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La reacción del Congreso al DNU de la SIDE: rechazo del kirchnerismo y Unidos y el PRO a la espera de la letra chica

El kirchnerismo fue el primer espacio en rechazar la medida, pero rápidamente le siguió el interbloque Unidos, que llamó a llenar las vacantes de la Bicameral de Inteligencia y rechazar el DNU. El PRO manifestó un tibio apoyo a la medida y llamó a esperar por la letra chica.

El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez.

El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez.

Noticias Argentinas

En plena sobremesa de Año Nuevo, el Gobierno dejó trascender que modificaría vía DNU la Ley de Inteligencia Nacional, reformando nuevamente la estructura y las competencias de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE). La medida se efectivizó este viernes y el Congreso manifestó reacciones diversas: el kirchnerismo y el interbloque Unidos rechazó de plano la medida y llamó a derribar el decreto, mientras que el PRO evitó pronunciarse y aseguró que esperará hasta la publicación de la letra chica para tomar posición al respecto.

El contundente rechazo de Unión por la Patria

Desde la bancada de Unión por la Patria, quien tomó la palabra para cuestionar la medida del ejecutivo fue el exinterventor de la exAgencia Federal de Inteligencia -y actual diputado nacional- Agustín Rossi, que tildó el decreto de "gravísimo" y aseguró que "nada bueno sale de ahí para los ciudadanos argentinos".

A través de un posteo en sus redes, el 'Chivo' planteó que el Decreto 941/25 "transforma a los agentes de inteligencia en 'policía secreta'" al habilitarlos a aprehender personas sin orden judicial y advirtió que esa medida convierte a la SIDE en una "fuerza parapolicial".

También cuestionó cómo todas las actividades que se realicen en el ámbito de la inteligencia nacional pasarán a revistir "carácter encubierto", el permiso para que la SIDE disponga de personal militar y de fuerzas de seguridad para cumplir tareas de inteligencia y la supuesta "ruptura de los equilibrios en el sistema de inteligencia".

Agustín Rossi
Agustín Rossi rechazó el DNU de Inteligencia del Gobierno de Javier Milei.

Agustín Rossi rechazó el DNU de Inteligencia del Gobierno de Javier Milei.

"Todo el control presupuestario del SIN y órganos afines pasa a ser controlado por la SIDE, intervenido la autonomía de otras áreas. Por ejemplo: el director de inteligencia del Ejercito va a tener mayor dependencia del jefe de la SIDE que del jefe del Ejercito", planteó Rossi. En ese sentido, el exjefe de Gabinete de Alberto Fernández también discutió la eliminación de la Dirección de Inteligencia Militar, cuyas funciones son absorbidas por el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas. "Cuando hablamos de la militarización de la defensa, nos referíamos a este tipo de cosas", advirtió el santafesion.

Con esos argumentos, el dirigente peronista remarcó que el DNU "fortalece la idea de una Estado represor, oscuro, con ausencia de derechos y garantías para la ciudadanía argentina" y llamó al Congreso a rechazarlo. "Exigimos que las modificaciones de la ley de inteligencia se hagan mediante una ley", finalizó.

El interbloque Unidos también plantó bandera

A través de un duro comunicado, las bancadas de Provincias Unidas, la Coalición Cívica y Encuentro Federal también expresaron su rechazo al Decreto de Milei y exigieron restablecer el control parlamentario sobre el sistema de inteligencia.

"No existe necesidad ni urgencia que justifique abordar un tema tan sensible por fuera del Congreso. Menos aún cuando continúan incompletas las comisiones bicamerales que deben controlar a los servicios de inteligencia y al propio uso de los DNU", planteó el interbloque opositor, en alusión a las sillas vacantes que quedaron en ambas comisiones tras el recambio legislativo. En el caso de la comisión de Inteligencia, esta perdió a su presidente, el radical Martín Lousteau, que finalizó su mandato como senador y asumió como diputado.

En ese marco, Unidos enfatizó llamar a lo inmediato a cubrir los lugares vacíos para así "restablecer el sistema de controles que exige la Constitución".

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El bloque de Provincias Unidas fue uno de los que se manifestó contra el DNU de Inteligencia del Gobierno.

El bloque de Provincias Unidas fue uno de los que se manifestó contra el DNU de Inteligencia del Gobierno.

En paralelo, el bloque presidido por Gisela Scaglia afirmó que "el decreto introduce modificaciones de enorme impacto", entre las cuales también incluyó la declaración que todas las actividades de inteligencia pasan a tener "carácter encubierto" y aseguró que esto "amplía la opacidad en un ámbito que la ley original diseñó para estar bajo límites estrictos y control parlamentario".

Al igual que Unión por la Patria, Unidos también criticó la aplicación de la "lógica de la contrainteligencia" a todo el Sector Público Nacional, "una medida que abre la puerta a prácticas de vigilancia sobre áreas y trabajadores que nada tienen que ver con tareas sensibles". Además, también cuestionó la transformación de los servicios de inteligencia en "una policía secreta", al entregarle a los agentes de la SIDE "una facultad propia de las fuerzas de seguridad que contradice el consenso democrático construido desde el retorno de la democracia".

"El DNU avanza sobre ese consenso sin debate público, sin especialistas, sin organizaciones de la sociedad civil y sin escuchar la voz de las provincias. Exigimos que el Congreso trate y rechace de inmediato el decreto en los términos de la Ley 26.122, y exigimos que cualquier reforma al sistema de inteligencia se discuta como corresponde: en el Parlamento, a la vista de la sociedad", sentencia el comunicado.

Tibio apoyo del PRO, que espera la letra chica

Por su parte, la bancada presidida por Cristian Ritondo anunció la conformación de un equipo especializado para analizar el decreto del presidente y llamó a "actuar con responsabilidad institucional" de cara a una temática que consideró central para la seguridad y defensa del país.

Por eso, los amarillos manifestaron que buscarán ser prudentes y aguardar el dictado de los protocolos de aplicación y normativa complementaria, antes de fijar una posición definitiva.

Sin embargo, el socio del Gobierno en las últimas elecciones planteó que la modificación de la ley de inteligencia a través de un DNU "es una herramienta utilizada en el pasado por gobiernos de distintos signos políticos", por lo que le restó peso al mecanismo utilizado por el oficialismo para avanzar en la materia.

Cristian Ritondo
La bancada conducida por Cristian Ritondo aseguró que apoya una modernización de la Ley de Inteligencia, pero pidió esperar a la letra chica para manifestar su opinión.

La bancada conducida por Cristian Ritondo aseguró que apoya una modernización de la Ley de Inteligencia, pero pidió esperar a la letra chica para manifestar su opinión.

Además, plantearon que "los cambios introducidos podrían resultar positivos", como la integración y unificación de bases de datos estatales para contrarrestar décadas de atraso en materia de interoperabilidad de información estratégica para la seguridad nacional.

En ese marco, plantearon que el tratamiento de esos datos "no es discrecional", sino que se encuentra estrictamente limitado y regulado por las leyes de protección de datos personales vigentes, que establecen de forma taxativa sus usos permitidos. Por ello, el PRO no advirtió riesgos legales en la integración de información, "siempre que se aplique dentro del marco normativo existente", aclararon.

Pese al apoyo superficial, el partido insistió en que es imprescindible conocer los protocolos de uso, reglas de empeñamiento y alcances operativos del decreto, tanto para las tareas de contrainteligencia como para las facultades vinculadas a la aprensión de personas, subrayando que "esta última es de carácter restrictivo y excepcional, dado que el agente de inteligencia no puede revelar su identidad ni darse a conocer durante el ejercicio de su función".

Para finalizar, el partido apoyó la necesidad de avanzar hacia una reforma estructural e integral del sistema de inteligencia nacional y reafirmó su compromiso con "una inteligencia moderna, profesional, sometida a la ley, con controles democráticos sólidos y al servicio exclusivo de la seguridad de los argentinos".

"Seguiremos analizando la normativa complementaria y los protocolos que el Poder Ejecutivo dicte en los próximos días, y una vez que contemos con esa información, expresaremos nuestra postura final con la seriedad que el tema exige", concluye el comunicado.

Qué necesita la oposición para rechazar el DNU de Inteligencia

Para rechazar un Decreto de Necesidad y Urgencia, la oposición debe reunir voluntades para rechazar la medida con mayoría simple en ambas cámaras. Si una sola no lo hiciera, este queda vigente.

Esto puede ser difícil, pero no imposible, ya que aún pese al recambio legislativo el oficialismo no tiene la cantidad de bancas propias como para garantizar que no pueda sufrir un revés en el Parlamento. Una muestra de ello fue la reciente caída del Capítulo XI del Presupuesto en la Cámara de Diputados, donde el Gobierno quería imponer la derogación de la Emergencia en Discapacidad y la Ley de Financiamiento Universitario, entre otros puntos.

Sin embargo, esto es poco usual. De hecho, el único antecedente de un rechazo del Parlamento a un DNU ocurrió durante el primer año de gestión de Javier Milei. Como un dato alentador para la oposición, también fue por un tema vinculado a la SIDE.

Se trató del DNU 656/2024, que asignaba cien mil millones de pesos para la Secretaría de Inteligencia -por ese entonces conducida por Sergio Neiffert- en materia de gastos reservados, es decir, fondos que no deben rendir cuentas públicas. En un hecho inédito, la oposición logró derribar el decreto en ambas cámaras y el decreto fue derogado.

Con ese recuerdo todavía tibio, la oposición se propone abroquelarse y repetir la hazaña, aunque el escenario es muy diferente de aquel, con La Libertad Avanza como primera minoría y con relaciones aceitadas con un buen número de gobernadores. Comienza el tira y afloje en el Congreso.