La Embajada argentina en Uruguay protestó por un stand británico que promocionó a las Islas Malvinas como "Falklands"
El reclamo de la Embajada argentina en Uruguay se centró en un "escritorio isleño" del Reino Unido que ofreció material y un degustación de gin utilizando el nombre "Falklands".
El polémico stand de las Islas Malvinas en Uruguay: un mapa argentino y la inscripción "Falklands".
Captura de videoEl giro del Gobierno de Javier Milei respecto a Malvinas comenzó a manifestarse en las relaciones diplomáticas. La Embajada argentina en Montevideo presentó una protesta formal ante el Ministerio de Relaciones Exteriores de Uruguay por la instalación de un stand británico dedicado a las Islas Malvinas en la Expo Prado 2026, la tradicional muestra del agro uruguayo.
El planteo apunta a un "escritorio isleño" instalado dentro del pabellón del Reino Unido, que distribuye material en español bajo la denominación británica "Falklands", invita al público a visitar las islas y ofrece una degustación bajo la consigna "Degustá el Gin de las Islas Falklands".
Video: el polémico stand de las Islas Malvinas en Uruguay
La Embajada cuestionó además que el material tuviera "contenido netamente político" y advirtió que en al menos dos oportunidades participaron personas presentadas como legisladores de la autodenominada Asamblea Legislativa de las islas, no reconocida por Argentina ni por Uruguay.
"Esta representación desea expresar su rechazo a la presencia del mencionado 'escritorio' de las Islas Malvinas en la edición 2026 de la feria Expo Prado", señaló la Embajada, que en la misma nota agradeció el "constante apoyo" uruguayo al reclamo argentino de soberanía.
También advirtió que "Argentina lamentaría profundamente que se aproveche el tradicional evento del agro uruguayo para promover el posicionamiento británico en las Islas Malvinas como si se tratara de una entidad diferenciada de la República Argentina".
La respuesta de Uruguay frente al planteo por Malvinas
A partir del reclamo, la Cancillería uruguaya envió una comunicación a la presidenta del Senado, Carolina Cosse, y al titular de Diputados, Rodrigo Goñi, en la que recordó el apoyo histórico del país a la Argentina y sugirió que los legisladores evitaran "contactos de carácter oficial" con representantes de las islas durante la muestra.
La comunicación generó el rechazo del senador opositor Pedro Bordaberry (Partido Colorado), que la calificó de "improcedente" y cuestionó que la Cancillería se la trasladara al Parlamento "como si fuera una instrucción a acatar". El legislador remarcó que ningún gobierno extranjero tiene potestad para decirle a un legislador oriental con quién hablar, aunque reafirmó su respaldo al reclamo argentino.
Tras esa reacción, el Ministerio de Relaciones Exteriores dejó sin efecto la comunicación y explicó que había sido enviada "por error involuntario": según fuentes citadas por El País, el canciller Mario Lubetkin no conocía la gestión y ordenó revertirla al enterarse.