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La duda por el "efecto Milei" en Mendoza y las herencias de Cornejo

Los malos indicadores generan preocupación y una duda trascendente. La expectativa desmedida sobre algunos proyectos y algunas de las herencias del gobernador Alfredo Cornejo.


Horacio Marín y Fabián Gregorio no son políticos y probablemente no tengan intenciones de serlo. Son los referentes de dos empresas en los que hay puestas expectativas que, quizá, trasciendan largamente sus posibilidades. Marín es el CEO de YPF, la petrolera estatal que es la empresa que más tributa en Mendoza y que abandonó la explotación convencional, pero que tiene la llave para abrir la explotación de Vaca Muerta en la provincia a futuro. Gregorio es el CEO de San Jorge, que se puede convertir en la primera mina de cobre de la “nueva era” en Argentina y es la bandera que el Gobierno usa para impulsar la minería como nuevo eje de la economía local.

YPF operará en Malargüe, un departamento que sufre carencias a pesar de la riqueza que le aportó a Mendoza y el potencial que tiene. La petrolera tiene interés en avanzar sobre la lengua mendocina de Vaca Muerta, pero para acceder debe hacerlo por Neuquén, algo con lo que conviven los malargüinos. San Jorge tendrá la mina en Uspallata, un pueblo cordillerano que se convirtió en un lugar de “paso” a pesar del potencial turístico y logístico. A San Jorge, como se notó en la audiencia pública, le retumban algunos reclamos que tienen más dirección hacia el Estado que a una empresa. Pero la importancia política del proyecto también lo trasciende: en Las Heras están los yacimientos y conflictos más grandes alrededor de la minería.

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Horacio Marín, de YPF, y Alfredo Cornejo. El CEO de YPF tiene en sus manos parte del futuro de Mendoza.

San Jorge e YPF son los "emblemas" del horizonte productivo que traza el Gobierno. Pero en lo inmediato no tienen la respuesta a un alerta que se enciende en la provincia.

La duda que surge tras el análisis de los datos económicos y sociales que son producto de los dos primeros años de gestión de Javier Milei inquieta. Que aumente la desocupación en Mendoza, mientras caen varias de las actividades que son troncales para la economía provincial es lo que genera una pregunta que los más fieles defensores del Gobierno nacional no saben responder: ¿los malos indicadores son producto de una transición “de un sistema a otro” o es el resultado neto sobre la Provincia del “modelo Milei”? La respuesta que se puede recoger ahora es más inquietante: “No lo sabemos”, dicen los adherentes al Presidente que se alejan un poco de la euforia exitista que suele rodear al oficialismo nacional.

Tras ese análisis hay un 40% de mendocinos que tiene problemas de empleo: o está desempleado, o subempleados o necesita trabajar más para sobrevivir. Todo, incluso, con los laxos requisitos que tiene el INDEC para considerar a una persona empleada. Las actividades económicas que son troncales para Mendoza, sobre todo en la generación de trabajo, están en crisis. El comercio, el turismo, incluso la vitivinicultura.

Industrias que empujan la economía más allá de la cantidad de empleo que generan están en una crisis más compleja aún, como la metalmecánica y el petróleo: a pesar del boom nacional por Vaca Muerta, Mendoza tiene una crisis que pasa bajo el radar por la caída en la producción convencional, la transición por la salida de YPF y la “espera” a que Vaca Murta comience a rendir frutos de este lado del río Colorado. Las actividades que el Gobierno piensa para sustituir y ampliar la matriz productiva no tienen un impacto intensivo en la generación de trabajo, menos en el corto plazo. ¿Puede Mendoza sufrir tras un crecimiento de más del 4% de la economía? Sí, porque el dato puede resultar engañoso al generalizar. Hay heterogeneidad y desequilibrio en ese indicador: actividades y regiones altamente golpeadas por el modelo Milei y otras vigorosas por el mismo esquema o por coyunturas extraordinarias. Mendoza estuvo más cerca del primer grupo y el resultado final le quita un poco de sentido a una máxima que se repite: y el propio Cornejo alguna vez lo dijo: "el orden macro es una condición necesaria, pero no suficiente".

Las alarmas que se encienden por los problemas de empleo, ingresos y hasta el estancamiento en la “baja” de la inflación tienen repercusiones relevantes también desde lo político. Ese deterioro ayuda a desangelar al Presidente y a sus adherentes y, se cree, los hace más vulnerables. En Mendoza para el Gobierno local es más compleja la ecuación porque no se trata de una coalición nueva, sino de un equipo de gestión que va camino a cumplir 12 años en el poder y que encontró en Milei una transitoria fuente de la juventud. Pero el desgaste igual existe.

Ulpiano Suarez y Tadeo García Zalazar Foto: Prensa Municipalidad de Mendoza

Ulpiano Suarez y Tadeo García Zalazar, dos de los que aspiran a heredar a Cornejo.

Mientras los mendocinos se adecúan para sobrevivir, algunos de los dirigentes que podrían tener en sus manos el futuro de la Provincia pueden dormir intranquilos. En la alianza oficialista ampliada (léase Cambia Mendoza + La Libertad Avanza) la carrera para intentar suceder a Alfredo Cornejo está lanzada desde hace rato. El raro equilibrio que buscarán para mostrar “continuidad” pero con algo “nuevo” podría generar, si lo logran, un hito en la historia de la ciencia política. Más aún para cuajar los intereses políticos y legítimos que tienen los pretendientes Tadeo García Zalazar y Ulpiano Suarez, por nombrar los dos principales aspirantes, con su temor por no enojar al neo caudillo radical Alfredo Cornejo. Del Gobernador aprendieron casi todo, menos la rebeldía y osadía que tuvo el sancarlino para construir poder mordiéndole la mano a sus mentores. Luis Petri, en cambio, tiene un margen de acción más amplio en la provincia por la independencia de Cornejo pero lo ata su fanatismo hacia su nuevo líder: tras más de 40 años de ser un radical de paladar negro, en medio período de gobierno se convirtió en libertario de la escuela austríaca de pura cepa.

Herencias

La herencia que recibirán quienes sucedan a Alfredo Cornejo tiene varios intangibles. El Gobernador es el realizador de la Mendoza actual pero se convirtió en arquitecto ad hoc de gran parte del futuro también. Además de las reformas estructurales que realizó, también impuso una matriz institucional en la gestión que le garantiza continuidad. En el plano más tangible quien se siente en el sillón de San Martín tendrá que tener lapicera afilada y agilidad para los números. Es que será un gran emisor de certificados de obra, pues Cornejo terminará su gestión habiéndose gastado los 1023 millones de dólares del fondo de resarcimiento.

Al próximo gobernador le tocará terminar de pagar y, luego, planificar la provincia sin esos recursos. Se pondrá a prueba si funciona el plan de recupero de inversión que venía de la mano con la inversión en obras que, entre otras cosas, no eran de jurisdicción provincial. También se verá con esa distancia temporal si el plan de Cornejo sirvió para reimpulsar la producción y mejorar la calidad de vida de Mendoza o si fueron inversiones aisladas. Entre quienes piensan la provincia con algo más de distanciamiento alegan que, más allá de la coyuntura política, la Provincia perdió algo que lo caracterizaba hace algunas décadas: tener una visión de futuro y grupos de dirigentes y técnicos que generaran planes de futuro. La cosecha de esa mala siembra se siente.

caracoles

La reserva Villavicencio es uno de los grandes atractivos para recorrer.

En el mismo testamento de Cornejo estará escrito el plan de desarrollo de industrias extractivas, en particular la minería. La expectativa sobre los resultados de esa actividad era más altas que las posibilidades reales, pues la generación de empleo, inversión y actividad económica es paulatina y lenta. San Jorge tendrá un desarrollo “rápido” si se concretan las inversiones por la historia que tiene, la dimensión del proyecto y las ventajas logísticas por su ubicación. En el caso del Distrito Minero los resultados son de menor impacto económico aún. Justamente aunque el primer foco se había puesto en el extremo sur de Mendoza, los mayores atractivos están en el Norte de Mendoza, particularmente en Uspallata. San Jorge es la llave para impulsar la minería, pero hay yacimientos vecinos que serán promocionados. Y aunque no levanten el perfil, un conflicto de larga data volverá e escena: la búsqueda y explotación de cobre en Paramillos, una de las zonas más deseadas por las empresas mineras.

El conflicto central está entre las empresas que cruzan intereses, particularmente DANONE y sus socios (que explotan el agua y la reserva Villavicencio) y Minera del Oeste y Deprominsa, firmas que tienen derechos mineros y exploraron en búsqueda de cobre. El Gobierno trata de esquivar el tema y tiene discursos diversos. Mientras promociona públicamente la reserva Villavicencio, en los expedientes y las decisiones avalan los trabajos mineros. Es lo que hizo, por ejemplo, Rodolfo Suarez en 2023 al rechazar los reclamos administrativos de DANONE y avalar nuevamente la Declaración de Impacto Ambiental para explorar en búsqueda de cobre en esa zona. De hecho el propio Suarez les requirió a las empresas mineras que tienen las concesiones de las minas Paramillos Sur I, II y III,” la actualización de la Declaración de Impacto Ambiental”.

Ese litigio está en la Suprema Corte y fue iniciado en 2009. Desde entonces cambiaron gobernadores, directores de ambiente y minería y hasta la conformación de la Corte. De nuevo, como ocurre con el agua, el máximo tribunal de justicia de Mendoza debe decidir sobre algo trascendental acerca de los recursos naturales de la Provincia. Y esa decisión se dilata.