puntos centrales de la consulta judicial: “No se registraron otros egresos de la unidad funcional con ese destino”. Es decir, según los registros del sistema de vigilancia electrónica, esas tres ocasiones son las únicas salidas a la terraza que pudieron ser identificadas durante el período analizado.

Cómo funciona la tobillera de Cristina Kirchner

El organismo también explicó cómo funciona la tecnología utilizada para controlar el cumplimiento de la prisión domiciliaria. Fernández de Kirchner lleva colocada una tobillera electrónica que se comunica mediante radiofrecuencia con una unidad fija instalada en su domicilio. Ese mecanismo establece una denominada “cerca virtual” y genera automáticamente una alerta cuando la persona monitoreada abandona el rango establecido para la vivienda.

El sistema se complementa con un dispositivo GPS vinculado a la tobillera. Ese dispositivo permite conocer la ubicación geográfica durante los desplazamientos, aunque con el margen de precisión propio de esa tecnología.

La aclaración resulta relevante porque el GPS no permite establecer con exactitud en qué lugar de un edificio se encuentra la persona. Puede indicar una ubicación correspondiente al inmueble o sus inmediaciones, pero no distingue si quien porta el dispositivo está dentro de su departamento, en la terraza, en un pasillo, en una escalera o en otro piso.

Según la explicación oficial, cuando la persona abandona el rango establecido para el domicilio, la unidad fija registra un evento o alerta de salida. Si además se desplaza fuera del edificio, el GPS puede aportar información sobre su localización geográfica, pero no permite reconstruir con precisión sus movimientos dentro del inmueble.

El informe fue elaborado a pedido del magistrado Rodrigo Giménez Uriburu del Tribunal Oral Federal n.º 2, que tiene a su cargo la ejecución de la pena que cumple la expresidenta. La documentación también incluye una certificación solicitada al Juzgado Federal n.º 12. De acuerdo con la DAPVE, del análisis de esas constancias “no se advierte ningún elemento de interés para la tramitación del legajo de ejecución penal”.