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La intimidad de un nuevo fracaso: la noche que la motosierra fue un búmeran en el Senado

El proyecto de propiedad privada obtuvo media sanción en el Senado con 37 votos afirmativos y 33 negativos. La noche que quedará marcada por un nuevo fracaso.


Después de cuatro meses de discusión, el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada consiguió la media sanción. Pero algo pasó en la madrugada del 7 de agosto en el Palacio Legislativo. La motosierra —nave insignia de la gesta libertaria de Javier Milei que llegó para terminar con los curros de la casta— encontró el techo de su vuelo e hizo un efecto búmeran. El megaproyecto de Federico Sturzenegger sufrió un durísimo recorte y no se aprobaron las modificaciones a la Ley de Tierras ni a la de Manejo del Fuego.

Tal vez la primera que percibió que el búmeran de la motosierra esta vez iba a recortar los propios anhelos fue la misma que crió a la criatura; tal vez, de tanto conocerla, pudo anticipar sus movimientos. Quizá esto explique que Karina Milei esta vez no se haya hecho presente en el Senado.

La hermana del presidente suele aparecer en el Congreso minutos antes de la votación de cada uno de los proyectos del Poder Ejecutivo. Lo ha hecho con Manuel Adorni sentado a su lado. Pero esta vez ella no apareció. Tampoco lo hizo Diego Santilli, que en ningún momento desembarcó en el Senado para ayudar a Patricia Bullrich a que este proyecto no se derrumbara como un piano, como finalmente terminó ocurriendo.

También brilló la ausencia de Federico Sturzenegger, que ni siquiera apareció en la opinión pública para defender su proyecto. El oficialismo le dejó ese espacio vacío a la oposición, que fue a fondo, al punto tal que logró que las cantantes Emilia Mernes y Tini se expresaran políticamente respecto a lo ocurrido dentro de su patria.

Patricia Bullrich la derrota en soledad

Patricia Bullrich quedó derrotada. Pero sobre todo quedó sola. Y esto quedó reflejado en su discurso, que más que a un cierre de debate parlamentario se pareció a una catarsis en la que se terminó preguntando por qué ella no tenía el pin en defensa de la soberanía de las Malvinas que sí tenían los senadores del peronismo. "Por qué no nos dieron el pin... porque quieren hacerse los dueños", planteó la jefa del bloque oficialista en un discurso donde solo quedó expuesto su enojo y, una vez más, su distancia con la lengua castellana.

A la caída del capítulo que modificaba la Ley de Tierras se sumó la eliminación del capítulo que eliminaba prácticamente la Ley de Manejo del Fuego. La propuesta del Gobierno era básicamente eliminar todo tipo de restricción a la especulación con los incendios para negocios sobre tierras rurales.

Una vez superado el embrollo por los votos a distancia, en el que finalmente terminó imperando el no para Anabel Fernández Sagasti (Mendoza) y Flavio Fama (Catamarca), el debate por la ley comenzó sin demasiados altibajos. Se creía que, con esa primera eliminación, el oficialismo tenía los votos necesarios para aprobar los siguientes capítulos.

La rebelión de Chubut que complicó al oficialismo

Pero con el correr de las horas todo empezó a cambiar. El oficialismo no pudo torcer la voluntad de la senadora por Chubut Edith Terenzi (Despierta Chubut), alineada al gobernador de su provincia, Ignacio Torres, que esperó a su discurso en el recinto para decir que no iba a votar ese capítulo. "Es regresivo, elimina límites de protección ambiental para bienes valiosísimos". Así de simple, a las 22.22 habló la chubutense y, tal vez cumpliendo los deseos de algún soñador, confirmó una tendencia que ya parecía irreversible.

El Gobierno tampoco logró cambiar de parecer a Maximiliano Abad (UCR), Alejandra Vigo (Unidad Federal), Flavia Royón (Primero Los Salteños) y Beatriz Ávila (Independencia).

Pero los que dieron el portazo definitivo fueron los dos de Santa Cruz, Natalia Gadano y José María Carambia, que se sintieron ofendidos por los dichos del senador Joaquín Benegas Lynch (La Libertad Avanza). El libertario se refirió a "la ignorancia de los tibios del medio" para explicar por qué no se votaba el ya sepultado capítulo III, el que modificaba la actual Ley de Tierras.

Un grupo de WhatsApp en llamas

Después de escuchar esas declaraciones, los dos santacruceños que responden al gobernador Claudio Vidal decidieron abandonar el grupo de WhatsApp de los 44 senadores no kirchneristas, una tribu tan variada y heterogénea donde están los 21 libertarios y los 23 senadores de las distintas bancadas del PRO, la UCR y los bloques de partidos provinciales. Un experimento de unidad que rara vez sale bien.

Tras esa eyección de la conversación digital, le hicieron saber a Bullrich que tampoco votarían ese capítulo. Y Bullrich estalló. Porque ella misma, al inicio de la sesión, les había pedido a los senadores de su bloque que no hicieran declaraciones demasiado elocuentes, ya que estaban asegurados los votos. Pero Benegas Lynch no pudo con su genio y eligió llamar "tibios ignorantes" a sus aliados.

Para las 23, el capítulo que modificaba la Ley de Manejo del Fuego también ya estaba sepultado. El que lo puso en palabras, con su ironía a tiro de lengua, fue Mayans: "O sea, de 6 capítulos quedan 2 y el de forma. Entonces, ¿por qué no retiran el proyecto? De 6 capítulos quedó 1 y medio. Llámenlo proyecto de 'invio' y listo". Los oficialistas, frente a la agonía de la derrota, eligieron el camino del humor y rieron frente a la chanza del formoseño.

La madrugada del 7 de agosto no será una más para La Libertad Avanza. Por más que intenten fingir demencia, y con una multitud que colmó las calles y resistió la represión de la policía, la motosierra tocó su techo e hizo el efecto búmeran; pero esta vez el recorte fue para el proyecto del Gobierno.