Duro rechazo de la oposición al DNU que reforma el sistema de Inteligencia
La oposición alertó por un retroceso democrático, cuestionó el uso del DNU y pidió que la reforma de inteligencia pase por el Congreso.
La oposición encendió las alertas por el DNU que modifica el sistema de inteligencia.
El anuncio de la reforma en el sistema de inteligencia nacional a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) desató el fuerte rechazo de la oposición. A través de las redes sociales, referentes del peronismo, el radicalismo y otros espacios salieron con los tapones de punta contra el gobierno de Javier Milei.
Las críticas apuntaron al uso del decreto para imponer cambios estructurales sin debate ni control del Congreso, en pleno receso parlamentario. Advirtieron además que el nuevo esquema altera equilibrios sensibles entre inteligencia, Fuerzas Armadas y seguridad interior, y reclamaron que el decreto sea rechazado y cualquier reforma se trate por ley.
Te Podría Interesar
La reacción de la oposición
Uno de los opositores que expuso minuciosamente sus críticas fue el diputado socialista Esteban Paulón, quien denunció en su cuenta de X que el DNU 941/25 modificaría aspectos sustanciales de la ley vigente sin pasar por el Congreso ni por la Comisión Bicameral.
“Mientras sonaban las cañitas voladoras, modifica la Ley de Inteligencia Nacional (25520), generaliza un estado de sospecha y transfiere competencias sensibles a las áreas bajo el control de Karina Milei”, lanzó. Afilado, agregó que “la interna entre Karina y Santiago Caputo es un riesgo para la seguridad nacional y pone en riesgo la autonomía e independencia de la Inteligencia nacional”.
Luego, el diputado publicó “cinco ideas sobre el decreto”, al que calificó como “duro golpe a la democracia”. Según cuestionó, vuelve el “espionaje político”, se le da “carta blanca a la SIDE”, genera “opacidad y secretismo”, deja afuera el Congreso y habilita la vigilancia digital.
En la misma línea, el exdiputado kirchnerista Leopoldo Moreau planteó que el alcance del decreto implicaría, en los hechos, el dictado de una nueva ley de inteligencia, con un corrimiento de las facultades del Congreso y denunció que viola “expresamente” la Constitución Nacional.
“Pasa descaradamente por encima de las facultades del Congreso. Obliga a toda la administración nacional y provincial a transformarse en delatores de la oposición política. Es un claro retroceso democrático”, lanzó.
Ricardo Alfonsín también expresó su preocupación por la medida de Javier Milei. Según sostuvo, es un tema que debería ser debatido y consensuado, en lugar de establecerse a través de un DNU. “Entre gallos y medianoche, Milei modifica la ley de inteligencia”, escribió.
El diputado de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro, puso el foco en lo político: “Si este DNU que modifica la Ley de Inteligencia Nacional lo hubiera firmado el kirchnerismo, estaríamos ante un escándalo institucional de proporciones históricas. Pero como lo firma Milei, los bastantes y advenedizos republicanos intermitentes y de ocasión, ¿mirarán para otro lado? ¿Elegirán callar?”, preguntó.
En esa línea, insistió con la necesidad de discutir el tema en el Congreso, “con debate plural, contralor efectivo y el pleno funcionamiento de los pesos y contrapesos institucionales”.
Alerta por los cambios en defensa e inteligencia militar
Uno de los ejes que generó mayor polémica fue la reorganización del área de Defensa. En ese marco, el exministro Agustín Rossi cuestionó la eliminación de la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar y su reemplazo por una estructura dependiente del Estado Mayor Conjunto, una medida que —según advirtió— dejaría al Ministerio sin capacidad de inteligencia propia.
En la misma línea, el diputado y exministro de Defensa Jorge Taiana sostuvo que el nuevo esquema autonomiza a la inteligencia militar del control civil y concentra poder en la estructura castrense. Además, alertó que se subordina la inteligencia militar al área de Seguridad y se avanza en un modelo que convierte a las Fuerzas Armadas en auxiliares de las fuerzas de seguridad interior. “La consecuencia será un Estado policial que recortará derechos y perseguirá y controlará a opositores”, afirmó.
Frente a este escenario, los dirigentes opositores insistieron con que cualquier modificación a la ley de Inteligencia sea debatida y aprobada por los legisladores. “El Congreso debe rechazar este DNU. Exigimos que las modificaciones de la ley de inteligencia se hagan mediante una ley”, sentenció Rossi.





