La Justicia confirmó el procesamiento del gendarme que hirió gravemente a Pablo Grillo
El máximo tribunal penal rechazó el recurso presentado por la defensa del gendarme Héctor Jesús Guerrero por las lesiones gravísimas al fotógrafo durante una protesta de jubilados en las inmediaciones del Congreso.
El fotógrafo Pablo Grillo al momento de la agresión. Foto: EFE
La Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal, integrada por los magistrados Alejandro Slokar, Guillermo Yacobucci y Ángela Ledesma, declaró inadmisible la queja presentada por la defensa del cabo primero de Gendarmería, Héctor Jesús Guerrero, quien hirió al fotógrafo Pablo Grillo.
Los magistrados señalaron que ya existía una doble conformidad judicial en el caso y que los abogados no lograron demostrar suficientemente la existencia de una cuestión federal que justificara una instancia extraordinaria.
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El procesamiento ratificado por casación por lesiones gravísimas agravadas en abuso de su función como integrante de una fuerza de seguridad, en concurso real con el delito de abuso de armas, también agravado, reiterado en cinco oportunidades, deja al gendarme al borde del juicio oral.
La decisión también consolida la investigación conducida por la jueza María Servini, quien sostuvo que el gendarme disparó su arma lanzagases de manera irregular y en posición casi horizontal durante la concentración frente al Parlamento. Esto abre la puerta para investigar además a los responsables políticos del operativo, tal como lo exigió la querella representada por el Centro de Estudios Legales y Sociales.
¿Cómo fue el momento en el que agredieron a Pablo Grillo?
El episodio tuvo lugar el 12 de marzo del año pasado, en el marco de la marcha en defensa de los jubilados. De acuerdo con la reconstrucción judicial, Guerrero se hallaba junto a un camión hidrante de la Policía Federal en la esquina de Hipólito Yrigoyen y Solís. Allí efectuó varios disparos con una pistola lanzagases de las marcas Federal y Halcón.
A las 17:18, uno de esos proyectiles golpeó directamente en la cabeza a Grillo, quien se encontraba a unos 50 metros de distancia, agachado tomando fotografías. Las pericias balísticas y los registros de video determinaron que el disparo no se realizó en ángulo ascendente de 45 grados, como exigen los protocolos para reducir la peligrosidad del proyectil, sino prácticamente en horizontal, con apenas 1,5 grados de inclinación, lo que transformó el cartucho en un elemento de alta capacidad lesiva.
El impacto provocó al fotógrafo una fractura expuesta de cráneo y graves hematomas cerebrales que obligaron a múltiples intervenciones quirúrgicas, entre ellas una craneoplastía bilateral.
La salud de Pablo Grillo
Recién a comienzos de este año, Grillo recibió el alta médica y pudo volver a su hogar en Lanús. Aunque todavía atraviesa secuelas neurológicas y motoras que requieren tratamiento cotidiano, logró recuperar el habla, la memoria y la capacidad de relacionarse con otros. Este proceso de recuperación le permitió presentarse, hace pocas semanas, como querellante en la causa en su carácter de víctima directa de los delitos investigados.

